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Ánima Circus [Darlenee Nieckbeck-Aisley Redfield]

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Ánima Circus [Darlenee Nieckbeck-Aisley Redfield]

Mensaje por Invitado el Dom Mayo 27, 2012 5:57 pm

Komui escribió:

En el país de chile ha habido un extraño suceso que ha ocurrido en varias ciudades de dicho país. Los buscadores han encontrado numerosas personas petrificadas, como si hubieran esculpido sus cuerpos en una roca, estos hechos ocurren un día después de que un circo ambulante se marchara de la ciudad. Según los datos proporcionados ese circo había visitado todas y cada una de las ciudades afectadas. Actualmente se encuentra en la ciudad de Temuco. Se pide a los exorcistas Darlenee Nieckbeck y Aisley Redfield que vayan e investiguen lo que hay detrás de estos extraños fenómenos.

Darlenee y yo atravesamos la puerta del Arca para encontarnos en una iglesia de aspecto pulcro y limpio. Los bancos de madera estaban perfectamente alineados los unos con los otros. El sol entraba por la vidrieras de colores y resaltaba el color blanco de las paredes con numerosos tonos de azules, verdes, amarillos, naranjas, etc, y dando muchos más brillo al lugar, causándome un malestar ciertamente doloroso. Abrí mi sombrilla tras calarme la capucha sobre la cabeza. A pesar de que hacía calor, no podía hacer otra cosa, ya que, prefería que me afectara un golpe de calor a que mi cuerpo se llenara de ronchas por culpa del sol. También me sentí un poco mareada, pero lo atribuí al hecho del cambio de horario tan brusco que acabábamos de dar. Miré a mi compañera y sonreí como pude a través de la bufanda:

-Soy fotofóbica, es necesario que haga esto si no quiero sufrir mi enfermedad en mis propias carnes- expliqué sonriente. Una voz surgió de nuestras espaldas.

-Ahh, las exorcistas enviadas por la Orden Oscura, es un placer tenerlas aquí- se trataba de un hombre de aparentemente unos 46 años. Su frente ya comenzaba a mostrar los primeros síntomas de la calvicie, puesto que grandes entradas coronaban su cabeza. Llevaba una sotana negra que le cubría todo el cuerpo. El cura era el que nos recibía- Bienvenidas, bienvenidas. El buscador está esperándolas en el despacho con el informe, le diré que venga. Mi único cometido es informarle acerca del código de acceso a la puerta- continuó. Yo sonreí, y con un gesto de la mano, le insté a que continuara. Con gesto prudente, se acercó a nosotras, miró a los lados, para segurar de que no había nadie más y murmuró la contraseña en nuestros oídos-El código es 732, recuérdenlo, porque si no no podrán volver por aquí-- y tras eso, se marchó.

Yo dibuje una mueca de interrogación en mi rostro. Me gire a Darlenee de nuevo y sonreí:

-Un tipo ciertamente curioso... ¿no crees?- pregunté, dispuesta a darlo todo en la misión. En ese instante, llegó a la capilla un hombre alto, de unos 32 años, con el cabello castaño recogido en una coleta, gafas, y una barba de tres días dibujada en su mentón. Su piel tenía un tono aceitunado que ciertamente envidié nada más verlo. Lo que daría yo por no tener la piel pálida...Hizo una reverencia y nos sonrió.

-Encantado señoritas exorcistas, es un placer tener aquí a dos sirvientes de Dios que pueden ayudarnos. Mi nombre es Matías, y seré su guía en esta ciudad. Si lo desean, nos dirigiremos a la posada para poder ponerlas al día sobre la misión... ¿les parece?- preguntó Matías, tras presentarse y saludar. Yo asentí.

-Por mi perfecto Matías, yo soy Asiley Redfield, por cierto... ¿tú qué opinas Darlenee?- pregunté a mi compañera...

Spoiler:
{Off: perdona si el post es algo cutroso e_______e sq no se me ocurría mucho y bueno, es lo primero que me salio. Si hay algo que deba cambiar, tu solo avisa :3}
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Re: Ánima Circus [Darlenee Nieckbeck-Aisley Redfield]

Mensaje por Invitado el Lun Jun 04, 2012 4:54 pm

Una vez vestida con su uniforme, arreglada con sus dos medias colitas sostenidas por unas bolitas rojas y sus cosas, que pensó que tal vez necesitaría en la misión, en una pequeña mochila morada, ambas chicas salieron de su habitación. Caminaba de regreso a la sección científica con Aisley en completo silencio, no tenía mucho qué decir ahora que, de alguna manera, el nerviosismo comenzaba a apoderarse de ella. “Es normal, es mi primera misión después de todo” se repetía así misma, para no perder los ánimos.
Seguía caminando sin dejar de observar con detalle la sección científica, llena de personas con bata blanca que iban de un lado a otro sin parar, “Que lugar tan animado, si se puede decir así.” Ahora que lo pensaba era la primera vez que había tenido oportunidad de echarle un vistazo adecuadamente, pues la última vez que había pasado por ahí no se fijó en nada ni nadie en específico, en ese momento sólo le importaba una cosa: recuperar a su inocencia de las garras del extraño supervisor, recordó. “Komui, la próxima vez le haré una visita” le habría gustado despedirse de él y de Jimmy pero con tanto ajetreo apenas y pudo recordar llevarse a su inocencia con ella.

-¿Son las exorcistas que irán a la misión de reconocimiento en Chile?-preguntó de pronto un hombre en bata blanca, a lo que Darlenee simplemente asintió -Ah, vaya, entonces síganme, el portal tiene rato abierto, nos preguntábamos a qué se debería el retraso…- Al escuchar esto, la pelimorada no pudo más que sonreír apenada al ser consciente de que ella había sido la causa de tal retraso.

Los siguió en silencio pensando en el asunto del portal, le habían dicho que ahora les era más sencillo viajar desde que el arca había sido tomada por los exorcistas en esa dura batalla que acababa de terminar y que, por ende, no le había tocado presenciar; pero la verdad no se podía ni imaginar el aspecto de ésta y ni cómo se sentiría viajar por ella, se preguntaba si de verdad era mejor viajar por el arca que viajar por tren barco como Dios mandaba, quizás las experiencias de los viajes normales no eran algo que se podrían sustituir tan fácilmente. Sin embargo, por la gravedad de los asuntos que solían rodear a una misión y, considerando que era el trabajo de los exorcistas actuar lo más pronto posible para proteger vidas e inocencias, era entendible que no tenían tiempo que perder por lo que el arca en sí, sería una ventaja. En fin, al final del día ya lo habría experimentado, y podría dar una opinión más contundente sobre el asunto, arca vs viaje; no pudo evitar que, al pensar en esto, una emoción la invadiera.

Había cavilado durante todo el camino que no se dio cuenta de cuándo llegaron al portal y a la susodicha arca, hasta que el iluminado portal la llamó de regreso a la tierra. El aspecto del arca era tan extraño que le costaba trabajo creer que fuera de este mundo, no obstante, tal vez no era del mundo al que solía pertenecer, era del extraño mundo de los exorcistas.

Después de recordarles los detalles de la misión y recordarles que debían ser cautelosas y, sobretodo tener mucho cuidado, tal vez debido al hecho de que sabía que ambas exorcistas eran novatas, les deseó mucha suerte y les indicó que podían entrar al arca. Cuando ella y su compañera entraron, una sensación de vértigo se apoderó de la pelimorada, a pesar de que sólo habían tomado unos segundos atravesar el portal, ”Punto para los viajes convencionales” pensó recuperando el aliento. Una vez se recuperó pudo observar que definitivamente ya no se encontraba en la sección científica; ahora estaban en un edificio que, por sus bancas acomodadas en filas, el altar de mármol y las paredes con vitrales, sin mencionar el silencio espiritual que de repente la invadió, pudo notar rápidamente que se trataba de una iglesia. Era sorprendente que, de haber estado en la sección científica, ahora en un abrir y cerrar de ojos se encontrara en otro continente. ”Punto para el arca”

La luz entraba por todas partes haciendo difícil acostumbrar la vista en un principio, después de parpadear una y otra vez pudo notar que su compañera estaba exageradamente tapada para el calor que hacía en ese momento, a lo que Aisley, con una sonrisa, explicó:-Soy fotofóbica, es necesario que haga esto si no quiero sufrir mi enfermedad en mis propias carnes-

Darlenee no supo qué decir realmente ante ésta revelación, más porque no estaba muy segura de lo que ser fotofóbica implicaba en realidad, iba a preguntarle los detalles pero en ese momento una voz a espaldas de Aisley se escuchó.

-Ahh, las exorcistas enviadas por la Orden Oscura, es un placer tenerlas aquí- Darlenee inclinó un poco la cabeza para verlo mejor detrás de su compañera exorcista. Era un hombre cuyo aspecto daba por entendido que se trataba del cura del lugar. -Bienvenidas, bienvenidas. El buscador está esperándolas en el despacho con el informe, le diré que venga. Mi único cometido es informarle acerca del código de acceso a la puerta- Al oír esto la alemana se acercó más y agudizó el oído, tenía que poner mucha atención si no quería que se le escapara información tan valiosa -El código es 732, recuérdenlo, porque si no no podrán volver por aquí- y tras eso, se marchó.
Darlenee repitió cinco veces la clave mentalmente para memorizarla mientras la chica de ojos griseasos sólo le sonrió y agregó -Un tipo ciertamente curioso... ¿no crees?-

-Definitivamente curioso, aunque también un poco grosero para ser cura, mira que dejar a dos chicas “indefensas” así sin más- añadió la chica con una sonrisa juguetona, denotando que había aprovechado para bromear un poco. Unos segundos después de su comentario otro hombre apareció, era más alto que el cura y también más joven. Su aspecto un poco desaliñado y su uniforme color beige le recordó mucho al buscador Jimmy.

-Encantado señoritas exorcistas, es un placer tener aquí a dos sirvientes de Dios que pueden ayudarnos. Mi nombre es Matías, y seré su guía en esta ciudad. Si lo desean, nos dirigiremos a la posada para poder ponerlas al día sobre la misión... ¿les parece?- preguntó Matías, tras presentarse y saludar.

“Así que efectivamente es un buscador…Me pregunto si ese look desaliñado esta de moda entre los buscadores de la Orden”

-Por mi perfecto Matías, yo soy Aisley Redfield, por cierto... ¿tú qué opinas Darlenee?- Aisley respondió tan rápido a la pregunta que no le dio mucho tiempo a la pelimorada de pensar ya que se había distraído un poco con sus cavilaciones acerca de los looks de los bucadores.

-Sí, me parece buena idea- respondió una vez que analizó lo que había dicho el buscador -¡Adelante!-exclamó Darlenee con más ánimos comenzando a caminar, con algo de cuidado, no fuera a tropezarse apenas iniciada su misión.


Última edición por Oviseth el Vie Jun 08, 2012 10:16 pm, editado 1 vez
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Re: Ánima Circus [Darlenee Nieckbeck-Aisley Redfield]

Mensaje por Invitado el Vie Jun 08, 2012 3:21 pm

{Off: Oviseth, solo para avisarte :3, el color de Aisley es el "lightblue", el del buscador "lightgreen" y el del cura es "green"}

Tras salir de la iglesia, la luz del sol no hizo otra cosa que darme de lleno. Yo cerré los ojos ciertamente molesta, puesto que a pesar de todo lo que me cubría aún me hacía daño:

-Vayamos rápido a la posada...esto es insoportable...- murmuré. Matías asintió y nos guió a Darlenee y a mí hasta un edificio de piedra blanca envejecida por el sol, con ventanas y puerta de madera, ambos carcomidos por el tiempo. Al entrar, note que las ventanas eran solamente del piso superior, por lo que la recepción solo estaba iluminada por la luz que entraba por la puerta y unos cuantos candelabros con velas colgados de las paredes. Elegimos una mesa apartada de los pocos clientes que allí había y Matías y yo nos sentamos (preferiblemente, me apoyé en la pared y me acurruqué, para evitar cualquier contacto con la luz). Aproveché ese momento para cerrar la sombrilla, quitarme la capucha, y deshacer mi bufanda. Mi pálido rostro quedó al descubierto ¡Cómo echaba de menos los meses de oscuridad de Islandia! ¡Y no digo ya a mis amigos! ¿Estarían bien acaso? Esperaba que sí, pero además, ellos sabían arreglárselas...

-Señorita Aisley...en el informe que me manó la Orden sobre las exorcistas, se comenta que es usted fotofóbica... ¿podría explicarme como he de preparar el camino y las habitaciones para eso?- preguntó. De pronto,a pesar de la poca claridad del recinto, y del tono de la piel de Matías, gracias a mi capacidad de distinguir formas y personas aún habiendo poca luz, vi como sus mejillas adqurían un tinte café oscuro, cosa que nadie más hubiese podido percibir. Yo reí divertida, y el buscador me miró interrogante. No sabía que era mi enfermedad.

-Muy fácil, solo tienes que buscar habitaciones que den al Oeste, porque es por donde se pone el sol. Para el camino dudo que puedas hacer nada, solo con lo que llevo es suficiente...y deja que te explique...-- dije, apoyando mis codos sobre la mesa, y la barbilla sobre mis manos- La fotofobia es considerado un miedo irracional a la luz solar...aunque también existe el término de fotosensibilidad, que viene a ser lo mismo, solo que es una especie de "alergia" al sol. Las personas fotofóbicas bien pueden tener miedo al sol, o bien pueden sufrir una enfermedad ocular o del sistema nervioso que les impide exponerse durante mucho tiempo a la luz solar. Esto último es lo que me sucede a mí vamos. Por poner otro ejemplo, una persona albina, debido a su piel, es alguien fotofóbico ¿comprendes?- expliqué. Matías asintió, aliviado de saber como tratar en cierto modo la guía de la misión gracias a mi explicación sobre mi dificultad. Se dispuso entonces a contarnos sobre la mision...
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Re: Ánima Circus [Darlenee Nieckbeck-Aisley Redfield]

Mensaje por Invitado el Sáb Jun 16, 2012 7:12 pm

Salió dela iglesia dispuesta a ver qué había más allá de esas pulcras paredes, y notó por las calles y estilo de las casas que había frente a ella que eran diferentes a las que había en Nuremberg, hasta el ambiente era diferente, definitivamente ya no estaba en la Orden ni en su querida Alemania. Mientras caminaba por las calles de Temuco se dio cuenta de que era la segunda vez que viajaba a un lugar lejos de casa, la primera había sido cuando salió de Nuremberg para irse a la Orden Oscura, de hecho al otro lado del mundo, era fascinante poder viajar tan lejos en cuestión de segundos, pero a la vez le daba nostalgia saberse tan lejos de su hogar, aun cuando ese había sido su deseo. Se preguntaba si estaría bien llevando a cabo una misión en un país totalmente desconocido para ella, se sacudió la cabeza para evitar pensar en cosas negativas ”Fuera miedos” murmuró y una vez respiró hondo siguió a Matías y a una muy tapada Aisley, que, sin darse cuenta, habían pasado a su lado y luego rebasado en cuestión de segundos.

El lugar a donde el buscador los siguió fue a un poco convencional edificio de piedra blanca y puerta y ventanas de madera de las cuales sólo había en lo que parecía el segundo piso, por fuera se veía algo viejo ”pero a veces ese tipo de edificios son los que esconden los mejoras historias” pensó, y una vez hubieron entrado sus compañeros ella los siguió. La sala de estar y la zona del comedor eran alumbradas por unas velas en unos candelabros. Darlenee no pudo evitar sentirse ligeramente atraída por esas velas y sus pequeñas pero cálidas llamas danzarinas, se preguntaba cómo se verían si fueran más grandes, sonrió un poco al recordar cómo ella y sus hermanitos aprovechaban cualquier oportunidad para quemar algo en las velas de la casa, motivo por el cual eran constantemente regañados por su madre. Con ese recuerdo en mente sonrió aún más, se sintió más animada, algún día regresaría y les enseñaría el fascinante fuego que podía hacer con su inocencia, ”seguro se sorprenderán”

Llegó a la mesa más arrinconada del lugar donde estaban sentados el buscador y Aisley, quien por fin se había quitado todo lo que traía encima, dejando al descubierto su pálida piel. No sabía mucho, por no decir nada, sobre el problema de su compañera pero no sabía cómo preguntar con delicadeza, no quería ofenderla.

-Señorita Aisley…En el informe que me mandó la Orden sobre las exorcistas, se comenta que usted es fotofóbica… ¿podría explicarme cómo he de prepara el camino y las habitaciones para eso?- preguntó un apenado buscador. Darlenee agradeció por lo bajo que fuera él quien expresara esa inquietud y no ella, ahora tendría la información que necesitaba acerca del tema, ¡y gratis! Le pareció gracioso eso último y se tapó la boca para evitar reír, ”Es tan divertido obtener información a expensas de otro” se sintió un poco culpable por este último pensamiento, pero no pudo evitar que le pareciera divertido el rubor del buscador, además, se había salvado de hacer esa pregunta. Y al parecer no era la única a la que le parecía divertido, Aisley también estaba riendo.

-Muy fácil, sólo tienes que buscar habitaciones que del al Oeste, porque es por donde se pone el sol. Para el camino dudo que puedas hacer nada, solo con lo que llevo es suficiente…y deja que te explique…La fotofobia es considerado un miedo irracional a la luz solar...- En ese momento no pudo evitar pensar de pronto en los vampiros, se preguntaba si ellos también podrían ser considerados fotofóbicos…”Pobres vampiros” -aunque también existe el término de fotosensibilidad, que viene a ser lo mismo, solo que es una especie de "alergia" al sol. Las personas fotofóbicas bien pueden tener miedo al sol, o bien pueden sufrir una enfermedad ocular o del sistema nervioso que les impide exponerse durante mucho tiempo a la luz solar. Esto último es lo que me sucede a mí vamos. Por poner otro ejemplo, una persona albina, debido a su piel, es alguien fotofóbico ¿comprendes?-

Por acto reflejo, Darlenee asintió al mismo tiempo que el buscador a pesar de que la pregunta no iba para ella. Había entendido lo que significaba ser fotofóbico y se sintió un poco preocupada por la chica, le parecía que Aisley aceptaba su enfermedad pero se preguntaba cómo era que una niña tan frágil en apariencia podría ser elegida como exorcista ”Sin duda Dios tiene una forma extraña de elegir a sus soldados”. Al menos ahora lo sabía, esta vez debía ser la hermana mayor y cuidar de Aisley a lo largo de la misión. -¡Bien!-exclamó aceptando el deber al tiempo que subió los brazos a la altura de la cabeza, pero, lo que había dicho para sus adentros al parecer salió más fuerte de lo que esperaba, pues vio cómo Matías se exaltó un poco con su brusco movimiento. -¡Ups! Lo siento-se disculpó por el repentino acto -Pero, prosiga con lo que iba a decir-lo animó, ya que notó que iba a decir algo antes de ser interrumpido.

-No se preocupe por eso señorita Darlenee, ya me habían comentado que usted suele ser algo inquieta- dijo al tiempo que se acomodó los lentes.

-¿En serio?-dijo la pelimorada sorprendida, no podía creer que alguien en la Orden la calificara así -¿Quién se lo dijo?-preguntó con mucha curiosidad.

-El buscador Jimmy, ciertamente me dio algunas advertencias con respecto a usted - respondió sonriendo.

Darlenee peló los ojos de la sorpresa, no se le había pasado nunca por la mente que Jimmy hablara de ella con los demás buscadores y mucho menos advertirles sobre su actitud. -Ese Jimmy, es un exagerado y miedoso; ya me las pagará cuando lo vea- respondió fingiendo indignación, en el fondo le daba gusto saber que alguien en la Orden se tomara el tiempo para hablar de ella a sus amigos. -Mejor háblenos sobre la misión - cambió de tema.

-Esta bien- respondió amablemente a la solicitud-Pues como sabrán, nos hemos encontrado a muchas personas petrificadas en varios pueblos y ciudades del país. Al principio pensábamos que se trataban de simples esculturas pero fue hasta que vi con mis propios ojos cómo una persona se comenzó a petrificar que fue que caímos en la cuenta del fenómeno.-

-¿Usted vio cómo alguien se convirtió en piedra? ¿Y no había alguien o algo extraño a su alrededor?-preguntó la chica.

-No que yo recuerde, sólo vi cómo comenzó a petrificarse desde los pies hasta la cabeza.- explicó nervioso Matías recordando el suceso -Lo único que sabemos es que un circo pasó por todos estos lugares y un día después de que éste se marcha, comienza este extraño fenómeno.-

-¿Por cuánto tiempo se queda en los lugares ese circo?-

-Tres días-

-¿Y cómo se llama?¿Lo recuerda?-

-Si señorita, se trata del circo que se encuentra en estos momentos en la ciudad…El “Ánima circus” -

-Tiene un nombre genial ¿no lo creen?- comentó Darlenee tratando de bajar un poco la tensión a sus compañeros.

-¡¿Habla en serio?! Se trata de algo grave, ese circo podría ser el culpable. -

-Quizás, pero, dime algo, ¿ya ha entrado al circo alguna vez o se ha acercado siquiera?- cuestionó al buscador con un tono serio.

-No - respondió Matías avergonzado.

-Pues entonces, no sé ustedes, pero de pronto me entraron muchas ganas de ir al circo-dijo levantándose de su asiento y con una cara emocionada.

-Pe…¿pero, no cree que es algo precipitado? Aún tengo que buscar la habitación para la señorita Aisley y además, está haciendo mucho sol allá afuera, eso podría hacerle daño o dificultarle la batalla, en caso de que haya una…-

Darlenee sólo suspiró y agregó algo más al preocupado buscador -¿Y si te dijera que podemos hacer algo con el camino?- Al ver la cara interrogante de Matías, la pelimorada se dirigió a Aisley -He estado pensando y creo que encontré tu parecido con una criatura en particular…¡Eres como un vampiro! - exclamó emocionada -Y como un vampiro, tu zona es la noche, así que salgamos de noche. - concluyó Darlenee emocionada...
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Re: Ánima Circus [Darlenee Nieckbeck-Aisley Redfield]

Mensaje por Invitado el Dom Jun 17, 2012 6:59 pm

Me había mantenido en silencio durante toda la conversación. Así que…¿“Ánima Circus” y un periodo de tres días? Además…¿Matías había presenciado como una persona se petrificaba? Curioso….aunque conocía poco sobre la inocencia y los Akumas, saber que el hecho de que las personas se petrificaban cuando el circo pasaba, me daba a entender a que era remotamente imposible que estuviese poblado de Akumas, y que ahí se encontrase la inocencia. La cuestión era que los demonios del Conde, si la perseguían, no tardarían en llegar aquí. Suspiré observando las pequeñas llamas de las velas, y sonreí con sinceridad al escuchar la comparación que Darlenee hizo con mi persona ¿así qué vampiros eh? Comenzaba a comprender el gusto por los misterios de mi compañera…

El buscador, al escuchar mi risa, me miró nervioso unos instantes, inclinó la cabeza como señal de respeto a ambas, se levantó y se dirigió a la entrada para entablar conversación con el posadero y así arreglar el tema de las habitaciones.

-Así que…por la noche…- murmuré a mi compañera- Aunque una cuestión me ronda por la cabeza…A pesar de tener la debilidad de un vampiro- tras esas palabras sonreí a Darlenee dando a entender que me gustaba su comparación-…no creo que me ocurra aquello que a ellos. Yo solo siento malestar, ellos directamente mueren- una risita dulce surgió de lo más profundo de mi ser. Pero no una risa de burla, sino una cálida de felicidad- Pero…¿no crees qué a lo mejor el circo está lleno por la noche? La cuestión es que haya poca gente por si aparecen Akumas. Además, no vamos a aparecer en el circo e interrumpir la función por la Inocencia ¿no?- razoné. Pero antes de que mi compañera pudiese contestar, Matías apareció entre nosotras.

-Señoritas, las habitaciones están listas- anunció. Yo sonreí dando las gracias y me giré a la pelimorada.

-Bueno, mejor subimos, nos instalamos y después vamos al circo. Seguro que los artistas estarán ensayando- y tras mis palabras, cogí la llave que Matías me tendía y subí las escaleras

-¡Señorita! ¿Y qué pasa con su fotofobia?- preguntó Matías yo me giré e hice un gesto con la mano restando importancia al asunto.

-Nah, me daré un baño frió, y simplemente con taparme me basta. Nos encontraremos en la puerta de la posada- contesté, dándome la vuelta y sonriéndole. Sus mejillas volvieron a adquirir aquel gracioso tono café.

Ya en la habitación, y tras dejar la maleta sobre la cama, me metí en el baño, y tras desvestirme, en la bañera. Deje que el agua fría recorriera mi cuerpo. Acto seguido me enjabone. Mientras dejaba que el jabón se aclarase, mi mente viajó a Islandia, a la Banda Pluma Negra. Todavía conservaba el traje de las estafas, y aún recordaba el cálido beso de Cuervo. Mis mejillas adquirieron color al pensar en ese instante.

Al acabar, me puse de nuevo el uniforme. Me asomé por la ventana haciendo con mi mano una visera sobre los ojos, pero la luz me molestaba demasiado, así que volví rápido a la oscuridad de la habitación, cerré la ventana y corrí las cortinas para que no entrase la luz. Me puse a “Gravity” (mi querida y odiada inocencia), cogí mi bolsa, en la que metí a mis inseparables peluche y libro, y varias piruletas de manzana, y salí de la habitación con una en la mano dispuesta a encontrarme con mi compañera y el buscador en la puerta de la posada…
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Re: Ánima Circus [Darlenee Nieckbeck-Aisley Redfield]

Mensaje por Invitado el Mar Jun 19, 2012 5:43 pm

-Así que…por la noche…-dijo un murmullo Aisley- Aunque una cuestión me ronda por la cabeza…A pesar de tener la debilidad de un vampiro- Sonrió gentilmente. Darlenee entendió en ese momento, que esa era la naturaleza de Aisley, dulce y amable, aún cuando las cosas no le eran favorables. Tal vez eso era a lo que los adultos llamaban madurar.-…no creo que me ocurra aquello que a ellos. Yo solo siento malestar, ellos directamente mueren- Rió ante la comparación que la pelimorada había hecho- Pero…¿no crees qué a lo mejor el circo está lleno por la noche? La cuestión es que haya poca gente por si aparecen Akumas. Además, no vamos a aparecer en el circo e interrumpir la función por la Inocencia ¿no?-

Sin saber en qué momento Matías se había levantado de su lugar, éste apareció repentinamente con las llaves de las que serían sus respectivas habitaciones y con esto Aisley fue directo a su habitación no sin antes cruzar algunas palabras con el buscador y con ella sugiriéndoles que se vieran en ese mismo lugar en un rato.

-Entonces,me retiro también, debo asegurarme que todo este en orden, tanto con la habitación como con mis cosas-Sonrió y sin más partió hacia su habitación.

Su llave tenía el número de la habitación 5, por lo que fue hasta el final del pasillo con paredes de mármol y marquesinas de madera, comenzó a observar los números de metal que había en cada puerta hasta llegar a la suya, y una vez ahí la abrió con cuidado.

Una vez dentro la observó con detalle: la habitación era pequeña, de color blanco. Lo único que tenía de acogedor era la cama con una gran colcha verde y tres cojines que le hacían juego, a su lado había un pequeño buró de madera, pintado con algunos de talles en color verde, con una lámpara. A su lado estaba la ventana que daba al exterior y de donde se colaba la mayor parte de la luz.
En el muro que aguardaba frente a la cama, se encontraba un tocador con un enorme espejo. y a su derecha una puerta que daba al baño equipado con una regadera.

Tras haberla recorrido, la alemana se acostó en la cama un momento comprobando entonces que la cama era acogedora. -De verdad quería ir de noche-refunfuñó un poco, aceptaba el punto de Aisley pero la verdad, le llamaba la atención ver el susodicho espectáculo. Tomó uno de los cojines y cerró los ojos recordando las palabras de Aisley hacía sólo un momento:

"-Pero…¿no crees qué a lo mejor el circo está lleno por la noche? La cuestión es que haya poca gente por si aparecen Akumas. Además, no vamos a aparecer en el circo e interrumpir la función por la Inocencia ¿no?-"

¿Inocencia?, ¿de verdad era eso de lo que trataba este asunto? Tal vez las dudas a través del asunto surgían como efecto de sus habilidades principiantes como exorcista. No podía decir que entendía al cien por ciento cuándo se trataba de una inocencia y cuándo de alguna maldad de akumas o quizás... Con esto en mente sacó de uno de sus bolsillos el papel con los dibujitos que Komui había hecho para explicarle cómo eran los famosos y más temibles enemigos a parte del Conde: los Noah. ¿Podría ser que se toparan con ellos? Y en ese caso, ¿serían capaces de hacerles frente?...Tendría que esperar a averiguarlo.

Se levantó y sacudió la cabeza para sacar las nuevas dudas y recordó lo que había dicho unos minutos antes: cuidar de Aisley como si fuera su hermana menor, eran familia después de todo, no de sangre, pero familia a fin de cuentas.

Abrió su pequeña mochila morada y contó todo lo que traía: vendas, curitas, un ungüento, un libro, unos de sus dulces favoritos alemanes, el pequeño golem que le habían dado en la Orden, su capucha y, por supuesto, Rasen, su inocencia. Parecía que todo estaba listo. Rápidamente salió de la habitación cerrando con llave, bajó las escaleras, entregó su llave y se dirigió a la sala a esperar a sus compañeros con impaciencia. Estaba lista, ya podría partir.
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Re: Ánima Circus [Darlenee Nieckbeck-Aisley Redfield]

Mensaje por Invitado el Miér Jun 20, 2012 6:20 pm

Cuando nos hubimos reunido en la entrada, Matías nos guió a través del pueblo hasta la entrada de un bosque. Huelga decir que yo estaba completamente cubierta por mi capucha y mi bufanda. El calor era insoportable, el sol se encontraba en el punto más alto del cielo y no se veía ninguna nube a la vista. Los ojos me escocían, y tuve que frotármelos para aliviarlos. Matías me miraba de vez en cuando preocupado, con la intención de conocer mi estado. En ningún momento del camino hablamos el buscador o yo. Aunque me sentía mareada era necesario continuar. Solo en el momento en que salimos de Temuco y nos adentramos en el camino del bosque que llevaba al circo, me permití desplomarme consciente a la sombra de un gran árbol, respirando con dificultad.

-¡¡Señorita Aisley!!- exclamó Matías, acercándose veloz a mí- Por el amor de Señor…tendría que haber hecho caso a la señorita Darlenee y haberme negado a su petición de salir a esta hora- me reprochó Yo negué con la cabeza y me aparté la bufanda y la capucha. Las sombras de las copas de los árboles cubrían por completo mi rostro.

-No…no es nada, simplemente me he mareado por el calor, no te preocupes Matías…- murmuré, aceptando la cantimplora de agua que me ofrecía el buscador. Tras beber un trago, el frescor despejó mi garganta y me encontré un poco mejor. Me volví a calar la capucha y me levanté- Muchas gracias- dije, con una sonrisa en los labios.

Continuamos nuestro camino, y llegamos entonces al circo. Observé fascinada la llamativa carpa de color rojo y amarillo. Alrededor, los artistas ensayaban sus números para la actuación nocturna bajo el ardiente sol. Me prometí a mi misma que si la Congregación nos lo permitía, iría con Darlenee a una función de un circo. El olor a algodón dulce y a manzana al caramelo me invadió, provocando que mi boca se hiciese agua.

Payasos, un mago, un grupo de contorsionistas, domadores, malabaristas….Todo lo que un niño podría imaginar se encontraba allí. Leones, tigres (uno incluso albino), un gran elefante, monos, algunos loros, un cocodrilo…Yo observaba encantada, sin saber cuál era la reacción de mi compañera.

Me sentía ansiosa por comenzar a investigar, pero cuando hube dado unos cuatro pasos, sentí como mi mente se desvanecía por completo. Caí al suelo con la sensación de un calor insoportable….

Me desperté poco después en una cama, entre las sombras. Estaba en una caravana, y un paño húmedo me cubría la frente. Matías me miró con enfado:

-De las gracias de que los artistas nos han dejado uno de sus camerinos para que usted se recupere de su golpe de calor- murmuró, ofreciéndome una cantimplora de agua (la misma de antes), la cual acepté y bebí ansiosa…
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Re: Ánima Circus [Darlenee Nieckbeck-Aisley Redfield]

Mensaje por Invitado el Vie Jun 22, 2012 4:34 pm

Una vez Aisley bajó, Matías las guió a las afueras de Temuco para adentrarse al bosque, "¿Un bosque?" caviló Darlenee algo extrañada al enterarse a dónde iban"Extraño lugar para hacer un espectáculo" razonó mientras caminaban.

El clima de ese día no había cambiado nada, seguía soleado y caluroso como había estado desde que llegaron, razón por la cual miraba de reojo de vez en cuando a Aisley, quien parecía cada vez más acalorada, ¿y cómo no iba a estarlo trayendo todas esas cosas encima?, esa fue la razón por la que la pelimorada había desistido en ponerse su capucha fantasma, con el uniforme le bastaba para sentirse algo acalorada.

Adentrandose al bosque su compañera se sentó a la sombra de un árbol a descansar mientras que Matías, ofreciéndole agua, la regañaba por su imprudente decisión de salir a esas horas del día y no como la misma Darlenee había sugerido..."Vampiros" pensó la alemana al darse cuenta de que Aisley podía ser igual de imprudente que ella, a lo que no pudo evitar sonreír.

Al continuar con su camino se comenzaron a escuchar murmullos y sonidos dignos de un circo, y al llegar no pudo disimular su sorpresa al ver a todos los artistas, payasos y animales que en el corazón del bosque practicaban sus respectivos actos. Hacía mucho que no iba a un circo por lo que ver a todos los artistas, carpas y utilería le pareció fascinante.

A simple vista, todas las personas que ahí se encontraban le parecían normales, o bueno, "normales en el punto en el que la anormalidad era permitida en la sociedad" reiteró al ver a un contorsionista hecho nudo caminaba en sus dos manos.

Siguió caminando encantada cuando vio salir fuego de repente a su izquierda. Al girar la cabeza notó que era un honbre moreno y larguirucho escupiendo fuego, era sin duda el traga llamas, el domador de llamas, y otros nombres como lo conocía desde niñas, sin duda uno de sus espectáculos favoritos. No podía imaginar como alguien aparentemente débil podía tragar y escupir fuego, un fuego tan brillante como ese, se preguntaba si incluso alguien así podría convertirse en exorcista,si ese fuera el caso, definitivamente estaría muy dispuesta a presenciar sus batallas con los akumas, destruyéndolos con su aliento de fuego..."Sería genial, aunque su fuego no es tan asombroso como el de mi inocencia" susurró.

De pronto una flor amarilla frente a ella interrumpió sus pensamientos...-¿Un diente de león?-

-Para una traviesa señorita, un diente de león es perfecto porque simboliza el encanto de la infancia-explicó en tono halagador una voz grave y masculina. Darlenee tomó la flor y miró al indiscutible dueño de aquella voz, sintió como un ligero rubor marcaba sus mejillas cuando vio al apuesto hombre que tenía en frente, de piel blanca, ojos color miel y un cabello rojizo en una melena que enmarcaba casi en forma perfecta su afilado y varonil rostro; además su vestimenta negra y sombrero en copa le daban porte y elegancia. No sabía explicar muy bien porque, pero a la alemana le atraían mucho los chicos pelirrojos, quizás era porque en donde vivían ese tipo de cabello era muy poco usual, o tal vez era porque le recordaban a bonitas llamas o simplemente era la loquera que les pegaba a las adolescentes, síntoma de estar en pleno crecimiento. Cualquiera que fuera la razón, su cabello rojo fue sin duda lo que llamó más su atención. Continuó así, sin decir nada hasta que se escuchó a un desesperado Matías pidiendo ayuda.

Eso fue lo que ayudó a la chica a salir de su estado de shock momentáneo y sin pensarlo fue corriendo, seguida del hombre pelirrojo, hasta donde el buscador estaba con Aisley entre sus brazos, inconsciente.

-¡¿Qué pasó?!- preguntó una alarmada Darlenee

-Creo que le dio un golpe de calor- respondió el buscador, nervioso.

-Mi caravana está cerca de aquí, podemos llevarla ahí-sugirió el hombre ayudando a Matías a levantarse y dirigiéndolos al lugar que había mencionado.

Una vez dentro señaló la cama que estaba entre una mesita de noche y un sillón improvisados y el buscador acostó a Aisley, mientras Darlenee le ayudaba a quitarle la bufanda y la capucha que ésta traía encima. El pelirrojo no hizo esperar mucho cuando llevó un recipiente con agua fresca y un pañuelo húmedo que le puso a la chica en la frente.

La caravana era muy fresca totalmente lo opuesto al clima de afuera, eso ayudaría enormemente a la pequeña exorcista. No pasaron más de diez minutos cuando Aisley despertó, y no pasaron más de unos segundos para que Matías comenzara con su regaño y le diera de beber.

Darlenee no hizo más que suspirar de alivio.

-Al parecer ya se encuentra mejor-dijo la voz del pelirrojo a su lado.

-Así parece-respondió realmente aliviada Darlenee-Gracias por ayudarnos-le agradeció sinceramente -Por cierto, no nos hemos presentado, me llamo Darlenee Nieckbeck, el señor que estaba regañando a la princesa en apuros es Matías...Matías y ....algo-dijo al no recordar su apellido por el momento, cosa que hizo que el buscador volteara a verla con una cara de ligera indignación, alo que Darlenee respondió con una enorme sonrisa a manera de disculpa -Y la princesa en apuros es Aisley Redfield- terminó las presentaciones.

-Y yo soy Otto Van Der Rohuen, mago y adivino del circo Ánima, y por lo tanto, conocedor de sus futuros y destinos-se presentó acompañado de ademanes que terminaron con su sobrero de copa en mano -Es un placer conocerlos-


Última edición por Oviseth el Mar Jul 17, 2012 9:32 pm, editado 1 vez
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Re: Ánima Circus [Darlenee Nieckbeck-Aisley Redfield]

Mensaje por Invitado el Vie Jun 22, 2012 6:30 pm

Al escuchar la palabra “Destino” me sobresalté de sobremanera…¿¡de verdad había dicho esa horrible palabra!? No…no era posible…apreté las sábanas con las manos y también con fuerza la mandíbula.
Aquella palabra rebotó en mis tímpanos y martilleó mi cabeza, aflorando mis recuerdos. Todo lo sucedido en Islandia. A Cuervo, a Marilyn, Pat, Wat, Roddy….Todos mis amigos y los momentos que viví con ellos…
Las lágrimas comenzaron a aflorar en mis ojos. El mago, al verme, se acercó a mi veloz:

-¿Qué ocurre princesa en apuros?- preguntó Otto, poniendo una mano sobre mi cabeza para comprobar si tenía fiebre.

-No digas esa palabra….aunque sea de forma indirecta…no la digas, te lo suplico…la odio, con toda mi alma- murmuré. Otto y Matías me miraron sin comprender muy bien a lo que me refería. Miré fijamente al pelirrojo atractivo- Odio la palabra “Destino- murmuré. Seguían sin comprenderlo. Me desesperé y negué vigorosamente con la cabeza para que se olvidasen- ¡Tú solo no digas esa palabra por el amor del Señor!- exclamé desesperada. Todo me daba vueltas. Recuerdos, vivencias, palabras, hechos…todo…todo había ocurrido por su culpa…¡¡Maldito “Destino”!! Otto, preocupado, colocó dos dedos sobre mi barbilla y me obligó a mirarle. En ese instante, me di cuenta de su parecido con Cuervo y no pude evitar sonrojarme en exceso, algo que se podría notar con demasiada facilidad. El mago rió.

-¿Cómo es que una princesita puede odiar algo de tal manera?- preguntó. Yo observé a los ojos del mago y negué con la cabeza.

-…..porque me lo arrebató todo…- respondí. El mago, aun sin estar satisfecho con la pregunta, asintió.

-Creo necesario que coman algo, así pues, vuelvo en unos momentos. Señor Matías, señorita Darlenee- mientras decía eso, se acercó a mi compañera, y tomando su mano, la besó suavemente- Princesita…- dijo, guiñándome un ojo. Y haciendo una graciosa reverencia, abandonó el lugar.

-Voy a preguntarle lo mismo que el señor Van Der Rohuen…¿Por qué odia esa palabra?- preguntó, seguro de que la respuesta que les daría a él y a Darlenee no sería tan escueta.

-Matías…te haré una pregunta…Si no existiese el “Destino”…¿existiría acaso la pelea entre los exorcistas y el Conde? ¿existirían los Akumas y los Noah? Odia esa palabra…me lo arrebató todo…mi familia, mis amigos…mi libertad- comencé. Matías me miró sorprendido por mis palabras. Yo miré hacia abajo- Estoy condicionada por mi “Destino”. Soy diferente al resto del mundo. Sé que ser diferente es algo fantástico, pero mi condicionamiento, la fotofobia, no me permite demostrar mis diferencias como es debido. En cierto modo ¿no lo ves algo cruel? Yo, en parte, aunque me parece injusto, creo que sí…sé que hay gente que está peor que yo, pero ellos han sabido soportar bien lo que el “Destino” les ha marcado…yo no poseo tal cualidad, la de aceptar el “Destino”. Los demás solo desean vengarse, olvidar el dolor, alejarse de los lugares donde sufrieron….A mí me han arrastrado a este lugar, para dedicarme a un oficio que me ha sido DESTINADO…¿irónico no? De eso no estoy tan segura…Mi “Destino” está escrito…y eso es lo que más temo en este mundo. No hago más que preguntarme lo que me va a ocurrir a mí, o a los que están a mi alrededor…- tras esas palabras reí con nostalgia e impotencia, sin saber my bien como continuar. Sabía que en parte todo lo que decía era lo que pensaba realmente, y nunca lo había mencionado hasta ese momento-…eso me angustia demasiado…por eso ODIO la palabra “Destino”, porque no tengo claro lo que va suceder hoy, mañana, o el año que viene, porque no sé qué pasará, y si eso será bueno o malo…- tras esas palabras terminé mi discurso y dejé que las lágrimas rodaran por mis mejillas….

{Off: disculpa este post extraño e________e a pesar de que Aisley ama ayudar y es super dulce, se trauma cuando alguien nombra al "Destino" xDD}
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Re: Ánima Circus [Darlenee Nieckbeck-Aisley Redfield]

Mensaje por Invitado el Lun Jun 25, 2012 7:27 pm

La repentina reacción de Aisley la sorprendió, nunca había visto a alguien actuar así ante la mención de una palabra que algunos podrían considerarla insignificante. Sin embargo, debía tomarse en cuenta que lo que para algunos puede resultar común o carente de significado para otros puede ser lo más importante o doloroso del mundo y en este caso, así sucedía con su amiga quien, con lágrimas en los ojos, continuaba pidiéndole a Van der Rohuen que no lo volviera a mencionar.

Así, el mago, no dijo nada, optó por ofrecerles algo de comer y salir de la caravana no sin antes despedirse de manera galante y tras un beso en la mano de la pelimorada, que si no fuera por el tenso momento seguramente se habría puesto colorada, salió en busca de algo para comer.

Una vez él hubo salido, Matías aprovechó para indagar más en el asunto de Aisley y su odio por la palabra "destino".

-Voy a preguntarle lo mismo que el señor Van Der Rohuen…¿Por qué odia esa palabra?-preguntó.

-Matías…te haré una pregunta…Si no existiese el “Destino”…¿existiría acaso la pelea entre los exorcistas y el Conde? ¿existirían los Akumas y los Noah? Odia esa palabra…me lo arrebató todo…mi familia, mis amigos…mi libertad-Darlenee se había acercado hasta estar a un costado de la cama, mientras que Aisley continuaba con su explicación - Estoy condicionada por mi “Destino”. Soy diferente al resto del mundo. Sé que ser diferente es algo fantástico, pero mi condicionamiento, la fotofobia, no me permite demostrar mis diferencias como es debido. En cierto modo ¿no lo ves algo cruel? Yo, en parte, aunque me parece injusto, creo que sí…sé que hay gente que está peor que yo, pero ellos han sabido soportar bien lo que el “Destino” les ha marcado…yo no poseo tal cualidad, la de aceptar el “Destino”. Los demás solo desean vengarse, olvidar el dolor, alejarse de los lugares donde sufrieron….A mí me han arrastrado a este lugar, para dedicarme a un oficio que me ha sido DESTINADO…¿irónico no? De eso no estoy tan segura…Mi “Destino” está escrito…y eso es lo que más temo en este mundo. No hago más que preguntarme lo que me va a ocurrir a mí, o a los que están a mi alrededor…-soltó una risa que, para tristeza de Darlenee, estaba cargada de pesar -…eso me angustia demasiado…por eso ODIO la palabra “Destino”, porque no tengo claro lo que va suceder hoy, mañana, o el año que viene, porque no sé qué pasará, y si eso será bueno o malo…- lágrimas comenzaron a brotar de los ojos de la pequeña exorcista. Darlenee no sabía muy bien qué decir ni cómo actuar para calmar a su amiga, odiaba tanto ese sentimiento de impotencia.

-Eres una princesa en apuros después de todo-dijo Darlenee con un tono triste y sin pensarlo dos veces abrazó a Aisley y le acarició la cabeza dulcemente.

-Sabes Aysley- hizo una pausa para asegurarse de que la chica la estaría escuchando -No estoy segura de qué fue lo que te pasó a parte de lo de tu enfermedad pero… -continuó -Si no te gusta lo que tu destino escribió para ti entonces rescríbelo. …No digo que sea fácil, pero peor es la lucha que no se hace ¿cierto?-sonrió tratando de animarla. Y con esto deshizo el abrazo y buscó entre su mochila un pañuelo y se lo tendió a su amiga -Confía en mí, los hermanos mayores siempre tenemos la razón- tras estas palabras buscó una cosa más en su mochila y con cuidado la sacó, era su capucha morada de fantasma. Dejando a un lado de la cama su mochila, extendió su capucha con ambas manos y de un movimiento se la puso a Aisley sin dejarla protestar. Le colocó el gorrito hasta asegurarse de que la cara de la niña quedaba cubierta por completo y que los ojos podían ver a través del par de agujeros que conformaban la cara del fantasma. Una vez se la acomodó se retiró un poco, la capucha le quedaba un poco grande pero se le veía bien.

-Te la presto, con esto no necesitarás traer tanta ropa encima y no te volverá a dar el golpe de calor; además…me parece que encajarás perfecto en el ambiente del circo - le mostró una sonrisa y acercándose un poco le quitó el botón en forma de llama -Pero yo me quedo con esto- se lo colocó en su uniforme, era imprescindible para su inocencia que lo tuviera cerca.

-Vaya, me voy por unos minutos y al regresar me encuentro a la princesa con un nuevo look-Darlenee volteó rápidamente al lugar de donde provenía la voz tan familiar y, en efecto, era el mago, quien acababa de entrar con una bandeja de sándwiches en mano -Miren lo que les traje- -Es algo sencillo pero seguro les quitará el hambre-Van der Rohuen colocó la bandeja en la mesita al lado de la cama.

-Gracias-

-Le agradecemos sus atenciones señor Van der Rohuen- Matías le agradeció sinceramente y tomó dos sándwiches y se los ofreció tanto a Aisley como a ella -Gracias…pero no tengo tanta hambre- susurró -Estaré afuera -y dicho esto dio media vuelta y salió de la caravana con sándwich en mano.

Dentro de la caravana había mucha sombra, en cambio fuera de ella el día seguía muy soleado por lo que le costó trabajo acostumbrar a sus ojos a los poderoso rayos de sol. Una vez se hubo acostumbrado a la luz se sentó en el pasto justo al lado de la entrada a la caravana, no quería alejarse mucho por si volvía a pasar algo, sólo quería reflexionar en lo que la triste Aisley había confesado minutos antes. Abrazando sus rodillas y dando uno que otro bocado ocasional al refrigerio siguió cavilando, no se sentía muy bien, no podía aceptar que, lo que para ella fue lo mejor que le había ocurrido, para otra fuera la más terrible desdicha.

-Lo que hizo por la señorita Aisley fue muy dulce de su parte- comentó el buscador.

-Quizás…- dijo la chica sin quitar la mirada del pasto.

-¿Hay algo que la moleste?-

-En realidad sí…- respondió Darlenee sin rodeos -Es que no puedo creer que pueda haber personas que odien su trabajo como exorcistas. Cuando supe que tenía la habilidad de manejar a la inocencia y convertirme en exorcista me sentí muy feliz, por fin había llegado el momento en que podría ser alguien diferente y hacer cosas como luchar por la justicia y defender a los inocentes, como mi familia, de las fuerzas del mal, de una forma extraordinaria. explicó-Por supuesto que extraño a mi familia y no hay momento en que me pregunte cómo están, qué hacen ahora, si piensan en mí…Sin embargo sé que cuando la batalla contra el Conde termine podré regresar con ellos y contarles todas mis aventuras…- hizo una pausa al recordar a su familia en Alemania y a su nueva familia en la Orden-La inocencia me dio la oportunidad de salir del aburrimiento de llevar mi vida cotidiana como una chica común y corriente. Estaba realmente emocionada y creí que era lo mismo para los demás, pero veo con tristeza que no es así; ahora no sé qué pensar… ¿Sabe algo? Yo nunca me planteé si todo esto fue obra del destino o no, para mí eso no hace mucha diferencia, nunca he sabido qué pensar de algo como el destino, quizás sea porque da igual, aun pensando en ello no podré saber nunca qué me depara en caso de que exista. - suspiró -¿Cree que mi forma de ver las cosas sea muy infantil para mi edad? ¿Soy tonta?- después de lo que escuchó decir a Aisley se sentía realmente infantil por su opinión sobre los exorcistas, sentía que sólo había visto la superficie y no había pensando en el lado oscuro de ser exorcista.

-Señorita Darlenee ¿Cómo fue su vida antes de ser exorcista?- preguntó Matías con serenidad.

-Como de cualquier otra chica normal de mi edad supongo. Siendo la hermana mayor, ayudando en casa y en el oficio de mis padres, estudiando y jugando con mis amigos y primos, nada fuera de lo usual- admitió la pelimorada.

-He ahí su diferencia con la señorita Aisley - Darlenee comenzaba a comprender a dónde quería llegar Matías -Creo que la razón por la que tienen opiniones diferentes sobre la vida, el mundo y ser exorcistas es porque tuvieron modos de vida totalmente diferentes. No estoy muy seguro, pero por lo que comentó la señorita, ella la ha pasado realmente mal- miró a Darlenee y le acarició la cabeza -Pero eso no significa que su forma de pensar sea infantil o que este equivocada, simplemente esa es su manera de ver las cosas. Y nadie la odiará por pensar así.-

-¡Muchas gracias Matías! - gratificó sinceramente, había sido buena idea hablar de lo que le molestaba, había recuperado su buen humor.

-Por nada. Sólo recuerde que lo que más necesita la señorita en estos momentos es de comprensión y de una amiga…-

-Corrección, no necesita de una amiga, necesita de una hermana mayor - aseguró.


Última edición por Oviseth el Mar Jul 03, 2012 4:36 pm, editado 1 vez
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Re: Ánima Circus [Darlenee Nieckbeck-Aisley Redfield]

Mensaje por Invitado el Mar Jun 26, 2012 4:35 am

-Eres una princesa en apuros después de todo- murmuró Darlenee cuando yo hube acabado mi “discurso”. Y sin yo esperarme apenas una reacción por parte de mi compañera, se abrazó fuertemente a mí y me acarició con suavidad la cabeza.

Y tras ambos gestos, las palabras que me dijeron aguaron más mi mirada (a pesar de lo que ya estaba) y me abracé fuertemente a ella. Tras eso, se separó de mí, y me colocó, sin que yo pudiese rechistar, una extraña capa con una capucha que Darlenee me caló sobre el rostro. Yo lo único que pude ver primero fue la oscura tela, pero a continuación pude comprobar con regocijo que dos pequeñas aberturas que servían para los ojos me permitían ver mejor.

Darleene comentó tras ponérmela que así no me daría otro golpe de calor por llevar tanta ropa encima. Yo no pude evitar sonreír, aunque sentí curiosidad cuando se acercó y cogió un pequeño botón, diciendo que se lo quedaba. Instantes después, Otto entró a la caravana con una bandeja llena de sándwiches. Escuché mi estómago rugir con la visión de la comida:

-Vaya, me voy por unos minutos y al regresar me encuentro a la princesa con un nuevo look. Miren lo que les traje, es algo sencillo pero seguro les quitará el hambre-Van der Rohuen colocó la bandeja en la mesita al lado de la cama.

-Gracias- murmuró Darlenee

-Le agradecemos sus atenciones señor Van der Rohuen- agradeció Matías, cogiendo dos de los sándwiches y ofreciéndonoslos a mi compañera y a mí. Esta declino la invitación con un “]Gracias…pero no tengo tanta hambre, estaré fuera” y tras esas palabras, pero tras haber cogido el sándwich (seguramente para luego), salió de la caravana. Yo por mi lado, cogí el sándwich y los mastiqué despacio. Matías miró a la puerta.

-Se qué estas preocupado, ve a hablar con ella, yo me encuentro un poco mejor, no te preocupes- dije, con una sonrisa en los labios. Matías, asintió con otra, pero se paró en el marco de la puerta y me miró.

-¿Qué es lo qué le ocurrió para odiar al “Destino” como lo odia?- preguntó. Yo principalmente reprimí la mueca de disgusto que se iba a dibujar en mi rostro por escuchar aquella palabra, pero suspiré, y tras dar un mordisco al sándwich le miré.

-Cosas malas Matías…yo nunca tuve una infancia normal, y justo cuando lo conseguía, algo malo pasaba para yo darme cuenta de la crueldad que hay en este mundo, y de los triste que es tener tu vida escrita…- contesté. El buscador parecía sorprendido por mis repentinas palabras, pero asintió y salió afuera a hablar con Darlenee, quedándome yo a solas con el mago, que me miraba de forma extraña. Yo no pude hacer otra cosa que sonrojarme- ¿Qué…qué ocurre?- pregunté.

-¿Cosas malas? ¿Cómo van a ocurrirle cosas malas a una princesita como tú? Las cosas malas solo le ocurren a malas personas, y por lo que he podido ver de ti, eres una mujercita muy dulce- sus palabras, en cierto modo, me halagaron, pero no quise reconocerlo porque yo no era una persona vanidosa, es más, yo era bastante modesta, y si alguien me decía un cumplido, simplemente me sonrojaba y decía que no era para tanto.

-No siempre es así señor Van der Rohuen-

-Llámame Otto- dijo con una suave sonrisa.

-De acuerdo….Otto- contesté con una sonrisa suave en mis labios, a lo que él respondió con otra- Las cosas buenas no siempre suceden a personas buenas…yo siempre fui una niña buena, pero mira….me han ocurrido cosas malas en mi vida. He perdido a mi familia, he perdido a mis amigos…y ciertamente, he perdido mi libertad…¿te crees qué eso le puede pasar a una buena persona?- Otto no supo que decir ante mis palabras. Yo me limité a mirar el sándwich. Se me había quitando el hambre. Noté la tensión del ambiente y sonreí- Bueno, dejémonos de tristezas y llantos ¿qué te parece si nos enseñas el circo?- pedí. Otto sonrió.

-Como usted guste princesita- y tras sus palabras, me ayudó a levantarme de la cama y esperó a que me atase las botas.

Antes de salir fuera, me miré en un espejo y comprobé entonces mi aspecto. Con gracia pude comprobar que parecía a un fantasma, y no pude hacer otra cosa que reír. Yo salí primero, abriendo mi sombrilla, y busqué a mis compañeros con la mirada. Ambos estaba sentados sombre la hierba hablando:

-¡EH!- exclamé para llamara su atención. Matías volteó la cabeza para mirarme- Otto nos va a enseñar el circo ¿vamos?- dije con una gran sonrisa estampada en el rostro. Me encontraba mejor que antes, y con la capa de Darlenne, el hecho de no llevar la bufanda (la cual estaba en mi bolsa) ni mi capucha me aliviaba…
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Re: Ánima Circus [Darlenee Nieckbeck-Aisley Redfield]

Mensaje por Invitado el Mar Jul 03, 2012 4:31 pm

Ante la idea de recorrer el circo Darlenee no hizo más que asentir con un ligero movimiento de cabeza, le parecía que ya era hora de ponerse a investigar. Se levantó, se sacudió un poco la falda y comenzó a caminar rápidamente hacia la caravana de Otto para recoger sus cosas. Estando lista, alcanzó a sus compañeros en la entrada de la caravana.

-Bien, pues, ¡estoy lista!- exclamó con energía.

-Excelente...-dijo el mago-pero no nos moveremos hasta que te lo termines- condicionó a la chica. No era muy difícil saber que se refería al sandwich mordido que la pelimorada todavía traía en la mano.

-Te pareces a mi madre- espetó Darlenee soltando un bufido, a lo que el mago respondió con una carcajada. En otro momento habría sido sencillo cumplir con aquella condición si no fuera porque en verdad no tenía mucha hambre. Miró al sandwich como esperando a que desapareciera mágicamente, pero como esto no sucedió, respiró hondo y sin pensarlo más tiempo le dio dos grandes mordiscos para acabarlo rápidamente y, aunque tragarlo tuvo cierto grado de dificultad cumplió su cometido -Listo, ¿nos vamos ya?- y con esta pregunta comenzó a caminar, estaba ansiosa por iniciar su primera investigación como exorcista.

Visitaron primero el lugar donde se encontraban los animales. Tenían una gran variedad de ellos y todos muy simpáticos, a decir verdad. Contaban con un elefante que utilizaba su trompa para saludar y, de vez en cuando, mojar a cierto tipo de personas como Matías descubrió. También había un león atemorizante pero muy tranquilo, uno albino cuyo pelaje era hermoso, dos cocodrilos de grandes colmillos, unos loros parlanchines y unos monos muy curiosos y juguetones.

-Al parecer, tienen variedad de animales con quienes hacer trucos- comentó la alemana.

-Sí, los animales son parte importante de la compañía pero no son el número principal. Más que nada nos sirven como apoyo, ya que con tantos viajes y movimientos apresurados no tenemos mucho tiempo para entrenarlos como querríamos. sí que nos especializamos en actos con artistas humanos.- explicó Van der Rohuen.

-Acabas de decir que hacen viajes apresurados, y según tengo entendido, el circo sólo dura tres días en el lugar que visita. ¿Se puede saber por qué?- ese era uno de los puntos que, desde el punto de vista de Darlenee, era importante discutir.

-Jajaja, acabamos de llegar y veo que tenemos a fans muy bien informados- rió Otto. Darlenee no quiso refutar el hecho de ser o no fan, prefería que pensara eso a decirle la verdad, así que sólo sonrió. -Pues verán, según el jefe mientras menos tiempo te quedes en un lugar mejor, así si a la gente le gusta el espectáculo los dejaremos con ganas de más y acumularemos más fama para cuando volvamos a pasar por ahí. Además, quiere visitar el mayo número posible de pueblos y ciudades de todas las partes del mundo para promocionar el circo.- justificó el pelirrojo,tras esto la alemana intercambió las miradas con sus compañeros-Vengan, les seguiré mostrando el lugar, ahora vamos a ver el escenario, es ahí donde se encuentran la mayoría de mis compañeros practicando sus actos.- y con esto los encaminó a la carpa mayor, color rojo con bordes amarillos.

-¿Podemos verlos?-preguntó Darlenee a quien embargó una repentina emoción.

-No veo por qué no, a fin de cuentas, son mis invitados- dijo el mago.

-¡Genial! Entonces, ¿qué estamos esperando?- corrió adelantándose al grupo, pero recordó algo y se regresó de inmediato, se acercó a Aisley y tomó su mano -Vamos- y con una sonrisa en el rostro se la llevó.

Trotó junto a Aisley en dirección a la gran carpa que se veía en frente, no obstante, su vista periférica captó algo que llamó su atención. La chica se detuvo y giró la cabeza hacia la derecha donde una pequeña caravana de color azul rey con estrellas de un color azul marino yacía detrás un arbusto. La alemana intercambio una mirada de curiosidad con su amiga y se acercó al lugar. Estaba justo enfrente de la entrada de la caravana, iban a adentrarse al lugar cuando...

-Wooow!- exclamó la varonil voz del mago, quien al mismo tiempo tomó la mano de Darlenee con la que iba a darse paso a la caravana y la obligó a dar un giro para tenerla frente a frente -¿Qué están haciendo pequeñas curiosas?- preguntó en voz baja -Ésta es la caravana del maestro de ceremonias y, por lo tanto, del jefe. No se nos permite entrar ahí, así que vámonos- dicho esto arrastró a ambas chicas lejos del lugar, hasta la carpa donde se encontraba el escenario. Darlenee miró hacia tras, si estaba prohibido entrar ahí, entonces, definitivamente era su deber romper esa regla..."Todo sea por el bien de la misión, claro esta" se justificó la curiosa pelimorada.
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Re: Ánima Circus [Darlenee Nieckbeck-Aisley Redfield]

Mensaje por Invitado el Dom Jul 08, 2012 7:02 pm

Tras comprobar con gracia como Darlenee llamaba a Otto “madre”, nos dirigimos a investigar el circo, empezando por el lugar donde se encontraban los animales. Yo no pude imaginarme el hecho de que existiese un león albino. Había oído hablar de los tigres así, pero….¿leones? ¡Eso ya era fantástico!
Si temor alguno, y mientras Darlenee y Otto hablaban, me dispuse a acercarme al león para acariciarle, pero una mano me retuvo por el hombro. Al girarme, pude ver a Matías con cara de espanto, que me quería apartar de los leones lo más rápido posible:

-¡¡Señorita Aisley!! ¡No se acerque con esa confianza, los leones, a pesar de la tranquila apariencia que guardan, pueden ser muy traicioneros!- me regaño. Yo inflé los mofletes, pero al fijarme en el gesto de pavor con el que el buscador miraba a aquellos felinos, comprendí que Matías les tenía miedo. Le sonreí con dulzura.

-De acuerdo Matías, lo siento mucho- dije sincera. Comprobé como de nuevo, sus mejillas adquirían aquél color café tan gracioso. Yo solo reí el tiempo suficiente hasta que Darlenee llegó hasta mí y me cogió de la mano, para llevarme hacia la carpa. Había estado tan ocupada pensando en leones y el miedo de Matías, que no me había dado cuenta de la conversación que mi amiga y el mago habían tenido. Decidí que lo mejor sería preguntárselo cuando tuviésemos ocasión. Pero en un momento dado, la pelimorada frenó en seco y su curiosidad (también hubiese podido ser la mía perfectamente) y me llevó frente una pequeña caravana de color azul rey con estrellas de un color azul marino que se encontraba tras unos arbustos, tras haberme mirado con curiosidad, cosa que yo también hice.

Estábamos a puntos de adentrarnos en ella cuando la voz de Otto nos frenó en seco. Explicó que era la caravana del jefe de pista, por lo que estaba prohibido entrar allí. Yo, sin conformarme, bufé un pequeño y apenas audible “De acuerdo…pero cuando menos te los esperes entraré…” (posiblemente, la única persona que hubiese sido capaz de oírme, sería mi compañera Darlenee).

Tras ese suceso, acompañamos a Otto hasta la carpa. Al entrar, la fascinación que sentía por aquél lugar aumento. Las gradas se elevaban ante nosotros. Una hermosa mujer de cabello negro hacía acrobacias montada en un caballo, y un grupo de tres trapecistas practicaban su número con trajes exactamente iguales. Cerca de las gradas, un par de payasos ensayaban su número, y en el centro, vigilando cada movimiento, se alzaba un hombre de altura considerable, posiblemente más que Otto. Un sobremos de copa negro adornaba su cabeza, cubierta de un enredado cabello negro. El traje que llevaba no era precisamente el más elegante del lugar, pero a lo mejor ni siquiera estaba preparado para la función, que por cierto…¿qué haría? ¿Sería ilusionista y mago como Otto? Mientras cavilaba sobre el posible puesto de aquel hombre, el mago se acercó a él y realizó una reverencia:

-Señor Von Wettin, les presento a mis invitados- murmuró el pelirrojo. Y caí en la cuenta de que se trataba del jefe de pista. El hombre se giró y pude comprobar la perilla que adornaba su mentón y sus ojos profundos y oscuros, acentuados por las ojeras que los adornaban. Pude atisbar en su mirada sorpresa, y después júbilo….extraño…muy extraño…

-Bien, bien, sean bienvenidos, espero que se queden esta noche para disfrutar el espectáculo. La magia de Otto es la mejor de la región, y el espectáculo de Gissela os dejará fascinados- murmuró, bajándose de la plataforma donde estaba y acercándose al variopinto grupo que formábamos. Al decir “Gissela”, señaló a la mujer de cabellos negros subida al caballo, que al escuchar su nombre, sonrió, y se dirigió también al grupo.

-Vaya, vaya, pequeñas niñas que quieren ver el espectáculo…Otto, recuerda que no puedes hacer ninguna tontería- dijo en tono de broma. El señor Von Wettin rió a mandíbula batiente mientras Otto sonreía.

-Gissy, sabes que yo nunca haría nada indecente- se acercó a Darlenee y a mí, y, tomando las manos libres de ambas, beso primero la mía y después la suya- Y menos aún a un par de damiselas tan encantadoras- murmuró, guiñando un ojo a mi compañera. Yo entonces me solté y me acerqué a donde estaban los trapecistas que acababan de bajar. Quería preguntarles que se sentía al estar allí arriba. Al estar junto a ellos pude comprobar que se trataba de tres chicos completamente iguales. Eran los tres de cabellos negros y ojos castaños. Me miraron de arriba a abajo.

-Señor Von Wettin…- comenzó el primero.

-….aquí hay una señorita…- continuó el segundo.

-…¿la echamos?- concluyó el tercero.

-No os preocupéis, es una de los invitados de Otto- murmuró una voz a mis espaldas. Yo me sobresalté, puesto que no me esperaba que el jefe de pista estuviese detrás de mí- Disculpa los modales de Kentin, Kalvin y Kevin. No están acostumbrados a señoritas tan lindas como usted…- murmuró, inclinándose para coger mi mano- ¿Puedo tener el honor de saber su nombre?- preguntó, besando el dorso con suavidad mientras me miraba a los ojos. Yo tragué saliva. Me estaba comenzando a sentir incómoda. Con Otto era diferente, a pesar de que usaba los mismos gestos que el señor Von Wettin. Aparté la mano con cuidado, para no parecer maleducada y asentí.

-Mi nombre es Aisley Redfield….señor Von Wettin…- murmuré- Y si me disculpa, voy a volver con mis amigos…- y tras esas palabras, me dirigí hacia donde estaban los demás, donde Gissela y Otto seguían discutiendo sobre la moralidad de este. Yo me giré unos instantes y vi al jefe de pista sonriéndome. Me acerqué a Darlenee- Ese hombre me da muy mala espina Darlenee…- murmuré preocupada…

Spoiler:
[Off: bueno Ovi :3 disculpa mi tardanza xD aquí te presento al “increbile” jefe de pista, a la mujer del caballo y a los trapecistas e___________e
Henrik Von Wettin
Gisela
Kalvin, Kentin y Kevin (que conste que el aspecto de los tres es el de la imagen e_______e)]
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Re: Ánima Circus [Darlenee Nieckbeck-Aisley Redfield]

Mensaje por Invitado el Lun Jul 16, 2012 9:29 pm

-De acuerdo…pero cuando menos te los esperes entraré…- fue lo que susurró Aisley unos instantes después del último pensamiento de Darlenee sobre romper la regla. Por un segundo le impresionó que una chica tan gentil y aparentemente obediente como Aisley pudiera tener esa clase de impulso por desobedecer, pero por lo menos eso le hizo entender que estaban en sintonía en ese sentido. Mientras pensaba en esto, llegaron a la carpa principal donde se encontraban la mayoría de artistas practicando en el escenario. A Darlenee le pareció emocionante encontrarse, no como parte del público en las gradas, en el escenario, donde definitivamente se tenía una perspectiva totalmente diferente.

Giró en su lugar lentamente observando todo el escenario y a cada uno de los artistas. Pudo ver a una chica montando un caballo, a los payasos riendo a carcajadas mientras hacían ademanes graciosos y a los tres acróbatas (que vestidos iguales y vistos desde abajo parecían una misma persona multiplicada por tres) en el alto trapecio, esto último fue lo que más le llamó la atención, Se preguntaba qué se sentiría estar ahí y tener la adrenalina a flor de piel con cada acrobacia y giro que se llevara a cabo en el aire, sin duda alguna, el puesto de acróbata era el más interesante, incluso más que el de señor traga fuego.

Estaba felizmente imaginándose el espectáculo con ella incluida cuando la voz del joven mago la regresó a la realidad, se acercó a sus compañeros para saber qué sucedía. Al parecer, Otto les estaba presentando al jefe de pista, el señor Von Wettin. La chica se extrañó al ver al aparente jefe, pues sus rasgos y altura en conjunto con su forma de vestir, algo desaliñada, le parecían bastante alejadas de lo que había imaginado: un señor de altura promedio, con una gran barriga, pantalones a rayas blancas y rojas, un saco rojo y sombrero de copa negro, era lo que espera ver cuando le hablaban del jefe de pista. Sin embargo, esa apariencia inusual del señor Von Wettin era interesante y un poco tétrica.

- Bien, bien, sean bienvenidos, espero que se queden esta noche para disfrutar el espectáculo. La magia de Otto es la mejor de la región, y el espectáculo de Gissela os dejará fascinados-dijo mientras se acercaba él y la chica de cabello oscuro y largo, quien parecía ser Gissela.

-Vaya, vaya, pequeñas niñas que quieren ver el espectáculo…Otto, recuerda que no puedes hacer ninguna tontería- bromeó la chica. El jefe de pista rio y Otto respondió con una sonrisa.

-Gissy, sabes que yo nunca haría nada indecente-respondió el pelirrojo mientras se acercaba a las chicas exorcistas ”¿Gissy?..Hum!!! Vaya sobrenombre sin chiste” pensó Darlenee con irritación ante la loca idea de que entre esos dos hubiera algo, no obstante, ese pensamiento se nubló al recibir repentinamente el beso en la mano de aquel caballero -Y menos aún a un par de damiselas tan encantadoras- musitó, guiñándole un ojo a la ruborizada pelimorada. ”¡Rayos! ¿Por qué tenía que ser pelirrojo?...”se quejó mentalmente tratando de que el rubor de sus mejillas bajara.

-¿Y eso no es indecente?- interrumpió Gissela –Cualquiera pensaría que le estas coqueteando a una inocente chica - miró a Darlenee –No te preocupes, yo te salvaré de este mago insensato -

-Aah…Bueno, este…- Gissela había tomado por sorpresa a la alemana con ese comentario, que no supo qué decir.

-Ser caballeroso y ser indecente son cosas totalmente diferentes- se defendió Otto, dando lugar a una discusión sobre moralidad, de la que Darlenee no pudo más que ser oyente. Ante esta situación no hizo más que suspirar, la habían dejado a un lado, así que comenzó a buscar a otros artistas, quizás si tenía suerte el hombre escupe fuego pasaría por ahí o quizás un contorsionista o mejor aún, quizás los acróbatas se distrajeran dándole la oportunidad de subirse al trapecio ”Sí, probablemente eso último no suceda” musitó. Después de buscar con la vista algo entretenido o, en su defecto, algo fuera de lugar en la pista, decidió observar lo que los payasos hacían, a lo que, segundos después Aisley se uniría, no sin antes advertirle algo primero:- Ese hombre me da muy mala espina Darlenee…- le murmuró la chica, captando su atención. Por la expresión en su rostro, la pelimorada pudo notar que su compañera estaba algo inquietada, pero por el lugar en el que se encontraban, no le parecía muy buena idea que hablaran ahí por lo que, tras echarle una mirada al señor Von Wettin, que en ese momento estaba de espaldas hablando con los tres acróbatas, se limitó a susurrar -Hablamos después- dicho esto le hizo un ademán a Aisley para que se acercaran a los payasos, quienes estaban riendo estrepitosamente, tal vez por lo ameno de sus chistes. Al acercarse pudo comprobar que uno de ellos era chaparrito en comparación al buscador Matías y al mismo Mago, era de complexión robusta y tenía una destacada barriga, que se notaba más por el traje azul a una pieza, estampado con motivos de sonrisas. Su cabello era esponjado de color amarillo chillón, unos guantes blancos, zapatos rojos y un pequeño sombrerito con un adorno que colgaba del mismo en forma de… ¿rábano? Tapaba lo que podría ser la calvicie en la parte superior de su cabeza. El otro payaso por su parte, era de la misma estatura que el anterior, no obstante, su complexión era delgada y un cabello esponjado azul. Su traje estilo overol color verde que le llegaba un poco más arriba de los tobillos, sus grandes zapatos eran color café y su playera era de rayas blancas y verdes, cuyas mangas eran estilo tres cuartos permitían que se viera más alto que su compañero a simple vista.

De tantas carcajadas parecían no notar a las dos niñas que yacían paradas cerca de ellos, por lo que Darlenee pensó que sería buena idea saludar para llamar su atención -¡Hola!- saludó como normalmente lo hacía, no obstante, parecían no escucharla.

-¡Hola!- volvió a saludar, esta vez alzando la voz, pero no había respuesta, esto comenzó a irritar a la chica, no soportaba que la ignoraran. Tomó aire y saludó de nuevo, esta vez con un grito.

-Aaah!!-exclamó el payaso de traje azul -Pero no nos grites…- dijo con las manos en los oídos -que te escuchamos perfectamente-

-Casi me rompes mis pobres tímpanos- reclamó el payaso de traje verde.

-Pues con esas risitas, no me extrañaría que ya los tuvieran rotos incluso antes de mi grito-

-Bueno pero no te enojes, mejor ríete como nosotros, así: Wajajaja- sugirió el payaso del traje azul, mientras el otro se acercaba a las chicas.

-¿Ya viste esto? ¡Su cabello es muy extravagante!... ¿Es natural?- Darlenee ya había recibido ese tipo de preguntas anteriormente, por lo que ya estaba acostumbrada a responder rápidamente con un ”Sí, sí lo es” en seco para evitar más comentarios o críticas constructivas sobre su cabello. Pero incluso antes de que pudiera contestar, el otro payaso ya se había acercado a Aisley para admirar la capucha morada que la alemana le había prestado.

-¡Y mira! ¡Ella hasta trae un disfraz!- exclamó con entusiasmo -¿Será que ya tenemos fans, incluso antes de haber empezado al función? O…-

-O tal vez sólo somos invitados del mago Otto- termino la frase antes de que se desviaran más de una posible conversación de índole informativa.
-Oh, que mala suerte, ya me había emocionado.-dijo lamentándose -Como sea, me presentaré- indicó recuperando el ánimo -Soy Rabanito Jaimito y mi compañero es Nilo-


-¿Nilo?- preguntó extrañada, esperaba un segundo nombre como el de Rabanito Jaimito.


-Ni lo sueñes, jajajajajajajajajajajajaja- remató al tiempo que reía exageradamente por su chiste.


-Jejeje- Darlenee rio tímidamente por haber caído en la broma de Rabanito y más que nada para no mostrarse indiferente ante el chiste que había hecho el payaso. Pero ahora que lo pensaba el nombre de Rabanito Jaimito era diferente al de Otto y el jefe de pista…De hecho, ahora que lo pensaba bien los nombres como Von Wettin y Van Der Rohuen eran más escuchados en lugares como Holanda e incluso Alemania. ”¿A qué se deberá?” se preguntó.


-Yo soy Darlenee y ella es Aisley- las presentó antes de pasar a su pregunta -Sus nombres son muy diferentes a los del señor Von Wettin y Otto, ¿acaso ellos no pertenecen a estos lares?- preguntó sin más rodeos.

-No, ellos son extranjeros, pero llegaron a Chile hace un tiempo. Pero no se preocupen, son magos muy buenos, no por nada el acto principal está a cargo del jefe - explicó -¡No se decepcionarán!- exclamó enérgicamente.


”El acto principal ¿a cargo del jefe de pista?” entonces, podría ser que el señor Von Wettin no fuera alguien común, era un artista como todos los demás que en su compañía trabajaban, y por lo que Nilo decía, era uno talentoso -¿Y en qué consiste el acto principal?- preguntó emocionada a Nilo, casi abalanzándose sobre él, quien se limitó a hacerse unos pasos hacia atrás y, con su mano cerca de la boca, hizo el ademán de cerrar un candado y tirar la llave.


-Esa es una sorpresa, no adelantaremos nada sobre nuestro espectáculo- dijo Rabanito apretándole la nariz a la chica con dos dedos. -Y ahora nos vamos a seguir con nuestra práctica, esperamos verlas en la función- y dicho esto él y Nilo salieron de la carpa. Dejándola con unas dudas revoloteando en su cabeza: ¿en qué consistirá el acto principal?, ¿qué clase de persona es el jefe?


-Mmmm- caviló mientras cruzaba sus brazos -Tal vez, sea buena idea venir a presenciar el espectáculo, ¿no crees?- le murmuró a Aisley y, tras esto último miró al señor Von Wettin…”¿Qué clase de circo será este?”






Última edición por Oviseth el Miér Jul 18, 2012 7:39 pm, editado 3 veces
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Re: Ánima Circus [Darlenee Nieckbeck-Aisley Redfield]

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