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~Deutschen gegen Zombies~

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Re: ~Deutschen gegen Zombies~

Mensaje por Invitado el Dom Jul 14, 2013 11:16 pm

Cuando por fin hubo recorrido el pasillo en lo que le pareció una eternidad, se asomó a contemplar la escena de épica batalla entre simples humanos. No era un espectáculo desagradable en absoluto, más bien resultaba... entretenido.

Le traía recuerdos de Alemania y de Sei.

Volteó hacia un reloj de pared para comprobar cuánto quedaba de día. Si bien no tenían un horario que cumplir, Dämon prefería con mucho llegar y marcharse en el menor tiempo posible, pero estaba claro que en aquella situación, iban a tomarse su tiempo. Al menos tendrían que pasar la noche en la isla, lo cual no le agradaba, pero sería necesario tanto para su descanso como para el de Choi y la impulsiva futura exorcista.

Habían llegado un poco después del mediodía, y tras la batalla que le había terminado en un par de horas, la noche les envolvía al igual que la tormenta tropical. Los truenos apenas se oían tras los huesos muros de la mansión-castillo, y la gente había comenzado a marcharse por la afamada puerta trasera, una vez quedó claro que la retirada de los cuerpos destrozados de la entrada no sería factible.

Uno de los matones que estaban siendo golpeados por el buscador, salió despedido a través de la puerta y se estampó en la pared con un sonoro crujido de huesos que no presagiaba nada bueno. El exorcista alemán arqueó una ceja con sorpresa, al oír el grito de satisfacción del coreano. Estaba claro que aquel hombre otrora tan serio, se había exaltado bastante tras probar la sangre y vapulear a aquellos asesinos de poca monta. O tal vez se estaba imaginando que le pegaba a el.

Dämon decidió sentarse, dejando resbalar la espalda por la pared y alzando las rodillas, justo en el límite de la puerta. Cuando el asesino hizo el ademán de reincorporarse débilmente, le incrustó la puntera de la bota en la frente, haciendo que su cabeza rebotara de nuevo contra la piedra.

Oe Choi, estás dejando quedar mal a los coreanos, a los buscadores y a toda la Orden. Peleas como una abuela. Una abuela muy vieja.

El aludido se apareció de golpe en el mismo instante que inhalaba el cálido humo del habano, comenzando a pensar que tal vez debería pasarse a los puros. Le miró de lado, soltando con parsimonia las volutas y haciendo que formaran una nube en torno al rostro del buscador.

El otro tosió, le miró como si quisiera estrangularlo y luego volvió a toser. Era increíble la paciencia que parecía tener, su respiración agitada y sus fosas nasales estaban dilatadas. Llevaba el pelo revuelto y tenía salpicaduras de sangre por todo el cuerpo. Parecía estar a punto de decir algo terrible o de embestir como un toro, no sabía cual de las dos, pero en cuanto hubo examinado el estado del exorcista, sus facciones se relajaron y su rictus de furia pasó instantáneamente a uno de verdadera preocupación.

¿ Se ha visto eso ? – murmuró tras un suspiro de pura resignación, inclinándose y quitándose la mochila de sus hombros. Comenzó a sacar apósitos, multitud de vendajes compresivos y un líquido de aspecto doloroso.

Dämon se llevó la mano al rostro y palpó el párpado izquierdo con suavidad, notando como latía y no le permitía abrir el ojo. No le dolía demasiado, pero sabía que era grave, aunque la pérdida de visión no le supusiera un problema, era jodidamente incómodo.

Está cortado y sangra, no es nada nuevo bajo el sol. – comentó, sin preocupación alguna en cuanto comprobó la ausencia de material de sutura. El buscador le señaló el resto del cuerpo como si aquello no requiriera explicación alguna, y comenzó a ponerle algodón empapado en aquella cosa repulsiva y que picaba horrores en el rostro, supuestamente para limpiarlo.

El alemán apretó los dientes sobre el puro, conteniéndose para no destrozarlo. Siempre odiaría las curas, le dolían más que las propias heridas.

No deberías volver con ella? Se te veía entretenido. – le gruñó al coreano apartando el rostro y sujetándose el mismo el improvisado vendaje, lo cual no le valió de mucho porque el buscador pasó a desinfectar y vendar las quemaduras de sus brazos. Se notaba que sabía lo que hacía y que le habían avisado de que todo aquello sucedería, pues iba bien pertrechado.

La señorita se las apaña bien sola, y no quiere que la cure, dice que lo utilizará en contra de su tío, así que tendrá que soportar usted mis delicadas atenciones. – comentó con un leve tono alegre que preocupó al alemán. De hecho parecía que frotaba la piel quemada con demasiado entusiasmo, en su opinión.

Chasqueó la lengua y sostuvo el puro con la mano que tenía libre, frotándose el ojo sano con los dedos e intentando dejar de fruncir el ceño. Cuando el buscador hubo terminado de vendarle el brazo hasta el codo, se incorporó bruscamente y le apuntó con el puro.

Suficiente. El otro no está tan quemado. – era una flagrante mentira, de hecho lo tenía peor, pero el proceso le resultaba tan desagradable que no quería repetirlo. Ya se curaría solo. Como siempre que lograba esquivar la enfermería.

Es decir, casi nunca.

El otro sonrió, al parecer volvía a su habitual estado de sarcasmo mal disimulado. Sin mediar palabra, guardó el resto de vendajes y medicamentos y se levantó, acompañando a su ''maestro'' hacia el lugar de batalla de la señorita. El silencio se había hecho por fin, lo cual seguramente sería una buena señal

Una pila de cuerpos amontonados casi no les dejaba entrar. El buscador pasó sonriente entre todos aquellos gimoteantes o casi moribundos, pisando a alguno que otro en el camino. El alemán los pateaba directamente, apartándolos con brusquedad en cuanto tenía que elevar más de un par de centímetros los pies.

La aparatosa armadura fue recogida por Choi, apartada en un lugar en el que no estorbara ni a la chica ni a el mientras luchaba. En un rápido calculo pudo ver que ella se había encargado de más de la mitad de los tipos, tal vez unos 15 o 17.

Cuando usted desee, iremos a por él. – comentó de pasada sin dirigirse en especial a ninguno de los dos jóvenes. Pudiera ser que ella necesitara descansar, ni por asomo había salido impune pero la ira y la rabia que la embargaban tras el inoportuno comentario que el le había dirigido parecían haberla hecho insensible al dolor. Desde luego el plan de hacerla lucir como maltratada y deshecha estaba muy logrado, casi tanto como el de el exorcista.

Sus dorados iris recorrieron de nuevo el escenario, pasando sobre el torso descubierto del alemán y su cabeza mal vendada. Se había excedido, pensaba decirle cosas de todo tipo, golpearle tal vez, hasta que le había visto.

Simplemente no estaba a la altura de lo que aquel muchacho había realizado. Reñirle o intentar aleccionarle sería un absurdo, una pérdida de tiempo. viendo su estado le quedaba claro. 

Lo único que le importaba era destruir akuma. A costa de lo que fuera, su salud incluida.

El señor Komui le había advertido, pero no pensaba que se fuera a cumplir hasta tal extremo. Tendría mucha suerte si no perdía el ojo, y desde luego le quedaría una bonita cicatriz. El resto de su cuerpo era una suerte de quemaduras de primer y segundo grado, además de cortes, arañazos y moretones. Más del treinta por cien de su piel estaba cicatrizada, y de seguro se uniría otro diez por ciento después de aquello.

Y no parecía importarle, nada en realidad. Ahora mismo se hallaba al parecer valorando a su... reclutada? alumna? Quien sabía lo que surcaría la mente del ojirrojo en aquellos momentos. Se atrevía a pensar que le satisfacía aquel comportamiento de la mujer, pero con el no apostaría.

El objetivo de sus pensamientos le devolvió la mirada con sorna. ¿Estudiándolo de nuevo? Aquel coreano prepotente no aprendía.

Ha sido mejor que pegarle a un banco, fräulein? – dijo con voz risueña. Más que una pregunta era una afirmación.

Y como no esperaba respuesta, se dispuso a cruzar la sala. Era evidente que las escaleras al piso superior se hallaban tras las dobles puertas del fondo, y no quería darle demasiado tiempo al señor sustituto del conde para pertrecharse. La noche era oscura ya, un momento perfecto para sonsacar verdades.

La dejaría hacer, era su presa. Por ello cuando pasó a su lado le propinó una brusca palmada en el hombro, cosa que hizo protestar al buscador. Gott, debía seguir pensando en tratarla como una dama, y se ganó una mirada de desprecio por ello.

Necesitaba que reaccionara tras todo y les dijera lo que hacer con aquel hombre, si lo quería muerto o vivo o lo que fuera. La sed de sangre era un laberinto demasiado conocido ya, pero había aprendido a entrar y salir cuando le apetecía. Fumar le ayudaba, pero no pensaba compartir aquella maravilla recién descubierta.

Y ella acabaría aprendiendo también, de una forma u otra. Los akuma eran unos sacos de boxeo perfectos.



**:


Te dejo otro post más de pelea xD no te quejes? Pero no podía poner más relleno e3e, espero haber acertado en mis suposiciones sobre la reacción de Karen, me he basado en lo leído y la ficha para creer que tras la pelea ella estaría como ida (?) Pero si he hecho mal o algo, me dices y edito òxo


Por cierto, las referencias temporales son para que no pase todo demasiado rápido -.- que si no es muy over.
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Re: ~Deutschen gegen Zombies~

Mensaje por Invitado el Mar Jul 16, 2013 9:06 pm

Una patada fuerte impacta contra mi costado derecho con la fuerza suficiente como para desplazarme un poco hacia la dirección contraria, finalmente mi ritmo se redujo un poco y he recibido con este 4 golpes, uno en la pierna izquierda, que me otorgo un sujeto justo antes de que yo le impactara con la misma pierna en su torso lanzándolo unos metros en el aire antes de chocar con otros dos; el segundo golpe fue una cortada de una lanza que llego desde atrás por un sujeto que seguramente se había pasado desapercibido mientras yo luchaba, al momento de sentir el corte en mi hombro izquierdo volví mi mirada y mientras le asestaba un golpe en la cara a un sujeto que tenia guantes con pinchos derrotándolo de inmediato, tomo el arma de una parte segura y le doy un jalón al hombre para traerlo a mí y recibirlo con un lariat en su cuello, esa lanza me sirvió para apuñalar en el pecho a casi 4 sujetos antes de que uno con un enorme martillo rompiera el arma mientras la usaba en el cuarto sujeto, rápidamente tomo el resto del palo y con un nuevo salto de un metro con giro mortal para quedar detrás del sujeto al caer y le golpeo justo en la base del cráneo con el palo mientras giraba, para provocarle la muerte instantánea al romperle esta zona frágil; el tercer golpe vino justo después de ese movimiento pues al momento de caer habían tres tipos que me recibieron a puñetazos, tan solo pude parar a dos de ellos con el palo y un puñetazo mientras que el ultimo me dio un fuerte puñetazo en la cara, posteriormente le arroje el palo a la cara para clavarle el resto de madera en un ojo y terminar con su vida.

Después de hacer este flashback en menos de dos segundos, vuelvo mi mirada hacia el perpetrador de la patada y mientras le muestro una sonrisa sádica preparo un puño mientras uso mi cuerpo de catapulta para mi puño y finalmente le doy un golpe fulminante en el pecho al hombre mientras yo misma me inclino un poco hacia adelante luego de la fuerza del golpe.
Ya quedaban pocos y de reojo podía ver que Choi se alejaba hasta la entrada del salón, seguramente Sei ya ha llegado y se encuentra herido por lo que Choi, sabiendo que soy autosuficiente en lo que resta del combate, decidió acudir a su maestro.

- ¡¡JAJA!! ¿¡Si no es así no es divertido eh!? De todos modos ya casi acabo con ustedes basuras, ¡me han servido de un excelente calentamiento! Así que estoy seguro de que los que queden vivos luego de esto mejor trabajen honradamente, ¡¡y los que no alégrense de que me han servido para un bien mayor!! –

Tan solo podía ver a 4 más que se aproximaban en mi camino, uno de ellos tenía un arma de fuego, una típica pistola de 6 disparos con tambor y estaba a punto de apuntar.
Pero rápidamente tomo el cuerpo de uno de los derrotados y lo pongo frente a mi mientras empiezo a correr con todas mis fuerzas hacia ellos, otro de los hombres que tenía una bola de pinchos sin dudarlo arremetió con la misma hacia el cuerpo, dándole un fuerte impacto y de una vez rompiéndole varios huesos al hombre que si antes no estaba muerto, seguramente ahora lo estaría, pues justo en ese momento el cuerpo del sujeto recibe un impacto en la cabeza, por la bala del sujeto armado.

- ¡Tch! Bastardos, con sus armas de fuego, ¡¡no me asustan!! –

Mientras que el sujeto de la bola de pinchos intenta quitar la bola del cuerpo inerte, yo lo suelto rápidamente lanzándolo hacia el mismo, acto seguido me impulso con fuerza hacia la dirección que yo supongo que esta el tirador, embistiendo con toda mi fuerza al sujeto y arrojándolo contra la pared y rompiéndole algo con el impacto, sin embargo de inmediato un sonido retumba en la sala y un dolor punzante en la parte derecha de mi cintura. El tirador no era el que acabo de derribar y se encontraba justo detrás de mí.

- Ha sido un espectáculo digno de ver, pero hasta aquí te ha llegado la suerte, ¡la recompensa es mía! –

No tuve tiempo de reflexionar, tan solo en cuestión de segundos podía terminar con mi vida y no podía permitirlo, por lo que solo se me ocurre actuar de la forma que un animal haría, me pongo en cuatro y empiezo a correr en esta postura mientras agachaba mis piernas y me impulsaba como un gato saltando, el sujeto empieza a disparar y a fallar al mismo tiempo, no es raro que no tenga una excelente puntería desde que es un simple matón contratado, y así me voy acercando en círculos al sujeto mientras los otros dos observan completamente anonadados, hasta que escucho el cuarto disparo.
En ese momento me acacho en cuatro y me impulso en el aire elevándome más de 2 metros en el aire y para finalmente caer con otra patada de hacha en el hombro izquierdo del tirador rompiéndole la clavícula así como los huesos del hombro y antebrazo, a mi caída me impulso una vez más hacia adelante donde el sujeto de la bola de pinchos justo para tomarle de lacara y estrellarlo contra la pared, tomo la bola de pinchos y finalmente la arrojo con fuerza hacia el último de ellos, acabando con su vida en un impacto seco a su cabeza.

Finalmente ha terminado y sin esperar mucho escucho la voz de Sei, que en cierta forma ya me parecía que no la escuchaba en un buen rato, ante la oportuna observación de Sei tan solo puse levantar mi cara moviendo mi larga cabellera al unísono y dejando caer varias gotas de sudor desde la punta de mis cabellos y mi frente, este sujeto que recién había conocido, a pesar de que me ha dejado casi desmayada con su agarre, a pesar de que es tan brusco y carente de respeto por nadie hasta ahora, a pesar de todo eso era ya alguien más cercano que solo un conocido, era ahora más como un amigo de la infancia, al menos yo lo veía como algo así, siempre por delante mío y hablando como si ya nos conociéramos de antes, hasta ahora solo me trataban como una figura de porcelana, como alguien muy importante y un objeto de observar nada más.
Pero este hombre ahora mismo, me ve como algo mas, e incluso menos que el, como una simple mujer que tiene un comportamiento inusual, eso a pesar de lo feo que se oye, es importante para mí y por tanto en respuesta a su observación solo respondo mostrando mi sonrisa un poco alterada por la hinchazón de mi rostro.

- Verlauf, ¡Ja! -

Y con esta afirmación recibo la palmada en la espalda como una de las pocas señales de aprobación que este hombre me ha dado y empiezo a caminar con paso firme hacia la puerta doble, ahora que Sei está con nosotros lo mejor será hacerle saber de mi plan, que si funciona o no, eso dependerá de nuestra velocidad de reacción y de la suerte, tal vez…

- Muy bien, Sei, mi plan ahora es atraer a mi tío con estas heridas, tal vez finja que le importa y descuide un poco su guardia… o eso era lo que pensaba pero creo que después de pasar por esta sala, el no le pondrá el mínimo esfuerzo a su actuación como antes así que cambiaremos un poco los planes… -

Lo siguiente que iba a decir, lo pensé en el poco tiempo que tuve de pensar lo que me había dicho Choi entre la pelea e inmediatamente después de ella.

- Voy a sacarle la verdad con provocación, y fingiendo que estoy más herida de lo que parezco, cuando vea que va a luchar… usare la inocencia y lo acabare de una vez por todas, realmente de cualquier forma lo eliminare, solo quiero saber la verdad… así que te pediré que cargues con esa armadura por un poco mas Choi, y Sei… ¿entiendes mi plan cierto?... -

Con entender el plan me refería que no quería que interfiriera en lo posible, siendo mi tío el jefe final, quiero al menos enfrentarlo con todo lo que tengo para no sentirme con arrepentimientos después, de una forma u otra esta farsa de los muertos vivientes, de la princesa mimada e indefensa, y del tío cariñoso y protector se acabaría antes de ser mañana…

Spoiler:
Muchas gracias, por todo Wink 
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Re: ~Deutschen gegen Zombies~

Mensaje por Invitado el Mar Jul 16, 2013 10:45 pm

Dämon la miró, entendiendo más que de sobra. No le sorprendía, en absoluto. El habría hecho arder todo Berlín hasta sus cimientos si hubiera podido.

El buscador se tensó instantáneamente en cuanto ella juntó las palabras matar e inocencia en la misma frase. Todos habían pensado en que aquella última parte del plan no saldría bien para el tío de ella, pero asesinarle con la inocencia era imposible.

Señorita, me temo que es imposible lo que usted está sugiriendo. Provocaría... usted se convertiría en un monstruo incontrolable... la inocencia no puede usarse así. No para matar a un humano, por muy despreciable que sea.

Los ojos del coreano buscaron los de ella, estaba herida, agotada y sufriendo en más de un sentido. Era normal que dijera todo aquello, sobre todo cuando desconocía tanto del mundo que la esperaba. Le pidió ayuda mental a sus dioses para hallar una salida sencilla a todo aquello, pero no parecía haberla. Comprendía el deseo de la mujer de exterminar a aquella plaga que aún por encima era su familia, un hombre tan cruel y retorcido que había sido capaz de asesinar a su hermano y tratar de hacer lo mismo con su hija, en pos tan solo de dinero y bienes materiales. El odio debía consumirla igual que una toxina, destruyendo cualquier parte buena o conciencia que le quedara al respecto.

Debían intervenir, estaba claro. Por mucho que deseara dejar que ella se hiciera cargo de sus asuntos, y no confiaba del todo en que el exorcista alemán fuera a hacer lo ''correcto''.

Le dirigió una mirada que decía muchas cosas, entre ellas un llamamiento a la cordura y al orden. Cuando los rojizos iris le devolvieron la mirada, no obtuvo respuesta alguna.

Suspiró molesto mientras se adelantaba a ambos abriendo la puerta y cargando la inocencia sin quejarse. Eran exorcistas. Eran un mundo a parte del resto de humanos.

Además, con el tiempo que llevaba ya con el maestro Dämon, sabía identificar aquella expresión vacía de su rostro.  Estaba pensando en cosas realmente desagradables y era mejor no molestarle.

Cuando se hubo alejado lo suficiente, el alemán suspiró y la rebasó para quedar entre ella y la puerta, pero sin mirarla de frente. No era necesario.

Si quieres matarlo, mátalo. Si quieres usar la inocencia, úsala. Si haces ambas cosas, te arrepentirás. Elige, y hazlo bien, no damos segundas oportunidades.

Le quemaban, las manos le quemaban. Hölle se sentía raro desde la batalla. Le molestaba cada palabra que estaba saliendo de su boca, pero no por ello iba a dejar de decirlas. Aleccionar no era su punto, solo tenía vagos recuerdos de lo que habría dicho Sei en su situación.

Y no era la primera vez que veía algo así. Lo había visto consigo mismo, y con ella. Pero ella era especial, ella había sido irrepetible y única. Y no estaba ahí para decirle si había sido un buen maestro. Tal vez creía una cosa y la realidad era otra... pero ahora estaba con una nueva persona. Un nuevo exorcista saldría de aquella casa, de la señorita Karen Hohenheim dependía su resultado. Bien podría acabar destrozada pero viva, o satisfecha en su sed de venganza, pero convertida en un caído.

Convencido de aquel pensamiento, volteó el rostro mientras empujaba la puerta con una mano. Sus ojos volvían a estar opacos, vacíos, escalofiantemente calmos.

Si fallas, te destruiré yo mismo. 

Había dicho destruir, no matar. Porque dejaría de ser humana para convertirse en una ''cosa''.No quería darle esperanzas, tenía que endurecerse. Tenía que asumir que toda la mierda del mundo no bastaría para hacerles anteponer sus deseos a lo que tenían que hacer con la inocencia. No eran juguetes.

Cuando subió las escaleras, pensaba en lo que le haría a aquel aliado. Si tenía materia oscura, se la arrancaría. De donde fuera. Si no la tenía encima... bien, llevaba bastante tiempo sin romperle los huesos a alguien que pudiera sentirlo.

Sus nudillos se tensaron y crujieron agradablemente ante el incentivo que les aguardaba al final del descansillo. Choi estaba mirando algo con rostro serio y un rumor de pasos se dejó oír, tras lo cual una puerta se abrió sonora y bruscamente.

¿ Qué es esto ? No puede entrar a esta parte de la casa, haga el favor de LARGARSE. – apuntaba al buscador con un afilado abrecartas y sostenía un pequeño reloj de plata de aspecto sospechoso entre las afiladas y temblorosas zarpas que eran sus dedos. Dedos de alguien que nunca ha trabajado ni ha golpeado otro cuerpo, dedos de aristócrata, de vago, de parásito.

El alemán se asomó para contemplar a su ... compatriota con una sonrisa destelleante en el rostro. Hizo un gesto a modo de saludo que crispó los nervios del otro.

¿ Quien es usted ?  ¿Por qué están aquí? – ah, jugaba a fingir que no sabía nada — Y eso... eso que lleva a la espalda es de esta casa, un regalo de mi hermano. ¡No pueden tocarlo! Les exijo que lo dejen en el suelo y se marchen, o si no...

O si no... qué~ ? 

El hombre se llevó la mano a la garganta, gritó y les arrojó el abrecartas antes de salir huyendo y encerrarse en su despacho, del cual cabría decir que estando a más de 10 metros del suelo, no había salida. 

Estaba nervioso, estaba enloquecido. ¿Porqué no funcionaba el reloj? Levantaba el teléfono que el conde le había dado pero no había respuesta, ¿acaso le había abandonado? Pero no podía ser, el le había dicho que era importante, que era especial, que la materia oscura lo protegería.

Colgó el auricular con espasmos. El le llamaría, claro que lo haría. Su querido señor le salvaría.

Golpeó el reloj contra la chimenea y maldijo sonoramente. Los exorcistas a sus puertas, su maldita sobrina desaparecida y los akuma muertos. ¡Era un desastre! Pero lo superaría, si, lo superaría. Tenía dinero, tenia propiedades, saldría de allí y robaría todo lo que pudiera para empezar en otro lugar.

El imbécil sentimental de su hermano le había dejado en fideicomiso toda la suculenta herencia, podía disponer de ella. Se rió nervioso y tiró de su pelo hasta hacerse daño, arrancándose varios mechones en el proceso.

Tal vez el dolor lo serenara, porque de pronto se irguió y una idea vino a su mente. Claro, sólo tenía que convencer a los exorcistas de que su sobrina estaba involucrada en todo aquello, verdad? La matarían, si, la matarían por el. Se creerían que era un akuma o un títere suyo, lo lograría.

No habían encontrado ninguna inocencia, o ya no estarían ahí, malditos monjes, era imposible que aquella chatarra de armadura griega fuera importante, cierto? El era listo, no podía estar bajo sus narices y haberla perdido tanto.

La manecilla de la puerta comenzó a girar y el se sentó en el enorme y cómodo sillón de cuero que antes ocupaba el padre de Karen.

No se molestó en esconder el inservible reloj, lo arrojó a la alfombra frente a la puerta, tal vez todavía valiera para algo, como disuasión o quizá explotaría al acercarse aquel muchacho tan alto y de mirada tan extraña. Su color de ojos le daría pesadillas durante todo un mes.

Adelante, os estoy esperando. 

Sus palabras fueron arrogantes. Estaba seguro de que saldría con vida de todo aquello.

Dämon al otro lado, perdió la sonrisa y tensó la mandíbula. Le costaría reprimirse lo suficiente como para no arrancarle la piel a tiras mientras esperaban a que ella apareciera.


**:
Por nada òxo me alegro de que te hayas animado!
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Re: ~Deutschen gegen Zombies~

Mensaje por Invitado el Miér Jul 17, 2013 1:56 am

La venganza es un plato que se sirve frio y se come lentamente, la venganza mata al alma y la envenena, la venganza es dulce y sobre todo para las mujeres, la venganza es un placer de pequeñas almas, un acto de venganza escribe un capitulo nuevo; en la venganza, el débil es siempre más feroz; la venganza el manjar mas condimentado en el infierno.
Muchas veces, durante mis estudios privados se me impartieron ese tipo de lecciones sobre la venganza, si bien algunas iban en contra del concepto, otras parecían apoyarle de alguna forma; si bien nunca pensé en ello realmente, nunca olvide, como muchos otros conceptos, aquella palabra que denotaba un comportamiento que hasta ahora no me parecía contener algún sentido racional, hasta ahora tan solo me dedicaba a avanzar sin mirar atrás, tan solo cuando mi padre murió fue la única vez que me pare a llorarle, pero desde ese día deje de caminar hacia adelante y empecé a correr, y ese ritmo acelerado me condujo a donde estoy ahora.

Viéndolo objetivamente, seguro que mi forma de pensar, en que no podía dejar de avanzar, pudo haber llevado a que no notara las causas de la muerte de mi padre, e incluso después de su muerte, lo llore pero no pensé por ningún momento el por qué de su muerte, me quede con lo que mi tío me había dicho, posiblemente por el shock, posiblemente porque soy una tonta cabeza de musculo, posiblemente porque aun estaba muy metida en mi mejora con los entrenamientos, pero era un hecho que nunca me lo pregunte.
Desde el principio he pasado por alto hechos que si bien en su momento fueron pequeños y sin importancia, ¿estos fueron sumándose y convirtiéndose en grandes llagas que consumieron a lo que yo quería? A Alois también, ¿le he causado yo su muerte sin haberlo pensado?

Todos estos pensamientos eran irrelevantes, si fueron así, no puedo hacer nada por ello ahora, tan solo puedo desahogarme, y la persona perfecta para el trabajo está a un piso de distancia, pero antes, una advertencia de Choi me rompió por poco el empuje con el que me dirigía a saldar cuentas con mi tío, si asesino a un humano con la inocencia, me convertiré en un monstruo. Era de esperarse, ¿no podía ser un poder tan conveniente verdad? Dejando de lado el increíble calor que me hace sentir y el hecho de que siento que mi mente estuviera siendo aplastada cuando la uso, tampoco puedo usarla para matar humanos, es entendible; pero no me va a detener eso, tengo que matar a mi tío, y no necesito un arma súper poderosa para hacerlo de todos modos, el merece una muerte miserable, y por mi padre y lo que el defendía, se la voy a dar.

- Me alegra mucho que te preocupes por mi Choi, pero creo que no habrá problema, para matar a un pedazo de basura con forma humana como ese, no voy a necesitar de la inocencia, solo la usare para dejarlo tan asustado, que pedirá perdón de rodillas por lo que hizo, además de que le sacare la información que quiero de paso… -

A diferencia de Choi, Sei parecía estar más de acuerdo con mi determinación, al menos no se oponía, pero me dijo algo que me hizo un poco de gracia y con ello al mismo tiempo un imparable escalofrío que recorrió todo su cuerpo, solo una vez.

- Tienes razón, si va a ser un trabajo tan importante, dar segundas oportunidades seria una broma de mal gusto, además, me asegurare de que no tengas que destruirme, después de todo me agrada pasar el rato contigo, eres divertido. –

Esa era su forma de dar las gracias, de demostrar su aprecio, de darle importancia a las personas que desde hace poco le habían dado tanto para vivir, una razón firme, y esta era acabar con estas porquerías de maquinas, otra fuente de maldad, por cosas como esta muchas otras chicas pierden a sus padres y familias. Pero esta vez, dejare de lado cualquier justicia, cualquier buen principio, y tal como me fue enseñado; voy a degustarla tan lentamente, que se volverá caliente en mi boca, por un momento mi alma morirá de una intoxicación, una intoxicación tan dulce como nada que haya probado antes, un placer para mi diminuta pero resuelta alma, con esto escribiré el titulo de un nuevo capítulo, en este momento, aceptare que me han visto como la más débil, y para el día de mañana, habré degustado un festín en el infierno.

Tan solo me quede de pie respirando profundo, preparando mi mente, no podía darme el lujo de simplemente arremeter como un animal a espera de que caer en una trampa, mi mente tiene que estar calmada, llena de ferocidad, en esta noche sepultare todo este resentimiento con una ceremonia digna de la hija de un rey de la gloriosa Alemania, en el silencio puedo escuchar a Sei y a Choi subiendo, los pasos de un tercero y la voz del mismo, ese es mi tío, mi presa, el blanco, tan rápido como un jaguar, esto terminara pronto pero lo disfrutare, finalmente, el silencio otra vez después de una ultima intervención de Sei, es la hora y mis ojos se abren de par en par mientras empiezo a correr con todas mis fuerzas, llegando a las escaleras, brincando de a tres escalones por zancada, finalmente llegando hasta la puerta donde esta Choi cargando aun con la armadura y Sei, tan solo un momento, solo necesito realizar una buena impresión.

- ¡¡¡Friedich Von Hohenheim!!! ¡te ha llegado la hora bastardo podrido! –

Esta fue mi declaración, de que hasta aquí termina mi vida como un humano normal, de que de ahora en mas, luchare por un bien mayor y me haré mucho más fuerte. Se que activarla una vez más podría matarme, pero debo hacerlo, si planeo dejar por completo este rencor atrás, sin ningún arrepentimiento, la armadura que sostenía Choi, que no estaba a mas de 20 metros, se ilumino de color verde celeste ante mi declaración, mis ojos se veían calmados, pero similares a los de Sei cuando me dio su advertencia se habían opacado, vaciado y denotaban una perturbadora calma.

- Oi, tu desecho de la humanidad, tus asuntos son conmigo, no te molestes en levantarte, yo me encargare de todo… -

El hombre se estremeció desde mi estruendosa llegada y solo se quedo mirando con un miedo calmo, como si aun tuviera un as bajo la manga, pero finalmente ante mis palabras se intento poner de pie, justo en el momento en que se levanta doy un salto que casi me permite tocar el bajo techo del vestíbulo para finalmente caer sobre el con una patada en el estomago.

- ¿no pensabas irte sin atender a tu sobrina o sí? Vamos, tengo un par de preguntas para ti, y te necesito quieto… -

Sin siquiera parpadear hago un rápido movimiento de mis manos para golpear repetidas veces al hombre por sus lados derecho e izquierdo, impactando por debajo de las costillas justo en su pancreas y su dañado higado, todo esto para evitar que se moviera, el sujeto deja salir un chillido de dolor, seguramente nunca antes había sentido algo siquiera cerca a ese dolor, le hacía falta, realmente le hacía falta sentir muchas malas sensaciones, pero por ahora solo le daré a probar de este dolor, en todo caso, prosigo con el interrogatorio.

- Responde, no te daré tiempo de pensarlo así que hazlo rápido, ¿fuiste tú el que mato a mi padre? ¿Tú ordenaste todo esto de los muertos vivientes para lograr eliminarme? ¿Con que propósito lo hiciste? –

-¡¡ Hiii!!!... ¡Sí! ¡Fui yo! ¡Estuve dándole pequeñas dosis de veneno en cada una de sus comidas y para terminarlo le di arsénico en su lecho de muerte! ¡De hecho quería encontrar la inocencia para recibir remuneración del Conde! ¡¡Y lo hice porque quería más dinero para poder matarte con mejores asesinos además de asegurar mi futuro!! ¡¡¡No me mates por favor!!! –

- Ah… así que si puedes obedecer órdenes, pero perdón, ahora mismo me he quedado sorda para escuchar suplicas de cerdos inmundos que se hacen llamar humanos, podrías volver a tu porqueriza de una buena vez? Mejor aún, yo te llevare… -

Era hora, mi cuerpo se siente ligero, apenas puedo escuchar el deleitable sonido de los dedos de las manos de aquel hombre, que estoy partiendo uno por uno mientras permanezco sobre el, todo ese dolor sera su pago, si bien no compensara toda una vida de porquería, al menos es un comienzo, es lo necesario para que pueda librarme de este odio de forma natural, un ultimo golpe en todo el centro del pecho a mi tío, para dejarlo sin aire y quieto lo suficiente como para poder llevarlo a rastras,hasta la ventana izquierda del despacho.

por el cristal se podía ver el jardín quemado por Sei, desde esta ventana seguramente estuvo mirándome por un tiempo, ahora yo le mirare morir, es mi turno, pero no lo haré por odio, este sera el ultimo pago de Friedich Von Hohenheim para finalmente ser perdonado, pero no sin antes revelar la verdad, que no solo soy la única que pudo oponerse a el junto a mi difunto padre, sino que también, que a pesar de todos sus intentos, a pesar de todo lo que no vio de mi y quiso hacerme doblegar, resulto al final que siempre fui mas que eso.

- Como descendiente legitima al trono, yo te destierro, como hija del hombre que mataste, yo te condeno, y como nuevo recluta de la orden negra, poseedora de la inocencia que tanto buscaste, haré que tus pecados se desvanezcan en el viento, ahora quedas perdonado, y tu rastro de este país desaparecerá, Cerdo miserable. –

Finalmente, antes que él pudiera decir nada, le asesto un golpe fulminante en el cuello, rompiendo su columna desde la nuca, aplastando su traquea y finalmente dejo que la gravedad haga el trabajo con un pequeño empujón de mi propio pie y mi tío cae desde una altura de más de 20 metros al vacío, mientras que yo lentamente caigo hacia atrás, mi consciencia ha dejado de funcionar en algún momento después de que lo pateé, mi boca ahora no puede expresar palabras, espero que esto no sea tan malo como parece, si mañana despierto con un dolor en todo el cuerpo estaré tan agradecida con Dios…

Finalmente mi cuerpo se desploma en el suelo completamente inconsciente, la inocencia deja de despedir su brillo verde y con un último suspiro mi pesadilla termina y el nuevo capítulo de mi vida da inicio, la inocencia al final de cuentas siempre logro dejarme rendida desde la primera vez que la active, tan solo que mi deseo de venganza fue mayor, mucho mayor...

Yupiiii:
XDDD el post mas largo y mas sentido que he hecho en este foro, me alegra haberlo hecho en la víspera del cumpleaños numero 5 de D Gray Man Rol!!!! ¡¡YEEEAAAAAAAAHHHHHH!! ¡¡¡¡¡Feliz Cumpleaños Forito Querido!!!!!
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Re: ~Deutschen gegen Zombies~

Mensaje por Invitado el Lun Jul 29, 2013 9:56 pm

Cuando la reyerta familiar comenzó ante los ojos de ambos, buscador y exorcista suspiraron con algo parecido al cansancio, uno denotando puro hastío y el otro casi alivio porque todo aquello hubiera terminado sin mayores daños para la impetuosa mujercita.

Dämon había agotado ya su cigarro, dándose cuenta de que había estado inspirando de más por la tensión de contenerse y no intervenir para terminar con el aliado. Sin embargo ella se había apañado bien, no había cometido errores de novata ni había permitido que aquella basura hecha hombre que ahora lloriqueaba por su insignificancia de vida, la convenciera de comportarse de una forma menos salvaje. Le molestaba todo aquello, aunque se había distraído al ver aquel reloj que desprendía un extraño aura color negruzco, como si se deshilachara.

No necesitó agacharse y contemplarlo de cerca para deducir que aquello había sido lo que le permitiera controlar a los zombies, si es que se le podía llamar control a la desorganización caótica de las máquinas, que ni siquiera sabían cuándo abandonar los cuerpos y transformarse en los grotescos globos metálicos sin cerebro. Había sido un completo error meterlos bajo tierra mientras reposaban, con la intención de hacerles parecer muertos vivientes. Eso simplemente les había ralentizado en su forma humana, puesto que los gusanos y las larvas de moscas de ataúd no distinguían la carne viva de la muerta, si no que simplemente devoraban lo que se pusiera a su alcance y no se resistiera. Al alemán le había sorprendido bastante el estado de los cuerpos humanos, sabiendo que cuando un monstruo era creado ocupaba un cuerpo vivo, pero el aliado había cometido otro error más, sin duda intentando apartar la atención de la Orden de si mismo.

Recogió el instrumento con la mano y lo sostuvo entre sus dedos, admirando su diseño ornamentado y excesivamente ostentoso. Sin duda era obra del gordinflón, pensó con sorna. Luego se lo tendió al coreano, que presto lo envolvió en una tela y lo guardó en las profundidades de su mochila de buscador. Tal vez el loco del supervisor pudiera hallar algo de interés en el mecanismo o tal vez analizar los restos de materia oscura que todavía pudieran quedar dentro, aunque parecía ya desactivado, seguía apestando a maldad y dando una escalofriante sensación de estar vivo.

Mientras acordaban el futuro de dicho objeto, la chica abrió las ventanas y terminó con la vida de su tío, al mismo tiempo que Choi dejaba caer la aparatosa inocencia y se arrojaba hacia ella intentando detenerla. Dämon salió de la habitación, aburrido con los patéticos intentos del serio coreano por reformar el carácter claramente agresivo de aquella mujer.

Si tuviera que elogiarla por algo, que no lo haría, sería por haber sido capaz de terminar con todo por si misma, ensuciándose y sufriendo.

Quería su venganza, nein? Ahí la tenía, no era su asunto ni su problema, y además el pensaba eliminar al hombre de una forma u otra. Ellos solo debían intervenir en caso de que intentara emplear su inocencia para llevarla a cabo, o si por un casual la materia oscura hubiera estado activa. Una frustrada sonrisa abandonó los secos labios del exorcista, le habría gustado luchar contra el aliado. Aunque se encontrase agotado y notara extraño a Hölle, igual sentía una imperiosa necesidad de destrozar algo.

Miró la palma de sus manos enguantas en negro y rojo, tintadas con negro y rojo del fuego y la sangre, tanto suya como de los muertos. Resultaba hipnótico a su mirada, tal vez por la afinidad de colores. Una pequeña flama tilitante se formó en el corazón de los guantes, casi le pareció que tuviera dientes de lo contento que parecía aquel fuego sobrenatural, y luego notó la mano pesada, como si llevara algo que antes no tenía. Ni siquiera se había fijado con todo el ajetreo, pero estaban distintos.

Un romo cristal ovalado, de color entre oscuro y transparente, se había formado en el dorso de los guantes, y dentro de el, una imagen roja, de una llama con boca, dientes y el símbolo de la inocencia se manifestaba, sonriente. También la cantidad de metal negro se había incrementado, los notaba rígidos, fuertes.

¿Aquello era Hölle?

Dentro de la habitación, Choi le llamaba pidiendo ayuda y diciendo no se qué sobre que la señorita se había desmayado. Le oyó maldecir, seguido por el sonido de algo pesado al ser arrastrado por el suelo y luego más maldiciones en ese idioma tan cortante del coreano.

Maestro... ''jadeos'' Dämon, haga el favor de ayudarme a cargar algo de todo esto, la muchacha no se mueve y me es imposible mover a la vez su inocencia y mis bártulos... 석사 !! – estaba claro que sufría, y se desesperaba a cada minuto. La chica pese a ser delgada, tenía el cuerpo sorprendentemente musculado pro el entrenamiento y tampoco era lo que se decía bajíta, con lo cual, por muy volutarioso que fuera, no podía cargarla junto con los cien kilos de metal de la armadura.

El alemán se levantó y asomó la cabeza por la puerta, contemplando el desorden generalizado de la habitación que mostraba signos recientes de la pelea y posterior ''caída'' del propietario. Alzó una ceja y le dirigió una mirada de lado al exasperado rostro del de cabello gris.

Hmm? ... No veo cual es el problema. Hazlo por tandas o déjala que duerma ahí, y la inocencia que la lleve ella misma, a fin de cuentas es suya.

Le hizo un vago intento de saludo militar al colorado buscador, que parecía igual que una olla de té a punto de estallar, y se volteó hacia las escaleras, bajando con tranquilidad y pensando que debería buscar un baño para lavarse la sangre y hacer algo con su ojo herido.

No le abandonaba la idea del extraño cambio de su arma, tal vez la inocencia hubiera decidido evolucionar al verle superado por la cantidad de enemigos, o tal vez simplemente hiciera lo que se le antojara en los momentos apropiados, igual que su portador.

La algarabía del piso inferior le hacía pensar que la fiesta se había retomado, y su cuerpo sintió náuseas al recordad a las embutidas salchichas de Frankfurt y Berlín que poblaban la ostentosa sala apenas unas horas antes.

Nada más lejos de la realidad claro, puesto que los nobles habían sido desalojados de alguna forma por los militares sirvientes de la chica, y en cuanto hubo terminado el tramo de escaleras, una horda de pingüinos humanos de semblante regio, comadronas rollizas y enharinadas con olor a pastelitos y críos de diferentes edades le rodearon, hablando una mezcla bizarra de francés, alemán y quien sabe qué más y preguntando sobre su amada señora, sobre qué hacer con el cuerpo sin vida del señor Friedich, si enterrarlo o simplemente arrojarlo por el acantilado, que si se quedarían para la cena, que si tenía mujer o hermanos...

Verdamnt.

Un puñetazo terrible en el muro más cercano y que causó un tremendo cráter y que temblara toda la estructura del castillo, les silenció al menos por un par de segundos.  Dämon clavó sus afiladas pupilas en los presentes y con un leve gesto de su mano, señaló la cima de las escaleras.  La marea de criados siguió el gesto con la vista, igual de absortos que un gato con un cascabel.

Les llevó unos segundos comprender, pero inmediatamente después comenzaron a subir ignorando al exorcista, todos al grito de ''señorita'' y con diferentes grados de histericismo.

El aprovechó para retirarse discretamente hacia algún lugar que no estuviera abarrotado de gente. Necesitarían un par de días para recuperarse, y  Choi querría luchar con el, la niña rica querría despedirse y demás etcéteras socialmente aprobados.

Resignación, era lo que le quedaba. Molestaría al viejo coreano mandón e intentaría inculcarle, tal vez, un par de nociones de como pelear a Karen, a fin de cuentas necesitaba probar sus nuevos poderes.

Acabó de alguna forma en la lavandería, con un montón de sábanas recién planchadas y relucientes que lo atraían como un imán. Se arrojó sobre ellas con poco cuidado, robando por el camino una camisa cualquiera y unos pantalones que no estaban tan asquerosos y destrozados como los suyos. Se limpió con otro par de sábanas limpias y las arrojó al mismo montón que su ropa destrozada. Le habría gustado bañarse, pero aquello implicaba conversación pseudo-amable, agradecimiento y demás cháchara insustancial... Sólo pensarlo le causaba migraña, y sus ojos ya pesaban demasiado.

Dormiría todo lo que su sueño errático le permitiera, y pobre de aquel que osara interrumpir su sueño.



**:


Plop, perdona lo breve pero no hacía demasiada falta explayarse aquí x'D en tu post pon que hayan pasado unos días si quieres? y justo cuando vayan a partir ya òxo yo haré el de cierre si te parece.


Y nada más, me alegro de que editaras y de que tu día random haya acabado bien (?)
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Re: ~Deutschen gegen Zombies~

Mensaje por Invitado el Sáb Ago 03, 2013 4:00 pm

Esta noche tuve un sueño, un sueño que no había tenido hace mucho tiempo.la única vez que tuve un sueño como este, fue la noche en la que me despedí por última vez de mi padre en su funeral.
Era un sueño que en esa primera vez me despertó a media noche, solo para llorar desconsolada; por supuesto, no tuve esa libertad en el funeral oficial, pero en aquella noche, aun a sabiendas de que Alois seguramente estaba escuchando desde el otro lado de la puerta, llore con todas mis fuerzas lo cual era algo que en muy raras ocasiones hacia.

En el sueño me encuentro en una pradera, verde e infinita, tal y como un océano de un puro color esmeralda, con hierba tan limpia y bella que relucía al brillo del sol, el cual iluminaba desde una distancia anormalmente cercana, sin causar un calor extremo, tan solo una tibieza suave y atrayente.
No había señal de ningún animal salvaje, no había señal de ningún ser vivo y por alguna razón, sentía como si la maldad del mundo se hubiera ido lejos, era una paz tan abrumadora que con solo observar la belleza del lugar, mi corazón se estremeció y mi mirada se suavizo ampliamente.

Mientras que admiraba con una tranquilidad absoluta todo el paisaje, una voz que no hacía mucho había escuchado, pero que era tan nostálgica que mi mente se estremeció al tiempo que giraba todo mi cuerpo en la dirección de la voz, siguiendo en reflejo la pronunciación de mi nombre, quería que fuera esa persona, aunque sabía que no era posible, quería que así fuera.
El hombre que se encontraba de pie frente a mí, a unos 10 a 12 metros de distancia era mi padre que me quiso mas entre todos los humanos del mundo posiblemente incluso más que mi madre. Su nombre era Edward Von Hohenheim, un hombre entre hombres que dio su vida por su hija, para que fuera feliz y creciera siendo un ejemplo a seguir, mi padre que se encontraba ahora mismo frente a mí, a pesar de haber muerto hace tan solo un día, sonriendo como siempre lo hizo frente a mí, incluso en su lecho de muerte o cuando la situación fue difícil.
Mi padre me sonreía, sin ninguna causa en especial, pero a pesar de haber muerto, de haber sufrido tanto en sus últimos momentos, ahora mismo sonríe frente a mi; en el sueño que tuve recién acontecida su muerte, el solo me sonreía, cuando intentaba acercarme a él siempre negaba con la cabeza y gentilmente me señalaba hacia la dirección contraria, e incluso cuando decidí desobedecer sus indicaciones y corrí hacia él, tan solo se alejaba mas hasta que decidí dejar de intentarlo, así al menos podr4ia seguir viéndole. Finalmente, cuando ya me había acostumbrado a su presencia desde esa distancia, dio una última sonrisa y tan solo despidiéndose con la mano, se marcho sin siquiera poder acercarme a él.

En esta ocasión, mi padre me observaba con una tranquilidad tal, que incluso si no sonreía necesariamente, podía sentir que estaba feliz y satisfecho, al igual que yo. En esta ocasión esta mucho más cerca que antes, tanto que si me estiraba lo suficiente, podría tocarle con los dedos; pero por alguna razón, no tuve el deseo de hacerlo en ningún momento, tan solo lo observaba con una tímida sonrisa, algo que incluso Alois nunca pudo ver.

- Así que, finalmente has logrado terminar con todo este rencor… has vengado mi muerte, avanzado en tu vida, y al mismo tiempo, has perdonado a mi hermano… -
- Bueno, no es como si fuera tan esplendido, cuando lo dice de esa forma parece que fuera una santa, señor. –

Esa voz era de aquel que cuido tanto tiempo de mi, Alois el viejo Mayordomo en Jefe de la casa, aquel que también murió por mí, para ayudarme a completar este capítulo recién terminado de mi vida, si bien hubiera sido muy feliz si él no hubiera muerto en el proceso, me siento tranquila al haber terminado con todo, además ahora sé que Alois pudo ir a un mejor lugar, y siempre estará en mi corazón, al igual que mi padre.
Aun así no respondo nada, mi voz no sale tal como si se hubiera ido, pero aun así muestro mi mejor sonrisa mientras que asiento con la cabeza a las palabras de mi padre y Alois.

- Alois, tu y yo conocemos muy bien a Karen, sabes que no solo este es un hecho importante para ella, sino que además ese es el estilo de mi hija, así que no puedes quitarle la gloria por su logro… -
- Por supuesto, tan solo pensaba que la joven princesa se habría esforzado demasiado, sin contar con que ahora el castillo quedara sin propietario, desde que la princesa se marcha a una nueva vida, el anterior gobernante esta muerto y usted evidentemente no puede tomar el mando señor. –
- ¡Oh! Pero si ese problema ya está resuelto, Karen encontrara a un correcto gobernante pronto, es más, creo que ya tiene en mente a alguien, ¿verdad Karen?... –

Es cierto, mientras que todo había resultado en un final incluso feliz, aun era un hecho que no se podía dejar a esta provincia sin un gobernante, es con este pensamiento que he llegado a la misma conclusión que Alois, y de la misma forma solo había una persona a la que le podría confiar esta tarea, teniendo en cuenta que ni mi padre ni Alois estaban ya en este mundo, ese era mi espía numero uno, aquel en el que Alois también le tenía amplia confianza y el único de mi grupo que quedaba con la suficiente fuerza de voluntad para dirigir a una nación, Arnolf y su agilidad mental, que supera incluso a la mía.

- Bueno, creo que ya va siendo hora de la verdadera despedida, la última vez que nos vimos pude estar contigo porque recién había dejado mi cuerpo, esta vez aproveche el hecho de que por poco y te quedas en este lado, creo que Alois uso la misma oportunidad, pero me temo que esta es la última vez que nos veremos, o al menos así lo deseo; por favor mantente viva, lo más que puedas, pues la profecía que me dio aquella mujer hace tanto fue que lograrías ser de ayuda para todo el futuro del mundo. Sé que lograras mucho, entonces hasta la próxima vez, adiós mi siempre querida hija, Karen. –
- espero que siempre recuerde nuestros momentos juntos princesa, yo siempre me sentí muy honrado y alegre de tener a una princesa tan linda y firme como usted, fue la hija que nunca tuve y fue mi mayor placer haber terminado mi vida siendo de apoyo para usted, recuerde siempre todo lo que aprendió, siga las indicaciones de sus superiores y trate de sobresalir como siempre hizo hasta ahora. Me retiro una última vez, que toda la suerte este con usted. –
- … te quiero mucho, padre y Alois, estarás en mis oraciones siempre, y en mis combates también… -

Fueron las únicas palabras que pude decir después de que los dos ya habían dado sus espaldas hacia mí, justo antes de que todo el paisaje se volviera blanco y mis ojos se cerraran, para volver a abrirse y observar un techo de una casa evidentemente conocida, aun era mucho tiempo desde entonces, pero de ninguna forma olvidaría el techo de la habitación de mi padre, la que nuca se uso desde su muerte, con todas sus pertenencias dentro.

- ¡Oh! ¡Así que se ha despertado finalmente! Por un día mas y hubiera empezado a preocuparme, ¿qué tal se encuentra ahora señorita Karen?... –

Era la voz de Choi, otro buen hombre que me había ayudado un montón en esta travesía, aunque con dificultad, lentamente muevo mi cabeza para observar al viejo hombre, en el umbral de la puerta con algunas frutas en su mano, también tenía unas pocas heridas tratadas por aquí y allá, producto de la pelea contra los asesinos contratados, nada que comparar conmigo, quien tenía básicamente todo el cuerpo vendado, un brazo atado a mi cuello, pues al parecer se me debe haber fracturado en algún momento y yo ni por enterada.
Por supuesto sentía también el cuerpo excesivamente pesado, con dificultad me puedo mover aunque no es por el dolor sino por el aun presente agotamiento de mi cuerpo desde aquella noche, sin rodeos hago la pregunta más importante en mi lista.

- ¿Cuanto tiempo he estado dormida? ¿Donde está la armadura y Sei?... –
- Con calma señorita Karen, recuerde que todo ha terminado, necesito que descanse mucho para poder partir cuento antes así que no nos beneficia que se mueva demasiado si no se siente bien; por cierto logro completar 4 días seguidos durmiendo, aunque el primer día estaba más bien en una especie de inconsciencia total que iba mas allá del sueño, por eso me empezaba a preocupar. La armadura esta junto a usted como puede darse cuenta, y el maestro se encuentra desaparecido, desde esa noche no se le ha visto pero seguro que esta por algún lugar de la isla, en su momento vendrá por si mismo así que no se preocupe. –
- hmm… Choi, arrójame una de esas manzanas, confía en mí, de hecho arrójame dos desde donde estas… -

El hombre efectivamente duda un poco de mi petición pero finalmente obedece y arroja dos con un poco de fuerza, con mi mano buena rápidamente atrapo una de ellas y con la boca muerdo la segunda, evidentemente, mi cuerpo se siente más pesado, pero no es nada que un poco mas de sueño y unos días de reacondicionamiento físico no puedan corregir, además mis heridas siempre han sanado ligeramente más rápido de lo normal, por lo que no me extrañaría que para el día de mañana ya pueda levantarme y caminar, aunque el brazo durara unos días más.

- No subestimes mi capacidad de curación Choi, en un par de días necesitare tu ayuda, porque quiero empezar a practicar lo antes posible con este pedazo de chatarra mágica… -

Mientras dejo la manzana de mi mano sobre la cama, estiro dicha mano para alcanzar la armadura que estaba a mi derecha y darle unas palmadas a su metálico cuerpo.

- … vaya Dios, realmente usted es testaruda a ese extremo verdad señorita Karen?... pues que se le va a hacer, tan solo concéntrese en recuperarse más y tan pronto como usted se sienta en condiciones venga a buscarme, puedo enseñarle algunas generalidades de la sincronización con su inocencia, solo asegúrese de venir en condiciones, no piense que entrenar con la inocencia es tan fácil como entrenar el cuerpo. –

Con estas palabras y una sonrisa de relajación el viejo acompañante de Sei se marcho de la habitación dejándome la canasta con fruta y otras comidas en la mesa de noche de mi izquierda, yo con una confianza renovada me recuesto a comer mis dos manzanas y concentrar toda mi voluntad en recuperar mis heridas, en espera del entrenamiento que se avecina…
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Re: ~Deutschen gegen Zombies~

Mensaje por Invitado el Miér Ago 07, 2013 9:49 pm

Las nubes flotaban altas, perezosas en su blancura veraniega de aquel absurdo clima paradisíaco.

Dämon se hallaba recostado sobre un ondulante prado, con apenas flores pero un verdor tan extremo que incluso dañaba a la vista. Un par de búfalos de agua pastoreados por niños de la aldea pastaban en la rivera cercana, donde desembocaba un riachuelo que caía desde la cima.

Me aburro... – murmuró para nadie, con los ojos medio cerrados y el cuerpo en una relajación mal estudiada, como si no pudiera reposar del todo.

Tenía los brazos y el torso cubiertos de vendajes y apósitos, además de un pequeño parche bajo la ceja donde el corte casi había cicatrizado. Alzó su mano derecha sosteniendo un papel mecanografiado, papel que le había entregado un buscador cuando el día anterior, por pura distracción había acabado entrando al Arca, para comprobar que la puerta seguía activa. En el papel se exponía basicamente el orgullo del supervisor Komui por el buen fin de la misión, y se informaba, al exorcista Van Diestrauss, que se requerían sus servicios en cuanto se hubiera recuperado, que tuviera la amabilidad de partir directamente hacia la próxima misión, antes incluso de regresar a la Sede.

También había un pequeño dibujo de la puerta del arca que tendrían que emplear, una que estaba en un par de pisos inferiores a la que actualmente usaban. Nada, por la contra, sobre su nuevo destino o fenómeno a investigar. Al parecer todavía estaban procesando la información.

Dämon arrugó el papel y lo dejó ir en la brisa húmeda que se levantaba, anunciando tal vez una de esas tormentas alocadas que desaparecían sin control.

Sus huesos crujieron mientras se incorporaba y desandaba sus pasos, volviendo hacia el castillo. Iba descalzo, portando apenas un pantalón de lino negro y una blanca camisa holgada remangada. El buscador también le había dicho que cuando volvieran al arca tendrían un uniforme para el y para la chica, pues al parecer Choi les había dicho su talla de alguna forma que no deseaba averiguar.

Se entretuvo en el poblado, llenándose descuidadamente de barro los pies al pisar por las improvisadas calles, cavadas en el propio terreno fangoso, sabía que la señora madre del mocoso chillón se cabrearía aunque luego le daría una ración extra de bacon por haberle gritado.

Alguien le ofreció comida que rechazó educadamente. Sabía lo que venía, y su estómago no estaba feliz por ello. Tendría que ponerse a entrenar con Karen. Por mucho que el buscador pudiera enseñarle sobre como activar la inocencia sin destruir medio cuarto en el proceso, el empleo y manejo serían cosa suya.

También debería decirle en algún momento que deje de llamarle Sei... en algún momento.

Estaba llegando ya cuando comenzó a desvendarse el brazo derecho, que era el que tenía en mejor estado. El otro no se lo había dejado arreglar al coreano, y por lo tanto tardaría un poco más. Flexionó los dedos, antes de entrar sigilosamente por la puerta del jardín trasero, atravesar la lavandería y la cocina, y dirigirse al piso superior, donde le habían asignado la habitación más alejada posible del resto de los presentes, sobre todo de la señorita, lo cual le causaba una sonrisa condescendiente.

Pensaban que le estaban haciendo un favor a ella, y era todo lo contrario.

Una vez en el austero cuarto, que tal vez perteneciera antes a un criado de rango alto, recuperó sus guantes de debajo de la almohada y comenzó la delicada operación de ponérselos sobre piel todavía no cicatrizada del todo. El del brazo izquierdo no tuvo más remedio que guardárselo, aunque Hölle probablemente no estaría de acuerdo con ello, emplearlo con esa mano le causaría dolor y le entorpecería más aún que si no lo activaba.

Estaba saliendo cuando se cruzó con Choi, que volvía sin duda de atender a la convaleciente. Se saludaron con un gesto y el coreano le comentó la evolución de la chica, que solicitaba comenzar con el entrenamiento cuanto antes.

Dämon arqueó una ceja mientras bajaba las escaleras.

Ya sabe que por mi puede hacer lo que quiera, si se ve con fuerzas no me importará patearle el trasero. Ahora ya no es una señorita, si no una exorcista y de las novatas.

Choi rió por lo bajo y le dio la espalda, agradeciéndole por haberse tomado la ''consideración'' de aparecer y dar señal de vida. No obtuvo respuesta, y cuando volteó, el exorcista de ojos rojos había desaparecido nuevamente. Entre calificativos desagradables, el coreano decidió que mandaría a la mujer al lugar donde había estado entrenando el joven maestro. Sin duda se había vuelto un sitio conocido, aquel jardín ya practicamente calcinado, pues los criados podían asomarse desde la casa y los más osados incluso desafiaban a Dämon, acabando en diferentes estados de ''sopas y reposo'' según el otro iba recuperando su fuerza.

Había un chiquillo especialmente fascinado con la activación de la inocencia, y estaba deseando poder ver a su ama hacer aquellas cosas tan fascinantes. Ninguno se imaginaba que en realidad, su amada señorita, partiría para no volver nunca. Y si lo hacía, ni siquiera podría pasar tiempo con ellos como antes.

Cuando entras a la Orden, dejas de pertenecerte, Somos instrumentos, instrumentos mortales y reemplazables. Nada más.

Recordaba las palabras del jefe de sección Reever. Aquel hombre era más sabio de lo que aparentaba, y además conseguía buen tabaco.

Dämon miró los improvisados blancos de piedra que había colocado a lo largo del jardín, mientras se guardaba el guante que no iba a emplear en el bolsillo del pantalón. Se había sacado la camisa, dejando parcialmente visibles aquellos tatuajes negros en diferentes formas ígneas. Incluso tenía un par nuevos, cortesía de un tatuador local. Se distinguían un poco más oscuros en su nuca, enlazando con los que trepaban hacia su rostro y parte de su mandíbula.

Activó la inocencia y contempló el flujo continuo de las flamas hacia la palma de su mano. Tenía curiosidad por cuántos segundos tardaría Karen en levantarse de la cama en cuanto Choi le dijera que estaba entrenando, a fin de cuentas ella no había visto apenas su inocencia, y ahora tenía un puñado de nuevos poderes.

La curiosidad mató al gato. – gruñó mientras hacía que un conjunto de llamas en forma de garra se formaran a lo largo de su mano y se lanzaba sobre el busto más grande, tal vez algún antepasado de los Hohenheim, haciéndolo pedazos y quemando las pocas plantas que todavía se resistían a morir.

Si que era satisfactorio romper cosas de piedra.



[cambio de escena]


** para el corrector:

Aviso de edición: para no alargarlo más y viendo las respectivas ausencias que tenemos los dos user, he decidido concluir aquí el reclutamiento y he procedido a avisar a mi compañero de lo mismo, solicitándole también que edite su post, para no meter demasiado relleno y continuar con el Bonus o lo que corresponda cuanto antes.

Si en un plazo de 3 días no recibo respuesta, procederé a pedir la corrección dando por hecho que mi compañero carece de tiempo para responder.



Última edición por Joker_Nine el Dom Oct 06, 2013 8:22 pm, editado 1 vez
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Re: ~Deutschen gegen Zombies~

Mensaje por Invitado el Dom Ago 25, 2013 7:40 pm

Tan solo fue cuestión de una hora desde las 12 del día que Choi salió de la habitación. Después de 5 días desde que le pedí a Choi que me entrenara el mismo buscador volvió a aparecer en mi habitación para informarme que a pesar de las muchas suplicas e intentos de no permitirlo, finalmente mis criados y conocidos cedieron a la idea de dejarme salir a entrenar ahora, era un hecho cómico el pensar cuántos de ellos estaban preocupados por mi hasta el punto que incluso hacían que Choi se lavara las manos cada vez que quisiera entrar a mi habitación.
Aunque esa forma de actuar suele ser perjudicial, pues si las personas no se enfrentan a las condiciones del ambiente, no crecen, no mejoran y no se hacen resistentes. Pienso que incluso si se trata de una enfermedad como una peste o una malaria, si se tiene la suficiente voluntad y un control moderado sobre la persona, pueden reponerse de ello y luego volver aun mas fuertes para enfrentar la vida, después de todo mi padre había hecho algo como eso para poder superar mi debilidad cuando era apenas una niña y aquí estoy ahora, más fuerte que nunca antes y ahora con una útil herramienta para cambiar el mundo, aunque sea una novata así me siento ahora y esa es parte de mi motivación para iniciar cuanto antes el entrenamiento.

- Muy bien señorita, entonces por favor sígame afuera, haremos un primer entrenamiento para poder controlar su inocencia, el último punto de esta sesión será un pequeño combate contra el maestro así que espero que este preparada, le pediré también que de ahora en mas lleve usted misma su inocencia, tomando provecho que esta se repliega sola en una sola forma portátil y además cuenta con una caja de acero para su transporte, lo mejor es que este en contacto con su inocencia el mayor tiempo posible… -

Sin siquiera chistar escucho atentamente una a una de las indicaciones de Choi y finalmente luego de haber entendido mi línea de acción, me levanto lentamente de mi cama y luego observo la caja metálica junto a la armadura, al parecer tengo que empezar por meter la armadura en la caja lo cual es ciertamente molesto, pero hay que empezar de inmediato por lo que solo suspirando profundamente me agacho, para tomar de las rodillas a la pesada armadura, luego la dejo entrar lentamente dentro de la caja y finalmente cierro la tapa de metal para en un par de minutos haberme colgado dicha caja a las espaldas usando las correas que lleva la misma, ahora llevo una caja de acero de gran tamaño con una armadura igualmente pesada dentro como si fuera un morral de los misioneros y siguiendo a un hombre que viste parecido a uno de ellos, ciertamente es un cuadro interesante y un tanto surrealista para mí.

Finalmente luego de caminar de esta forma por un buen rato llegamos a un prado un tanto alejado, que tenía una fuente de agua cercana, en aquel lugar Choi me indica que estaremos haciendo el primer entrenamiento que trata de mejorar la movilidad de mi cuerpo con la inocencia puesta, según el esto me ayudara a mejorar mi ratio de sincronización con la inocencia, en especial tomando en cuenta que aun no ha sido limitada por Komui, lo cual es peligroso y a la vez beneficioso al momento de mejorar la sincronía.
El tiempo que me toma poder correr con la inocencia puesta se dividió así: lo primero fue caminar apropiadamente con ella, para ello tenía que andar con la inocencia puesta por el borde del pozo sin caer en el mismo. Aunque parecía una acción simple de lograr, con el simple hecho de haberme puesto la armadura de inmediato empiezo a sentir el calor que esta irradia, al mismo tiempo que intento caminar, aunque algo es diferente de la noche que la use por primera vez y tal vez esto se debe a que en esa noche estaba tan cargada de adrenalina y decisión, mientras que en esta ocasión solo trato de mantener el calor al mínimo por lo que la armadura en principio me parece tan pesada como es antes de activarla.

Luego de haber intentado por un rato a andar por el borde del pozo sin caer, finalmente empiezo a dar pasos firmes hacia adelante sin tambalear tanto y sin caer al pozo, lo siguiente fue practica continua que me tomo en total de 3 horas, posterior a ello continué practicando cada vez más rápido hasta que en una hora más pude correr por el césped sin mayor problema. Acto seguido de este entrenamiento, tuve que practicar mis capacidades de evasión y movimientos de pies rápidos. En esta sesión Choi me arrojaba piedras de diferentes tamaños y mi trabajo era esquivarlas lo mejor posible con la inocencia puesta; fue una suerte que en el entrenamiento anterior me haya mojado tanto puesto que en esta ocasión me fue de ayuda para soportar el calor que se incrementaba entre más me movía.

Al principio los movimientos eran muy forzados e incluso a veces me derrumbaba en el suelo por intentar fallidamente que una piedra me chocara aunque por suerte la armadura podía bloquear todas esas piedras, lo cual hacia de esta una práctica segura, para poder esquivar ataques simples como las piedras me tomo una hora y media, pero para movimientos agiles de pies, que tuve que poner a prueba en un combate simulado donde tenía que esquivar los diferentes ataques que Choi me lanzaba, en este ultimo me tome 2 horas para poder apenas pacer movimientos decentes.

Finalmente para cuando terminé mi entrenamiento de movilidad, me doy cuenta que ya son pasadas de las 9 pm, además estoy bastante sofocada aunque el frio de la noche ayuda, desde que estar dentro de esa armadura me genera una enorme cantidad de calor, muy posiblemente efecto de que la inocencia este aun sin limitar me tengo que detener un tiempo a meterme en el poco profundo pozo para que el agua que entra a través de la armadura logre calmar el calor. Choi rápidamente nota mi agotamiento y mientras me ayuda a meter la inocencia en la caja luego de habérmela quitado para tomar mejor el aire, intenta lograr que olvide lo de la parte final del entrenamiento.

- Señorita Karen, si se encuentra muy agotada por favor, no dude en tomarse el resto de la noche libre, no tenemos que forzar el avance o de lo contrario puede pasar lo mismo que la noche contra su tío… -
- Esta bien Choi, estoy segura de que la fase final debe ser un combate contra Sei, ya sé también que no soy rival para el aun, pero solo quiero probar mi nueva y flamante inocencia contrala de él, tengo deseos de hacerlo, aunque el combate no dure ni un minuto y quiero hacerlo porque quiero seguir de ahora en adelante comparando mi inocencia con la de Sei, así podre estar bien pendiente de mi progreso como exorcista, ¿y quién sabe? Tal vez algún día yo misma pueda sobrepasar al mismo Sei, aunque hayan exorcistas más poderosos que él, mi meta directa ahora es llegar a su nivel, por eso quiero combatir con él. ¿Me darás el gusto Choi? Por favor… -

Como siempre era otro deseo egoísta, casi todo el tiempo estoy pidiendo cosas egoístas como esta, pero siento que de alguna forma esta vez es algo que definitivamente debo hacer; y así es como Choi se rinde en tratar de convencerme y empieza a caminar sin más.

- Muy bien… entonces sígame por aquí, aunque con todas esas vendas tal vez no dure ni un minuto, como usted ha dicho… -
- Oh, olvide mencionarlo, cerca de un 35% de todas estas vendas ya no las necesitaba, solo quería evitar quemaduras por la armadura, pero creo que las dejare hasta que todas mis heridas se curen, así no tendré que empezar de cero… -

Y así finalmente tomo la caja y la cuelgo a mis espaldas, siguiendo a Choi hasta donde se encuentra Sei para ser su juguete por un momento, aunque me gustaría pensar que yo también estoy usándolo para mis propios fines…
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Re: ~Deutschen gegen Zombies~

Mensaje por Invitado el Sáb Nov 02, 2013 5:49 pm

Paso a evaluar a Karen por el parámetro de los recién reclutados, es decir sobre 10 puntos.

Karen

Mehiel por favor espero que te leas detalladamente esta corrección y que aprendas a rolear en consecuencia a todos los fallos que has cometido.

Creatividad: 0 pts. (Es tú reclutamiento, no el de Dämon, no puedes dejar que Nine redacte todo, describa el castillo, describa la forma de ser de tu tío, los zombis, los cuales no mencionaste en casi ninguna parte de la misión, en definitiva, que lo haga todo. Esto fue algo que ya se te dijo en su momento cuando audicionaste para Tiedoll, te falta iniciativa para llevar las misiones, en especial cuando eres el protagonista. Debes tratar de centrarte más describir lo que te rodea, los fenómenos, las reacciones de tu personaje. En esta misión solo te has limitado a repetir cual loro lo que describía Nine, quitando el principio y el final de la misión en las que ibas por libre, pero aun así no has sabido llevar el peso de tu propio reclutamiento. Mehiel más iniciativa para rolear, no temas a describir las situaciones y demás)

Concordancia: 1 pts. (Aparte de repetir lo que decía Nine con otras palabras, también has contradicho numerosos post y situaciones poniendo lo contrario a lo que puso ella, trata de leerte mejor los post de tus acompañantes y de actual en consecuencia, y por favor usa más seguido los puntos y aparte, además de tratar de ser más claro en tus post, que a veces me dolía la cabeza al leer y tratar de entender lo que querías decir)

Realismo: 0 pts. (A ver, te lo diré de una forma que te lo deje lo más claro posible. No sabes lo que es el autocontrol, ni donde tienes los limites, ni donde pararte con los rangos. Tras el primer uso de la inocencia estabas hecho polvo, hasta ahí todo correcto, pero luego mágicamente tienes fuerzas para darle una paliza a no sé cuantos hombres, ir a por el tío, y demás cafradas. No puedes romper un banco de un puñetazo siendo un simple humano por mucho entrenamiento que hayas tenido, con la inocencia equipada si, sin ella no. No puedes pelear cual gato salvaje corriendo a cuatro patas, fisiológicamente es imposible, y menos que des esos saltos y que cuando te golpeen solo te muevan un poco, o te hagan algo de daño. Si ya estabas agotada por el uso de la inocencia, te tenían que haber dado una paliza que no te podrías mover ni en un año, además que por mucho entrenamiento que tenga Karen, su físico no le acompaña para ser súper híper mega fuerte y hacer todo lo que pusiste. Y por dios, deja de intentar retar a otros exorcistas de mayor rango a ti que de un soplido te tumban, y aun sin inocencia con el físico que tienen varios de tus compañeros te tumban igual, solo te lo digo por si se te ha pasado por la cabeza en un futuro ir repartiendo cual súper woman, sin recibir ni un golpe. Por cierto lo repito, un sin rango apenas puede con un nivel 1 sin quedar agotado, no diré más. Ah otra cosa, no le cambies la personalidad a tu personaje cada dos post que mareas a cualquiera, céntrate en la que le pusiste en la ficha y adáptate a ella)

Razonamiento: 0 pts. (Lo anteriormente te afecta también a este apartado, al cual se le puede sumar la rapidez de comprensión a la hora de saber usar tu inocencia, o moverte con ella)

Ortografía: 1 pts. (En serio, usa el Word, mis ojos y los de todo el foro te lo agradecerán. Aun así te libras ya que al final de la misión mejoraste notoriamente, y esto es una pequeña recompensa)

Total: 2 puntos

Como nota final, Mehiel trata de seguir roleando como lo hiciste al final de la misión, ya que allí te esforzaste y parecía que te salía otra cosa. Haz caso de la gente que lleva mas tiempo que tu en el foro y que te dicen las cosas por un motivo, y trata de tener mas iniciativa, que es el mayor fallo que tienes. Y escribe cambio de escena al finalizar cada misión o tema con alguien. Habian muchos puntos que tratar y no se si me deje alguno, de todas formas animo y a ver si mejoras como parece que vas haciendo a estas alturas, poco a poco.


Dämon

Originalidad: 3 pts.
Concordancia: 2 pts. (Esos signos de exclamación e interrogación, acuérdate de abrirlos cuando los cierras)
Interpretación: 3 pts.
Realismo: 3 pts.
Respeto de las normas ya establecidas: 3 pts.

Total: 14 puntos
Cierro tema.
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Re: ~Deutschen gegen Zombies~

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