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Blod og støv, by af aske [Ålborg, Nordjylland]

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Blod og støv, by af aske [Ålborg, Nordjylland]

Mensaje por Invitado el Dom Oct 21, 2012 6:21 pm

Supervisor Bak escribió:

Hay que actuar con rapidez, según parece un akuma está atacando la ciudad de Aalborg. Lo único que sabemos hasta el momento es que la mitad de la población a muerto, y todo por culpa de un polvo que la maquina estaba lanzando desde el cielo. A continuación el akuma se ha dedicado a ir casa por casa masacrando a los supervivientes, es por eso que se envía a la exorcista Nïmue Neverleid a acabar con el akuma, y de paso descubrir el motivo por el que a atacado esa ciudad en concreto.




El viento… era frío, aullaba. Pero todo en aquella parte del mundo lo era, sus inviernos y sus vidas, aunque ahora ya no quedara nada.

Las cenizas revoloteaban en aquel paisaje árido, otrora lleno de vida y personas. Un sabio había dicho que no existía sonido más lúgubre que la ausencia del mismo, la ausencia de todo… retumbaba como un coro infernal, recordando que la ayuda no había llegado a tiempo.

En cada rincón de cada casa, en cada esquina, se apreciaban los diferentes rastros de la masacre allí vivida, rastros de tela, manchas de sangre, cristales y puertas rotas, zapatos desparejados, algunos demasiado pequeños, otros demasiado juntos.

Familias completas, representadas tan sólo por su ropa abandonada. Ancianos y jóvenes por igual, como siempre, la piedad no estaba en el diccionario de los monstruos del Conde.

No habría entierros, nada del descanso apacible en la tierra, bajo la madera y junto a sus ancestros. De todos modos, nadie quedaba para poder llorarles. Tan sólo el polvo, la ceniza, la muerte en aquel viento cruel del norte, que los hacía volar antes de arrojarlos de nuevo al suelo.

La puerta del arca se materializó en medio de todo aquello. Y la dejó allí.

Durante un par de segundos, sus rojizos iris evaluaron aquel… desastre.

Alzó la cabeza mientras bajaba un poco su bufanda, y respiraba con lentitud y cautela, alejada de los montículos polvorientos.

Mientras la sensación de deslocalización provocada por el arca se le pasaba con lentitud, las punzadas que brotaban de su inquieta inocencia la advertían de que el causante de todo aquello seguía en la ciudad. Latía en su nuca, clamando por sangre akuma.

Tendría que tener cuidado, pensó mientras tosía un poco y volvía a taparse, precaución para que en una de las múltiples ráfagas de viento no fuera a inhalar… a alguien.

Su golem no reaccionaba, no había comunicados ni radios de la orden cerca.

Sin saber a dónde ir y con la aparente ausencia de buscadores, que por lo visto habían sido víctimas del akuma igual que los demás habitantes de Aalborg, retrocedió hasta la vivienda más cercana y se metió dentro atravesando lo que quedaba de la puerta, echa trizas.

Permanecer en la calle y a la vista no era una opción saludable.

A lo lejos se oyó el ladrido de un perro, seguido por un sonido más brusco y… metálico, y luego de nuevo el silencio.

Se asomó con rapidez por la ventana. Estaban como mucho a un kilómetro, y mil metros con un ser que sin duda volaba, no eran nada. Probablemente se estaba encargando de lo poco que quedara con vida, sin duda habrían huido a las afueras.

Tendría que encontrar una estación de comunicaciones de esas que llevaban los buscadores para informar. O bien podría ir directamente a por el akuma y hacerlo pedazos, pero dado el alcance de lo que estaba presenciando, sin duda el monstruo no estaría sólo, y si lo estaba… aquello le recordaba demasiado a la cueva. La única diferencia es que este no se ocultaba, no hacía el mínimo intento por esconderse y eso sólo podía significar dos cosas: o tenía instintos kamikazes, o estaba muy seguro de su poder.

Para haber acabado con tanta gente en tan poco tiempo, sin duda el ataque sería letal y difícil de esquivar, o invisible…

Debería haber traído buscadores. Aunque un grupo sería más difícil de ocultar y desplazarse por un sitio tan desolado, cualquier mínimo movimiento llamaba la atención...

'' Crac ''

El sonido la sobresaltó mientras su cuerpo reaccionaba antes de que su mente pudiera procesar lo que veía. Su inestable inocencia latía a su espalda mientras en sus manos comenzaba a desprenderse el vaho señal de que aquel hielo destructor de materia oscura estaba preparado para defenderla.

Una pequeña sombra saltó entre los escombros y huyó hacia unas escaleras que bajaban a lo que sin duda era el sótano de aquella vivienda.

Con la mente abarrotada de diferentes ideas sobre lo que tenía que hacer, no pudo evitar dirigir su vista hacia aquel hueco en la pared que descendía bajo el nivel de la casa.

Tal vez el akuma no hubiera revisado los sótanos. Era poco probable, pero la puerta estaba poco dañada, entreabierta nada más, a diferencia del resto ruinoso que componía todo lo demás.

Quizá la arrogancia de aquella máquina fuera una baza a su favor, decidió mientras se levantaba y caminaba con movimientos de gato entre los escombros, con cuidado de no alterar aquella pesada atmósfera inerte.

Entornó la puerta con el hombro antes de asomarse y escuchar, percibiendo tan sólo el sonido de las ágiles pisadas de los roedores, que sin duda se estarían dando un festín con todo lo dejado atrás por los humanos.

Fue imposible evitar que los escalones de madera chirriaran, aún siendo ella tan liviana y moviéndose con sigilo, había cosas inevitables, como que las casas viejas hacían ruido, sobre todo si estaban en precario equilibrio de unos cimientos dañados por la destrucción de un akuma.

Por ello, no le vio.

Porque estaba atenta, descendiendo los últimos escalones de espaldas y sin perder de vista la puerta, por eso mismo, se tropezó con algo punzante que le cortó el tobillo de forma superficial, que la hizo caer de forma tan absurda que tuvo que morderse la lengua para no blasfemar mientras se caía sobre... él.

El sonido del golpe quedó amortiguado por lo que sin duda eran las costillas de un cadáver.

Se apartó bruscamente mientras intentaba controlar la reacción de su inocencia, que había sido ponerse a congelar todo lo que les rodeaba.

Mientras recuperaba el ritmo de sus latidos e intentaba no faltarle al respeto al cuerpo allí presente maldiciéndole por su presencia de forma inútil, sus ojos se vieron atraídos por el arma que llevaba encima, causante de todos sus males.

Acuclillándose con curiosidad por el hecho de que aunque las ropas del muerto se hubieran congelado la lanza no se había visto afecta en absoluto, la golpeó ligeramente con un dedo enguantado. La lanza desprendía un extraño tono verdoso, demasiado familiar.

Hmm... qué te parece Ice, me parece que tenemos a un compatriota tuyo aquí tirado. – murmuró mientras contemplaba más detenidamente al portador de la inocencia.

Posiblemente habría sido la causa de toda aquella muerte y caos, y a lo mejor ni siquiera lo sabía. Tenía el rostro y parte del pelo manchados de sangre, al parecer por una herida reciente pues todavía no se había coagulado. Era bastante joven, sin duda no se habría podido defender de un akuma nivel dos al no haber recibido entrenamiento.

Mordiéndose el labio se levantó y sacó a su golem de las profundidades de su bufanda. Le murmuró unas coordenadas, las últimas que tenían sobre la localización de los buscadores.

Intenta localizar una estación de radio... – suspiró cansada antes de añadir – o supervivientes, que no te vean. – el pequeño instrumento que tan vivo parecía a veces, le rozó el rostro antes de marcharse aleteando por una reja desde la que se podía ver el adoquinado de la calle.

Se quedaría allí por el momento, la protección de la inocencia era prioritaria. Además, a diferencia de otros, no se sentía incómoda en presencia de un muerto, ni entendía esa absurda costumbre de taparles el rostro.

Mientras se cruzaba de brazos y se sentaba al lado de la inmóvil forma humana, le dirigió una última mirada pensando que era una pena, puesto que por la forma que tenía de sostener el arma y que no hubiera rechazo, era obvio que eran compatibles. No le gustaba la idea de reclutar gente, pero dada la situación que rodeaba a aquel chico, con el habría hecho una excepción.

Y la sangre... seguía estando fresca. Pero, era imposible, ¿cierto? Había visto los trozos del montacargas, si había caído desde tanta altura, romperse la cabeza era lo más normal, o tal vez habría caído en coma, o se habría desmayado y tenía las costillas rotas, o...

Holy shit. Comenzaba a dolerle la cabeza.

Molesta, se sacó el guante izquierdo sujetándolo con los dientes y colocó dos dedos bajo la barbilla del chico, buscando la yugular. Tan sólo lo comprobaría por rutina.


Cosas =^=:
Nuevamente, perdona el retraso~ El título lo escribí en danés, así como el subt.

Dejo a tu elección si quieres despertarte ya o no x3. Ten en cuenta las heridas y lo demás, como ya te he dicho en los privados, no te recuperes mágicamente y sin ningún tipo de consecuencia ok?

-Ala~ ya quítate el mono de postear xD
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Re: Blod og støv, by af aske [Ålborg, Nordjylland]

Mensaje por Hans Di Lucia el Lun Oct 22, 2012 2:59 pm



La oscuridad se cernía sobre mis ojos que contemplaban el techo del montacargas abollado...
-akum...a...akumma...a...akuma t...e maldigo...-

La sangre salia de mis labios mientras no paraban de repetir la palabra akuma una y otra vez., pero poco a poco esa oscuridad me dejo ciego y sello mis labios dejando solo el sonido y el tacto por no decir el profundo sabor a sangre que dominaba mi boca.

Pasaron horas mi sangre paro de brotar y el leve dolor se convirtió en escozor no podía moverme sentía la lanza de mi padre en mi mano derecha fría pero a la vez caliente como si estuviera viva, los ratones pasaban por encima de mi cuerpo mordían las puntas de mis dedos, aun así no sentía dolor solo notaba como me mordían pero dolor ninguno, pero para la fortuna de mis dedos pararon de mordisquear para escapar después de oír algunos crujidos provenientes de las escaleras...

En ese momento perdí totalmente la conciencia.

<-¿Vamos Hans que pasa eres así de débil?, golpea más fuertemente.-

-Acaso no te enseñe a utilizarla no utilices solo el filo usa el cuerpo del
arma para acabar con la distancia entre el objetivo y tu-

-snif....-
-Acaso e criado a un llorica deja de llorar y levántate eso no es nada.-
-déjame...-
-No vuelvas a utilizar mis entrenamientos para ir zurrando a niñatos-
-calla de una vez idiota...-

(rebeldía)

- ¿Diablos hijo que hice mal?-

-Mataron a mama-

-Tu no tienes la culpa hijo..-

-Lo se la tienes tu.-

-Hans, Hans vuelve ahora mismo-

*portazo*

-Cariño estoy perdiendo a nuestro hijo...Yo solo quiero que sea capaz de defenderse...-
>

"Padre..."

Cuando salí de aquella especie de recuerdo de mi pasado creí que era como el ultimo suspiro de mi mente ya no podía oír nada ni notaba el regusto a sangre pero aun notaba el tacto de la lanza y algo la había tocado, poco a poco fue mi propio cuerpo recuperando los sentidos primero fue el gusto que me hizo recordar el sabor de la sangre de mi boca, después recupere la audición pude oír la respiración de una persona cerca de mi, poco a poco la sangre empieza a fluir recorre todo mi corriente sanguíneo acaso estoy teniendo una segunda oportunidad.

Por ultimo noto un leve toque de dedos que elevan mi mentón poco a poco se deslizan buscan algo están fríos pero a la vez vivos son como mi lanza, empiezo a tener fuerzas para abrir los ojos, la visión que tengo es muy reducida pero poco a poco va aumentando la claridad y la calidad de la imagen que recoge mi retina es mejor...

Y allí estaba ella buscando mi pulso con una bufanda tapándole el cuello y un abrigo peculiar, era una chica de cabellos castaños un poco ondulados, ni largo ni corto un flequillo algo alborotado y unos ojos de matices rojos oscuros con un toque casi felino cosa que relacione seguramente con mi estado...

Reuní fuerzas para abrir los ojos y mirarla directamente mientras intentaba hablar.

-uhhh...Hola...Señorit...ugh-

El dolor apenas me dejo articular más palabras solo me quede mirándola asqueado por que alguien me viera en este estado aunque poco a poco notaba como volvían el control normal de mis miembros y ahora si notaba los mordiscos de los ratones en mis dedos.

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Re: Blod og støv, by af aske [Ålborg, Nordjylland]

Mensaje por Invitado el Mar Oct 23, 2012 12:05 am

... El universo, giraba en su contra. Tenía alguna especie de perverso plan consistente en causarle todo tipo de problemas sin la más mínima lógica o aparente resolución, y de los cuales, por supuesto, era cuasi-imposible obtener un beneficio.

uhhh...Hola...Señorit...ugh

Había visto como un supuesto cadáver le hablaba. Y por si fuera poco, tras decirle ''Hola '', como si nada pasara ni estuviera medio desangrado en un sótano de una ciudad muerta, la miraba mal, como si su presencia allí le resultara más molesta que los roedores caníbales a los que tenía por compañeros de cama.

Ella parpadeó dos veces. Luego respiró hondo, y tras dirigir una mirada amenazante al techo, retándolo a que escogiera ese momento preciso para derrumbarse, había vuelto su atención hacia el... ya-no-muerto, ahora herido, chico.

Creo que me enseñaron a adorar al dios equivocado. Y me da que a los de por aquí les ha sucedido algo similar... excluyéndote, claro. – masculló cínicamente sin sacar su guante de la boca, intentando concentrarse en lo que tenía delante mientras contaba con lentitud las pulsaciones del chico que antes eran apenas localizables y poco a poco recuperaban un ritmo normal al mismo tiempo que el resto del cuerpo parecía ir cobrando una vida que casi había perdido.

Una vez tuvo la certeza, entre comillas pues ella no era una experta en medicina de campo ni nada similar, de que la recuperación era estable y no producto de una imaginación intoxicada por algo procedente del akuma, retiró su mano sucia por la sangre y dudó unos segundos antes de renunciar a volver a ponerse el guante y dejarlo totalmente empapado, cosa imposible de solucionar en un clima tan extremo.

Así que se alejó unos centímetros para dejarle respirar y poder pensar con calma mientras se guardaba la prenda con la mano limpia en uno de sus bolsillos y con la otra cogía un puñado de papeles viejos para intentar secarse.

Comenzaba a planificar cómo sería el traslado de aquella personita sangrante cuando recordó que se suponía que debía prestarle auxilio, así como preguntarle por su estado e intentar hacer algún tipo de cura... Cosas en las que no tenía ningún tipo de interés, precisamente porque solía ser ella la accidentada, y lo más que podía hacer sin supervisión o el instrumental adecuado, eran vendajes irrompibles en lugares sencillos como una muñeca o un tobillo.

Resignación. Él no tenía por qué sufrir.

Necesito que evalúes tu estado interno, dime si notas algún dolor en zonas blandas, como estómago o riñones... las piernas también, si te sientes capaz, flexiónalas, lo mismo con los brazos por favor... Bastará con que asientas o niegues si no puedes hablar. – se acercó de nuevo y se inclinó sobre el, luego movió su mano delante de los azulados ojos del chico, le había parecido que podía distinguirla, al menos no se había confundido de género al hablarle, pero era mejor comprobarlo, si se había golpeado demasiado la cabeza bien podía ver borroso o doble y eso no era bueno – ¿Puedes verme con claridad? – parecía que le costara respirar y hablar, tal vez tenía lesiones en la zona de la caja torácica. De hecho lo más probable es que se hubiera roto un par de costillas, pero la sangre de su boca parecía no ser interna, si no más bien producto de la herida del tabique.

Una lucecita bizarra se encendió en su cabeza, diciéndole que tenía que hacer ''esto y aquello'', palpar aquí y allá e inspeccionar, cosas que ella en una situación normal se negaría en rotundo a hacer, y que, incluso en aquel momento, le producían un tremendo rechazo. Y no porque el herido fuera del género opuesto, a fin de cuentas ella nunca había hecho ese tipo de distinciones, le desagradaba que invadieran su espacio personal y por supuesto, invadir el ajeno.

De alguna forma, no era momento para pensar en su estricto sentido de la educación o cuestiones éticas sobre mala praxis médica que podrían acabar con la muerte de un futuro exorcista.

Así que, procedió a sacarse el otro guante con los dientes, para no mancharlo, y luego rebuscó unos segundos en el bolsillo de su chaqueta antes de sacar un par de paños de lino y vendas, apósitos húmedos y algo de desinfectante. No era material suficiente ni por asomo, tan sólo lo había traído para poder tratar sus todavía recientes heridas, así que al chico le quedaría marca de cualquier herida que tuviera, pero por lo menos podría solucionar el sangrado por un tiempo. Sus dedos se detuvieron antes de sacar el pequeño equipo de sutura que le había dado el señor Bak tras su percance con los cristales en la última misión.

Inconscientemente, las cicatrices de las manos y el corte en el pómulo le picaron. La venda de su cuello le apretaba, casi como si volviera a estar allí dentro...

Apretó la mandíbula y contuvo su mente con aquella frialdad tan suya.

Aquello, de momento, se quedaba ahí. La única herida abierta o superficial parecía ser la de la cara, y con tanta sangre no tenía idea de su profundidad o qué tratamiento darle. Además, siempre cabía la posibilidad de que el lo rechazara.

Mientras esperaba a que le respondiera a las cuestiones básicas que le había hecho antes, usó uno de los paños de lino para secarle la sangre alrededor del corte en su rostro, de forma eficiente y procurando no limpiar lugares innecesarios o extender la mancha.

Al hacerlo no pudo evitar notar que el chico era posiblemente de su edad, o quizá más mayor, o más joven, a fin de cuentas no era buena adivinando edades. Le recordaba un poco a Will... sobre todo en esa mirada molesta que le había dirigido.

Demasiado pensar, se amonestó nuevamente. Y de la herida comenzaba a brotar otro hilo de sangre.

Cuando llegó a la zona herida, se detuvo un instante para coger la otra gasa con su mano limpia y empaparla en desinfectante, que llenó el oscuro cuarto con un fuerte aroma a alcohol, tan fuerte que casi provocaba náusea.

Al menos era mejor que el olor a crematorio.

No se si estas lo suficientemente lúcido como para comprenderme, pero, esto te dolerá bastante. Si quieres que me detenga o prefieres hacerlo tu, por favor, házmelo saber. Y no hace falta que me digas nada tan complicado como señorita, con un simple grito de protesta sobra. – comentó de forma monocorde y sin retirar el otro trozo de tela que de momento mantenía justo debajo de la herida que había vuelto a sangrar con el movimiento de la piel al ser tensada para limpiarla. No le dijo su nombre porque, algo tan insignificante como aquello, era irrelevante dada la situación. Aunque. si mal no recordaba, las enfermeras siempre se sabían los nombres de sus pacientes... perturbador, tal vez tenía algún sentido médico. Damn it, más tarde. Más tarde, si no se moría de nuevo, intentaría comportarse de forma aceptable para la sociedad.

Pateó con su bota a una inquisitiva rata que se había acercado con intenciones predadoras a olfatear el corte que la lanza le había causado, mientras esperaba incómoda la reacción del chico.
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Re: Blod og støv, by af aske [Ålborg, Nordjylland]

Mensaje por Hans Di Lucia el Mar Oct 23, 2012 2:43 pm

Mi mente andaba confusa, me estaba recuperando a un ritmo poco lejos de lo anormal cualquiera en mi situación creería que a muerto y ahora esta en su segundo vida o algo así pero yo en cambio estaba allí tirado casi resurgiendo de mis cenizas evidentemente con una o dos cicatrices pero recuperándome al fin y al cabo.

Mi visión mejoro hasta volver completamente a la normalidad, la chica parecía verdaderamente sorprendida dentro de lo que podía deducir, parpadeo un par de veces antes de comenzar una especie de monologo...

– Creo que me enseñaron a adorar al dios equivocado. Y me da que a los de por aquí les ha sucedido algo similar... excluyéndote, claro. –


"Como si creyera en algún dios ahora mismo..."

Se retiro unos centímetros de mi, se miro la mano con semblante calmado, estaba manchada con mi sangre, luego miro el guante parece que la idea de manchar lo guantes no le agradaba mucho pues se intento limpiar con unos papeles viejos.

Varios segundos después clavo de nuevo la mirada en mi tras otra demanda sin mucha respuesta salvo mi mirada irritada por el dolor.


– Necesito que evalúes tu estado interno, dime si notas algún dolor en zonas blandas, como estómago o riñones... las piernas también, si te sientes capaz, flexiónalas, lo mismo con los brazos por favor... Bastará con que asientas o niegues si no puedes hablar. –


Gruñí ante mi intento de incorporarme pero solo pude apoyarme en la pared parecía que mis piernas estaban bien, tenia magulladuras por todo el cuerpo y los brazos no los sentía, Se acerco y puso sus manos enfrente mía parecía que me evaluaba físicamente.

– ¿Puedes verme con claridad? –


-Si puedo...verte, creo que no puedo respirar ade...cuadamente por mi herida de la cara...-

(jadeo)

"Esa frase me estaba costando la misma vida terminarla, ¿tan duro fue el golpe?"

Ella parecía querer tratarme saco apósitos, vendajes, un bote desinfectante y material de costura parecía que de verdad tenia buenas intenciones, empezó a limpiar la herida de la cara a decir verdad creo que la única herida verdaderamente grave.

El dolor al limpiar la herida me embriagaba, no era dolor en si era como hielo aliviaba pero a la vez quemaba. Ella parecía concentrada en la herida yo solo veía los ojos de aquella rescatadora de ojos rojizos y rostro felino.

– No se si estas lo suficientemente lúcido como para comprenderme, pero, esto te dolerá bastante. Si quieres que me detenga o prefieres hacerlo tu, por favor, házmelo saber. Y no hace falta que me digas nada tan complicado como señorita, con un simple grito de protesta sobra. –


-Hazlo tu no creo que sea capaz de ver la heri..da-

La rata había sido pateada pero aun así aun rondaba por la habitación parecía que buscaba algo en la pierna de la chica cosa que me intrigo... Ladeé la cabeza y vi un corte en la pierna "No tenéis suficiente con haberme mordisqueado sino que tenéis que intentar morderla lo que me faltaba..."La fuerza volvió a mis brazos por un instante suficiente como para hacer un corte en el aire destrozando a la rata con el filo derecho de la lanza partiendola por la mitad.

-Je.. ya no hay...más ratas...procede porfavor.-

Apreté los dientes de seguro esto iba a doler bastante...

Spoiler:
Doy permiso a Joker_Nine para controlar las acciones de mi personajes durante la cura.

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Re: Blod og støv, by af aske [Ålborg, Nordjylland]

Mensaje por Invitado el Miér Oct 24, 2012 12:12 am

El chico respondía con dificultad, pero según lo previsto, y por lo visto era una persona con suerte, pues fuera de el grotesco corte de la cara, no tenía nada serio que el descanso prolongado no fuera a solucionar. Lo único que se le ocurría como solución temporal era algo que recientemente había descubierto de su inocencia.

Mucho más tranquila, aplicó las vendas empapadas en desinfectante sobre la herida. Al menos había estado lo bastante consciente como para darle permiso para hacerle daño.

Cuando notó como mataba a la rata, su cuerpo se tensó de forma desagradable y a punto estuvo de meterle la gasa en la nariz, tuvo que reprimir el imperioso deseo de desarmarlo o alejarse a una distancia prudencial, turbada por la facilidad con la que la lanza se movió, casi como si tuviera vida propia. Resultaba sorprendente que en su estado pudiera apuntar o enfocar un objetivo tan difícil y pequeño como los hambrientos roedores que no cesaban en su empeño de hacerles formar parte de su dieta.

Tras una mirada de soslayo al diseccionado cuerpo de la alimaña que pronto fue localizado por sus siempre hambrientos congéneres, siguió limpiando la herida mientras comenzaba a activar su inocencia para enfriar la desgarrada carne y entumecerla, intentando hacerle más llevadero el proceso.

Requería mucha concentración por su parte, y no era sano para el... ni para ella. De hecho, excesivo frío necrosaría la herida, sobre todo si no lo retiraba al terminar y demasiado poco no serviría de nada. Además del consumo de poder de su todavía inestable inocencia, ella servía como catalizador, notando todas y cada una de las encantadoras punzadas del hielo en la yema de sus dedos, procurando que con el temblor producido por el frío y el entumecimiento no metiera uno directamente en la herida, cosa que su mano parecía empeñada en conseguir.

So, allí estaba bailando en la delgada linea de la concentración mientras con la otra mano terminaba de limpiar y esterilizar el corte. Lo observo con un intento de ojo clínico, y lo único que pudo pensar fue que tenía muy mal aspecto.

Era profundo y seguiría sangrando de no ser por la presión ejercida por su mano. Si no lo trataban se infectaría y le causaría fiebre, como mínimo, si es que no acababa por deformarle la cara o directamente matarlo.

Alzó la vista unos segundos hacia el hueco en el muro por el que se había ido su golem, pensando que, aunque encontrara una estación de radio, tendrían que llegar hasta allí y aquello no resultaría fácil si el chico iba goteando sangre en cada esquina, dejando un rastro bien visible y atrayente para cualquier akuma.

El set de sutura parecía quemar en su bolsillo.

No quedaba opción, y era absurdo hacer un drama. No pensar, no discutir, actuar sin más. Lo sabía demasiado bien.

Así que lo sacó, lo abrió y enhebró la curvada aguja sin movimientos innecesarios. Las gasas empapadas de sangre y desinfectante fueron arrojadas a un lado de la habitación, lo más lejos posible para mantener a la ''compañía'' entretenida.
Se inclinó un poco más sobre el para sujetarle la barbilla con parte del brazo y tener la mano libre para cerrar la herida mientras cosía. No podía perder la concentración o su inocencia haría de las suyas de mala manera.

Procura no moverte demasiado. – le comentó por decir algo, ya que ella le había inmovilizado la cara, antes de clavar la aguja en uno de los bordes y comenzar a tirar para juntarlo con el otro.

Era como coser un bordado de esos que hacían las monjas para la feria parroquial, sólo que en vez de algodón era carne humana, y la sensación de movimiento y desgarro resultaba desagradable por lo cerca que tenía que mantener el rostro para lograr distinguir lo que hacía en la oscura penumbra del sótano.

Apenas había logrado cerrar la mitad del corte y pasaba por encima de la zona del tabique, cuando un golpe seco que hizo temblar los cimientos de la casa, demasiado cerca, demasiado fuerte, seguido por un ruido gorgoteante que helaba la sangre, la hizo detenerse en seco.

Todo el vello de su cuerpo se erizó en respuesta a la conocida sensación mientras su rostro giraba hacia el tragaluz con rejas que llegaba justo al adoquinado. Cualquier otra persona, habría gritado por la grotesca escena que se presenciaba entre los barrotes.

Inclinándose bruscamente sobre la herida, cortó el hilo con los dientes tras anudarlo de mala manera, le tapó la boca al chico con el amasijo de vendas que pensaba usar y llevándose su ensangrentado índice a la boca le exigió silencio antes de incorporarse. Si hacía una mínima tos, estaban muertos.

En dos pasos bien calculados recorrió los pocos metros que la separaban del tragaluz y se parapetó debajo.

El repelente sonido de masticación y crujir de huesos logró provocarle un espasmo.

Había visto unos pies... flotando en el aire mientras chorreaban sangre. Y luego una garra del tamaño de su cabeza se había estrellado en el suelo, no sin antes desgarrar el, tenía que creer que lo era, cadáver y seguir devorándole.

Era un espectáculo dantesco y macabro, pero ella era un exorcista. Sus afiladas pupilas tan sólo intentaban apreciar el aspecto general y tamaño de un monstruo capaz de zarandear a un hombre adulto igual que haría un terrier con una de aquellas ratas.

Consiguió distinguir una coriácea piel, alas, las monstruosas zarpas y algo parecido a una cola. Era casi como un lagarto hecho de piedra, pero no lograba distinguir la cabeza. Tampoco es que fuera necesario, pero si podía estudiarle de antemano, sería más sencillo descubrir un punto débil.

La palabra gárgola le vino a la mente, mientras se agachaba con la sangre latiendo en sus oídos, bajo la ventana y lanzaba una mirada fulminante al rubio.

Se mordió el labio al notar como el akuma olfateaba el aire igual que un perro de presa, buscando supervivientes. Y, siendo realistas, ella deseó que los encontrara en otra parte. Había dos inocencias en juego, simple y llanamente no podía permitirse la compasión.

Notando que se acercaba, desactivó totalmente a Ice y miró fijamente el arma del chico, implorando a quien fuera porque no decidiera emplear aquel instante tan inadecuado para manifestarse dada la proximidad del monstruo poblado de materia oscura.

Por lo que fuera, no lo hizo. Tal vez el había hecho algo, pero la sombra con olor a muerte comenzó a alejarse mientras reanudaba su comida, sus pisadas se interrumpieron de golpe y ella se asomó para confirmar que aquellas correosas alas de murciélago no estaban sólo de adorno.

Volaba. Seguramente patrullaba desde el cielo.

Damn it. – murmuró mientras volvía a su posición inicial al lado de aquella persona cuyas posibilidades de sobrevivir mermaban a cada segundo.
Sacó el único apósito que quedaba limpio y se lo colocó en el trozo de herida que había quedado sin suturar a modo de parche. El chico parecería un mal intento de Frankenstein, pero no había otra opción. – Tenemos que movernos. Este lugar no es seguro, tengo claro que ese akuma busca tu inocencia... – si mal no recordaba el chico no había reconocido su uniforme, por lo que posiblemente no tendría ni idea de lo que le estaba hablando. Suspiró mientras se acuclillaba a su lado, reacia a sentarse de nuevo por la inquietud provocada por la presencia del juguetito del Conde – esa lanza. Querré escuchar la historia de cómo la has obtenido, pero prefiero aplazar las conversaciones para cuando no estemos en peligro inmediato de muerte, ¿no crees? Este lugar no resistiría ni un estornudo del ser que ha exterminado a toda la ciudad~... Si quieres conservar tu vida, procura recordar un sitio seguro, algo que no esté a más de un kilómetro, muros de piedra, madera no, por favor... alejado del centro, amplio, si tuviera agua corriente o comida, sería demasiado pedir, pero por lo menos piensa en un lugar en el que podamos morir sin que las ratas o ese maldito akuma nos devoren. – añadió sin digerir ni edulcorar sus palabras. No bromeaba. La cruda realidad era que dependía de aquel herido para moverse por las calles, y ella odiaba depender de alguien, sobre todo si ese alguien era un completo desconocido con la conciencia alterada por el dolor y armado con una lanza que, por desgracia, sabía manejar.

No podía activar su inocencia para insensibilizar la herida y lograr ayudarle con lo de la concentración, sería como un maldito foco en medio del océano. Aquella situación empeoraba por segundos, el akuma podría volver y el chico a no ser que por milagro lograra activar su inocencia y esta tuviera un poder de sanación apabullante, no se tendría en pie más de un par de horas, y menos aún en cuanto desapareciera por completo el efecto frío y la herida comenzara a palpitarle.

Más nos vale que pienses rápido, honey. – murmuró con un tono flemático y agotado, mientras se levantaba y estiraba los brazos, abriendo y cerrando los puños para desentumecerse del frío, procurando no apartar la vista del hueco que daba a la calle.
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Re: Blod og støv, by af aske [Ålborg, Nordjylland]

Mensaje por Hans Di Lucia el Jue Oct 25, 2012 2:24 pm

Tras la muerte de la rata y una mirada inquietante de la joven de ojos rojizos empezó lo que parecía una especie de operación en el corte de la cara, creía que la aguja me provocaría un dolor insoportable y que podría llegar a desmayarme pero no fue así un frio casi sobre natural empezó a recorrerme la cara haciendo que el dolor desapareciera.

"¿Pero como diablos, el dolor esta calmándose?"

– Procura no moverte demasiado. –

Rápidamente se acerco me agarro de la barbilla y se acerco para empezar a coser la herida de mi cara con el propósito de cerrar de una vez esa condenada herida.Ella parecía concentrada yo solo ladeaba la cabeza cuando ella me lo indicaba para hacer la costura mucho más fácil, y entonces me pare a pensar por que hacia esto por mi.

"¿Por que ella esta tratando la herida de un desconocido?"

Las respuestas que vislumbre parecían todas erróneas tras pensarlas, solo no paraba de mirarla a los ojos y dar gracias a ese frio que insensibilizaba mi cara.
No podría llevaba la mitad cosida cuando de repente un golpe seco como un desprendimiento de una gran piedra chocando contra el suelo, me paro el corazón.

"¿Que diablos a sido eso?"

Antes que pudiera pronunciar palabra se inclino sobre mi cara y corto el hilo con la boca dejándome totalmente sorprendido tras anudarlo de manera bastante insegura no tuvo otra cosa que hacer que abrirme la boca y meterme en la boca las vendas y con gesto de silencio con su dedo indice reposando en sus labios y mirada seria se dirigió al traga luz para observar de donde procedía ese ruido.

"¿Pero que diablos hace?,No se que hace pero creo que no debería ir hacia ese traga luz esa cosa... puede andar... cerca... akuma ¿eh?"

Una gota liquida recorrió mi cara no era sangre era algo más cristalino, hacia tiempo que no escapaba una de mi rostro me saque la vendas de la boca que me había introducido bruscamente.

Tras limpiarme algunas de esas lagrimas sigilosas,y mirar las vendas en mi mano ella se volvió a acercar maldiciendo y con rostro preocupado cosa que entendí bien, aunque parecía destrozado ya me encontraba muy bien dentro de lo que mi condición me dejaba llegar. Se acerco y me colocó el apósito en lo que faltaba por saturar, me hizo parecer algo parecido a un zombi, utilice las vendas que me metió en la boca para sujetar el apósito y cubrir la zona suturada comenzaba a doler la herida de nuevo pero ahora cubierta el dolor era soportable.


– Tenemos que movernos. Este lugar no es seguro, tengo claro que ese akuma busca tu inocencia... –

"Akuma...¿Inocencia?"

Soltó un suspiro y se acuclillo al lado mía parecía molesta con lo que había visto hay fuera.

– Esa lanza. Querré escuchar la historia de cómo la has obtenido, pero prefiero aplazar las conversaciones para cuando no estemos en peligro inmediato de muerte, ¿no crees? Este lugar no resistiría ni un estornudo del ser que ha exterminado a toda la ciudad~... Si quieres conservar tu vida, procura recordar un sitio seguro, algo que no esté a más de un kilómetro, muros de piedra, madera no, por favor... alejado del centro, amplio, si tuviera agua corriente o comida, sería demasiado pedir, pero por lo menos piensa en un lugar en el que podamos morir sin que las ratas o ese maldito akuma nos devoren. –

Asentí con la cabeza afirmando la realidad relatada de los labios de esa chica.

"¿Mi lanza?,muerte eh... No desde luego no pensaba morir aquí la vida me a dado una segunda oportunidad no pienso desaprovecharla. Pensando en un lugar lo bastante seguro para todas esas condiciones solo me vale pensar en... La casa a las afueras del alcalde de la ciudad afortunadamente, se el camino más corto y ademas no creo que hay nos falte de nada..."


No bromeaba estábamos en problemas si no nos movíamos rápido.

-Más nos vale que pienses rápido, honey. – murmuró, mientras se levantaba y estiraba los brazos, abriendo y cerrando los puños para desentumecerse del frío, procurando no apartar la vista del hueco que daba a la calle, me incorpore tranquilamente para no presionar a mi propio cuerpo.

"¿Honey?, significa cariño o querido o eso creo ummm..."

-Entiendo,sígueme no te separes de mi, gracias por todo lo que me has hecho-


Dije señalando mi herida ahora cubiertas por la vendas y sosteniendo mi lanza en la mano derecha empece a andar hacía la puerta, parecía que no tenia problemas para andar gire mi cabeza y le dirigí una mirada a la chica.

-Vamos chica cariñosa,silencio hasta la casa, yo también quiero preguntarte cosas.-

Sobrepasamos el umbral de la puerta parecía todo muy callado muy tranquilo, todo estaba fuera de lugar abundaban ropas medio destrozadas desparramadas por el suelo
restos de cenizas siendo llevados por el viento en mitad de la plaza enfrente de mi casa.
Decidí ir por la ruta corta atajando por los callejones y atravesando algunas casas desiertas pisando con cautela para no hacer ruido ella se movía con suma velocidad y sigilo entre tanto desorden y caos.

Llegados a la parte noroeste de la ciudad casi en los exteriores estábamos bastante cerca de la casa del alcalde de Alborg era un hombre que siempre estaba en la alcaldía pero aun así compro una casa aparte de la que tenía en el centro para comprar una en el exterior para estar más descansado.Una casa para el descanso del acoso del trabajo era como un capricho para un alcalde tan trabajador por desgracia por el estado de la ciudad podría ya estar muerto en alguna parte de esta ciudad ya casi fantasma, varios de los callejones habían sidos pintados de rojo por las victimas de esa cosa que ahora solo quedaba de ellos algunos restos de ropa ensangrentadas.

Llegue a lo que parecía ser la ultima casa de la ciudad pero tras ella estaba la segunda casa del alcalde hecha solo de piedra antigua resistente a los inviernos duros y agradable en verano, estaba intacta y parecía un buen lugar para descansar.

-Bien, esa es la casa, es bastante buena tiene 2 plantas y como todas las casas de por aquí seguro que tendrá un sótano donde almacenar bastante comida para medio o un mes entero.-

La cancela estaba cubierta con pinchos para que no fuera saltada, pero el sistema de seguridad era tan pobre que me hizo risa al comprobar lo fácil que era colarse en la casa del alcalde el único obstáculo era un candado grande que unía las dos barreras a modo de cancela.

Alce mi lanza y di un corte vertical que corto el candado de forma fácil.

-Ábrete sésamo-

Dije entre dientes mientras entraba en la casa por la ventana rompiéndola con el codo y abriéndola con la mano desde dentro colándome posteriormente y abriéndole la puerta principal a mi salvadora.

-Bienvenida a mi casa señorita, soy Hans Di Lucia puede llamarme Hans siéntase como en casa yo mismo la atenderé en lo que usted ordene.-

Una sonrisa se vislumbraba en mi rostro tras la introducción de mi yo versión zombie cerré la puerta tras ella entrar y le pregunte mientras me sentaba en una sillón de aquella lujosa casa que acababa de allanar con todas las de la ley.

-Bueno ¿y ahora que señorita? charlamos o ¿quiere usted un café o té?.-

Dije invitándola a sentarse enfrente mio con la mirada y intentando que no se notara el cansancio que llevaba encima por el camino recorrido tras prácticamente revivir.
La casa estaba claramente deshabitada el alcalde solo la utilizaba en vacaciones con su familia.


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Re: Blod og støv, by af aske [Ålborg, Nordjylland]

Mensaje por Invitado el Lun Nov 05, 2012 6:17 pm

Los humanos, nunca dejarían de sorprenderla. De formas cada día más exasperantes y retorcidas... ah, compasión, condescendencia.

Mientras se crispaba ante el afectivo comentario hecho sobre su persona, tardó unos imperceptibles y tensos segundos en seguir mecánicamente a aquel chico tan... especial, repasando sin poder evitarlo todos y cada uno de sus actos, preguntándose en qué momento exacto había hecho algo que la pudiera hacer ver como cariñosa. No sabía sentirse de otro modo, totalmente ajena a la facilidad con la que las personas, gente y demás, confiaban unos en otros y se tomaban libertades, prejuzgando a un total desconocido por la simple necesidad de sentirse cercanos.

¿ Que si se sentía un ente aparte de la humanidad ? En cierto modo, sí. Y no porque fuera exorcista, si no porque calificativos de caracter afectivo o familiar referidos a su persona, la irritaban de tal modo que llegaba a pensar en hacer cosas muy feas, desagradables y sangrientas a la persona que las hubiera empleado.

Por alguna razón bizarra, no comprendía ese modo de comportarse tan común a sus congéneres. Pero, los años del convento no habían pasado en vano. Su carácter ''adquirido'' , tan arraigado en sus entrañas que le resultaba imposible librarse de él y sus modismos educados y respetuosos, tampoco le permitían estar en constante queja o modo autista, así que simplemente renegaba contra el universo para sus adentros y fingía que no había pasado nada.

Esquivando por inercia todos los obstáculos, escombros y restos mortales de diferente tipo que topaban en su camino, miraba de reojo a su improvisado paciente. Era tan obvio su malestar como sus intentos por no mostrarlo, así que se abstuvo de sugerirle más cosas, a fin de cuentas su trabajo no era confortarlo, si no llevarle con vida a la Rama Asiática tras comprobar su compatibilidad y destruir al akuma. Y no necesariamente lo haría en ese orden.

Fueron lo más discretos posible, sobre todo ella, pero por algún motivo no había ni rastro del monstruo que segundos antes parecía haber estado patrullando la zona. Resultaba, perturbador como poco, pensar que algo más podría haber llamado su atención. Sobre todo por lo bien que les venía y lo despiadado de la supervivencia a costa de vidas anónimas e insignificantes.

Ya buscaría más tarde a algún cura o monja que rezara por la salvación de todo aquel pueblo. Siempre podría pedírselo al señor Bak...

Bien, esa es la casa, es bastante buena tiene 2 plantas y como todas las casas de por aquí seguro que tendrá un sótano donde almacenar bastante comida para medio o un mes entero.

Distraída en sus pensamientos y en la búsqueda delatora de la gigantesca sombra de algo volador, apenas miró la construcción, confiando en que la descripción del chico fuera correcta.

El graznido de un cuervo fue lo único destacable de la zona, por lo demás, en apariencia no les habían seguido. Los brillantes ojillos del emplumado animal los contemplaron con astucia e inteligencia, propias de un carroñero oportunista, mientras el chico rompía el endeble candado que cerraba la propiedad y accedían al que sería su refugio durante el tiempo que tardaran en derrotar al akuma.

El ruido de cristales rotos la sobresaltó, pero nuevamente se contuvo de quejarse, pues el método, aunque algo escandaloso, era más rápido de derribar la valiosa puerta dejando un hueco demasiado obvio.

Antes de entrar, apartó los trozos de cristal y los ocultó bajo los brillantes parterres que rodeaban la planta baja. Cuanto más anodino pareciera todo, mejor.

Entornó los párpados ante el modo de presentarse del candidato a exorcista, sobre todo por el comentario de que aquella era su casa. Su nombre era una curiosa mezcla de italiano y nórdico, tal vez hispano, no le quedaba claro. Tomó unos segundos en pensar cómo dirigirse hacia el, puesto que su apellido le haría sonar como una mujer, mientras sus ojos rastreaban la estancia bien acomodada en la que se encontraban.

Cuando el chico se sentó, de nuevo aquel esfuerzo por no parecer agotado fue obvio para su fría mirada. Acostumbrada a ese tipo de acciones por parte de sus compañeros e incluso de ella misma, decidió concederle el beneficio de la duda y pensar que no era por hacerse el ''fuerte'' si no por no causar más molestias.

Le estudió unos segundos, ignorando los ligeros e insustanciales comentarios sobre te o atender sus órdenes, un poco sutil intento de descargar el tétrico ambiente que imperaba en toda la zona, notando sus facciones y aquel intenso color de ojos que no sabía como clasificar y que llamaría azul-verde en su mente. No parecía desnutrido y tal vez tenía un poco de entrenamiento. Desde luego, estaba aguantado el tipo bastante bien, dada la situación, pero, le faltaba algo. El solo, no duraría ni dos minutos.

Tendría que cambiar las prioridades, tal vez eliminar al akuma pasaría a un plano secundario. A fin de cuentas, buscar un nuevo dueño para aquella inocencia sería contraproducente y una pérdida de tiempo y recursos para la Orden.

Y a diferencia de otros rubios del mal, este no desprendía arrogancia por los cuatro costados... todavía.

Nïmue Neverleid, puedes llamarme por mi apellido o sólo Nine. – comentó de forma seca mientras se sentaba en el reposabrazos del sofá, desviándose de la confrontación directa de estar frente a otra persona. Las presentaciones eran, sin duda, uno de sus puntos más débiles y que nunca se molestaría en mejorar. – ... Si quieres preguntar algo, este es el momento. No puedo garantizar tu seguridad, aunque haré todo lo posible para que no te maten, al menos no hasta que puedas defenderte por ti mismo. Imagino que no sabrás nada sobre exorcistas, o el Conde del Milenio y sus juguetitos carnívoros, aunque al parecer ellos si saben de ti. No creo que me equivoque en tu desconocimiento, pero... ¿tan siquiera sabes qué es lo que tienes en las manos? – no tenía paciencia para entablar conversaciones normales. Señaló la cruz de su uniforme para ver si reaccionaba al emblema y esperó la respuesta del chico, mientras sus ojos se enfocaban en la lanza, que pacíficamente se dejaba llevar como una simple arma, un palo con punta y nada más.

Como siempre para no variar, aquellos cristales divinos parecían tener un retorcido sentido del camuflaje. Su pequeña estaba como... inquieta, cada vez que pensaba en la reacción fría que había obtenido al tocarla, no podía evitar pensar en su propio poder.

Coincidencia o no, sin preguntar su opinión al respecto, lo cierto es que el destino había elegido a aquel chico. Una vez puso sus manos en la lanza, sus opciones se habían convertido en luchar o morir, eso, en el mejor de los casos. Según había oído, los que rechazaban o traicionaban a sus inocencias se convertían en algo tan sólo susurrado, los conocidos como caídos.

Cruzó las piernas mientras se reclinaba y movía la punta de su bota, deseando no tener que entrenarle y explicarle todo desde cero, y sabiendo lo inútil e improbable de su súplica.



disculpas~:

Como ya dije, semanita del mal y me da que va a ser mes del mal D:, en fin. Gracias por tu apoyo mafioso en el tema (?) y por tu paciencia. Lo siento si el post no tiene el largo de los otros, pero me duele el brazo y mi inspiración se vuelve demasiado rancia, no quiero traumatizar a Hansito~ así que lo he dejado lo más suave que he podido =.=

Cualquier cosa random o no random, ya sabes donde estoy.
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Re: Blod og støv, by af aske [Ålborg, Nordjylland]

Mensaje por Hans Di Lucia el Dom Nov 11, 2012 3:00 pm

“Todo el mundo que conocía están muertos Pace, Laure, Damian, Olet, incluso mi padre, al que tanto había estado odiando sin pensar en el porqué de todo...Ahora mismo no es momento para pensar en esto debo escapar del lugar con vida."

Ella parecía ignorarme por completo incluso lo del té bueno parece que solo quedaba dialogar con ella de forma formal, ya que no paraba de analizar mis movimientos esperando que abriera mi boca.

– Nïmue Neverleid, puedes llamarme por mi apellido o sólo Nine. –

Dijo secamente mientras se sentaba en el reposabrazos del sofá.

-Entonces llámame Hans, Nine.-

–... Si quieres preguntar algo, este es el momento. No puedo garantizar tu seguridad, aunque haré todo lo posible para que no te maten, al menos no hasta que puedas defenderte por ti mismo. Imagino que no sabrás nada sobre exorcistas, o el Conde del Milenio y sus juguetitos carnívoros, aunque al parecer ellos si saben de ti. No creo que me equivoque en tu desconocimiento, pero... ¿tan siquiera sabes qué es lo que tienes en las manos? –

"Me siento seguro ahora mismo pero si el akuma que me ataco vuelve puede que arrase la casa con nosotros dentro, los exorcista oí rumores sobre ellos pero nada más,
¿se supone que un exorcista no expulsa fantasmas de los cuerpos de las personas?, ¿conde milenio?, ¡JUGUETITOS! ¡ESE JUGUETE MATO A MI PADRE!"


Mi rostro se lleno de furia reprimida por el shock del momento, toda mi cicatriz ardía pero lo que de verdad se sentía como si quemara era mi lanza...Trate de calmarme antes de responder con alguna grosería de la que me solían caracterizar por mi carácter, ella había salvado mi vida no merecía nada de aquello...

-Lo que tengo en mis manos es una de las lanzas que se utilizaron en plena edad media en Francia en la guerra de las rosas, una lanza de uno de los comandantes de aquella guerra, puede que sea una reliquia pero es una obra maestra en si misma se la dieron a mi padre por salvar a un sultán que la había adquirido en una subasta y mi padre me la dio como regalo de cumpleaños una de las mejores lanzas del mundo... "La desgracia carmesí", eso es lo que tengo en mis manos, Nine..., y respecto a los akumas e visto a este, el mismo se llamo akuma y no, no se sobre los exorcistas...-

Mi lanza dejo de sentirse tan fría como lo estaba hace un momento casi al extremo de quemarme las palmas de las manos seria mi imaginación o la perdida de sangre pero así lo sentí.

Nine, cruzó las piernas mientras se reclinaba y movía la punta de su bota de manera nerviosa.

Me fui acercando mientras hablaba.

5 metros.

-Fui un rebelde consumado desde la muerte de mi madre hasta hoy, he peleado con todo tipo de personas, solamente e vencido a mi padre cuatro veces de las incontables en las que el a ganado y entonces llega un tal "juguetito" mata a toda la ciudad, amigos, familiares y conocidos.-

4 metros

-Atraviesa a mi padre, lo mata, se hace llamar akuma y quedo moribundo tras casi el desplome de la casa, siendo casi comida de ratas y lo llamas juguetito...-

3 metros

-Apareces como salida de la nada me salvas la vida.- *señalo mi herida*

2 metros

-Y ahora me dices que un tal conde tiene juguetitos llamados akumas que se comen y matan personas, ¿por que son carnívoros esos juguetes?- mi sangre esta hirviendo...

1 metro

-Bien Nine, ¿dime por que una chica como tu se mueve tan bien entre escombros, que hay que trepar casi?,¿como puede parar el dolor en mitad de una operación improvisada sin anestesia?, ¿Por que llevas ropa que parece un uniforme?, ¿quien eres?,¿me puedo fiar de ti?,¿porque te interesa tanto mi lanza?...y creo que esas son todas mis preguntas y perdona si te ofendí con alguna...-

0 metros

-¿Como llego hasta el conde?-

Mis ojos lanzaban chispas por así decirlo, esa pregunta dejaba clara mi sed de venganza que retumbaba en mi alma.

8 metros

Me senté en el sofá...

"Debo tranquilizarme ella no tiene culpa de nada, pero sabe mucho."

-¿El conde milenio, es el responsable entonces de la destrucción de la ciudad?, solo tengo que saber eso para saber mi objetivo...-

Toque con cuidado la herida de mi cara parece que se estaba cerrando naturalmente o por lo menos eso parecía ya que dolía a horrores...

Spoiler:
Siento haberme tomado mi tiempo en hacer tan poca cosa pero me tienen de salidas nocturnas todos los días XD

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Re: Blod og støv, by af aske [Ålborg, Nordjylland]

Mensaje por Invitado el Miér Nov 21, 2012 10:02 am

Debería… ¿golpearle?

Desde luego su cuerpo lo pedía a gritos. Su inocencia tarareaba aquella letanía homicida que por lo general sólo se podía oír en presencia de materia oscura o alguna otra criaturita del maligno Conde.

¿ Lo haría ?

No. No lo haría. Se limitaría a contemplarle, a escuchar todas y cada una de esas frases ingenuas, palabras que había oído tantas veces en labios de novatos, por decirlo de forma ética, recién llegados, ya fueran exorcistas, científicos o buscadores, todos hablaban igual. Personas que creían poder acabar con el Conde nada más llegar a la Sede. Y días después o incluso horas, esas mismas personas habían acabado muertas.

Lo único que debía plantearse era cómo evitar esa muerte prematura, aunque una pequeña parte suya, posiblemente influida por su descontrolada inocencia, deseara convertirlo en cubitos de hielo a raíz de esa brusquedad y esa manera de acercársele que su cerebro sólo contemplaba como amenzante o invasiva para su espacio personal. Pero el chico no tenía la culpa de ser impulsivo o de no conocerla.

Simplemente no le gustaba. Pero, no era políticamente correcto dejar que un futuro exorcista se estrellara contra el concreto, hecho un amasijo de pura realidad y huesos rotos, según le habían dicho lo correcto y apropiado era fomentar esa ansia de venganza para darle un buen motivo por el que luchar.



Trabajo es trabajo. Punto.

Antes de poder siquiera toserle al Conde, deberías concentrarte en eliminar simples akuma. Esos que tanto te molesta que llame juguetitos, — tiempo al tiempo, aquel humor rancio que poseían los que vivían rodeados de pura muerte y dolor, se le pegaría igual que la sangre a su calzado si conseguía sobrevivir lo suficiente — van evolucionando con el tiempo, conforme matan, al igual que nosotros aumentamos nuestro poder para eliminarlos. En este momento, tu no podrías ni siquiera con un lvl 1. Son como globos metálicos con miles de cañones y una especie de máscara de carnaval, y... con el tiempo, deberás ser capaz de destruir uno sin que te deje hecho un colador. Por ejemplo, todavía no he visto al gordo paseando por tu ciudad, pero si un gigantesco nivel 2, cosa que tampoco está a tu alcance y eso que su poder comparando con la familia noah es igual que comparar una hormiga con una bota.

Entonó aquel discurso preparado que había leído en alguna de esas circulares que el señor Bak le había pasado, contándole como las inocencias eran lo único que evitaban que el mundo cayera en sombras perpetuas y el caos se extendiera todavía más de lo que ya se había extendido. Los noah, con los cuales ya tenía una desagradable amplia experiencia, y por supuesto el personaje autor de toda aquella obra, aunque su información al respecto del mismo se basara tan solo en relatos. También le explicó como se creaban los akuma, haciendo incapié en el hecho de que implicaban la resurrección de un ser querido y el asesinato posterior del que le había invocado, pues recordaba vagamente que el chico había perdido a su padre. Salvar almas, salvar almas y más almas, en resumen, una misión divina.

Cada uno tiene sus propios motivos, a otros simplemente... no se nos ocurre otra forma de dar uso a nuestro tiempo, supongo. — La metáfora para no decir que directamente, no sabía hacer nada más. Y como ella, otros tantos. Les habían criado para ser eso, indirectamente, pero lo habían hecho. — No es como si tuvieras opción de negarte, pero podems fingir que sí, en caso de hacerlo, puedo quedarme con tu lanza y dejarte aquí. O matarte, en cierto modo te ahorraría el sufrimiento de que el murciélago gigante o lo que sea que hay en la ciudad te encontrara. — sus rojizos iris relucieron de forma escalofriante, pura prueba de que hablaba en serio. — Deberías decidirte pronto, y yo no voy a ayudarte con eso.

Le miró, evaluándole nuevamente y creyendo saber lo que pensaría, pero sin comentar nada más. En el manual ponía que tras la ''revelación'', deberían dejarles unos minutos para meditar o alguna cosa por el estilo.

Y así lo hizo, sin explicar a dónde iba porque no lo sabía, se levantó y salió de la acogedora y sobrecargada sala, dejando que sus pies la llevaran hacia algún lugar que pudiera resultarle útil para lo que vendría después.

Se encontró primero con la cocina, tan sorprendentemente cuidada que no se atrevía a desordenar algo o tocarlo tan siquiera, por si un señor malhumorado brotaba de alguna esquina para gritarle. Allí en apariencia no había comida, pero Hans le había dicho que todas las casas tenían almacenes en el sótano, con lo cual no le preocupaba. De todos modos, cocinar no era una actividad que le resultara placentera, y si comía, cuando recordaba hacerlo, se conformaba con algo caliente y que no supiera mal.

Tras la deslumbrante cocina, el resto de habitaciones le parecieron normales. Abundantes y excesivas, pero normales dado el cargo que ostentaba el dueño de la propiedad. Tras recorrer todas y cada una de ellas, y apreciar que ninguna se salvaba de tener ventanas, decidió que dormiría en el sótano. Cuanto menos se expusieran, mejor. Y ella no precisaba la comodidad de un colchón de plumas, aunque quizá al herido habría que procurarle un sitio blando donde descansar.

Cuando se hartó del segundo piso, volvió al principal y abrió la doble puerta que había bajo las escaleras, descubriendo una especie de salón de techo alto, enorme y liso, sin más muebles que un par de sofás, un perchero y una chimenea. Se internó en el, contemplando las ricas decoraciones doradas y escuchando como sus pasos resonaban de esa forma tan peculiar que tienen los lugares abovedados. Nunca había encontrado algo parecido fuera de una iglesia.

Era inmenso.

Una escueta sonrisa se extendió por sus labios mientras se acercaba a la chimenea y se ponía a encenderla, buscando proporcionar algo de iluminación a aquel lugar sin abrir los enormes ventanales que se hallaban cerrados a cal y canto.

Es perfecta. — murmuró mientras la chispa producida por su encendedor trataba de devorar la leña casi consumida.

Era el lugar óptimo para entrenarle, puesto que fuera resultarían un blanco obvio para aquel ser volador cuya similaridad con un animal no lograba identificar del todo.

Cuando la chimenea ardió de forma eficiente y crepitante, se levantó y se sacudió la ropa. Su estómago eligió aquel preciso instante para recordarle que por mucho que le aburriera, debía comer o el comenzaría a devorarse a si mismo.

Frunció el ceño, molesta por sus debilidades, y echó a andar fuera de aquel impresionante escenario recién descubierto. Tal vez debería felicitar al chico por el hallazgo, a fin de cuentas, había resultado ser un buen refugio y por encima de todo, podría enseñarle a no morir en dos segundos frente a un akuma.

Entornó la puerta mientras se abría la chaqueta y guardaba el otro guante que le quedaba junto al sucio, pensando en manipular con comodidad lo que fuera que hubiera dentro del sótano y que resultara comestible.

¿ Hans ? — preguntó al aire, mientras caminaba en dirección a donde se suponía que estaba el almacén. — Habría que ir pensando en comer, espero que que nuestra charla no te quitara el apetito. — añadió con ironía mientras le buscaba. Tal vez habría salido huyendo~ desde luego sería lo lógico si tenía un mínimo de instinto de conservación.



lalala~:
No me creerías, si te dijera lo que he tenido que hacer para subir el post x'DDD pero te juro que me sangran los ojos de mirar una pantalla minúscula e_e

En fin, disculpas de nuevo por la mardeta tardanza, procuraré encontrar casa rápido y tener de nuevo la cabeza libre de bullshit.

Ya, no more~ enjoy (?)
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Re: Blod og støv, by af aske [Ålborg, Nordjylland]

Mensaje por Hans Di Lucia el Miér Nov 21, 2012 4:19 pm

Su cara cambio levemente pero el salón se sobrecargo con un aura de mal gusto o por así decirlo rechazo sus miradas precedieron a la dura lección de saber la historia resumida de el conde y las inocencias...

Antes de poder siquiera toserle al Conde, deberías concentrarte en eliminar simples akuma. Esos que tanto te molesta que llame juguetitos, "Parece que nos costara soportarnos..." Van evolucionando con el tiempo, conforme matan, al igual que nosotros aumentamos nuestro poder para eliminarlos. En este momento, tu no podrías ni siquiera con un lvl 1. Son como globos metálicos con miles de cañones y una especie de máscara de carnaval, y... con el tiempo, deberás ser capaz de destruir uno sin que te deje hecho un colador. Por ejemplo, todavía no he visto al gordo paseando por tu ciudad, pero si un gigantesco nivel 2, cosa que tampoco está a tu alcance y eso que su poder comparando con la familia noah es igual que comparar una hormiga con una bota.


"¿Pero como es posible que algo así sea cierto?,pero entonces la cosa que yo vi y que mato a mi padre era un akuma, para que negar lo que es cierto..."


Entonó aquel discurso preparado que había leído en alguna de esas circulares que el señor Bak le había pasado, contándole como las inocencias eran lo único que evitaban que el mundo cayera en sombras perpetuas y el caos se extendiera todavía más de lo que ya se había extendido. Los noah, con los cuales ya tenía una desagradable amplia experiencia, y por supuesto el personaje autor de toda aquella obra, aunque su información al respecto del mismo se basara tan solo en relatos. También le explicó como se creaban los akuma, haciendo incapié en el hecho de que implicaban la resurrección de un ser querido y el asesinato posterior del que le había invocado, pues recordaba vagamente que el chico había perdido a su padre. Salvar almas, salvar almas y más almas, en resumen, una misión divina.


"Entonces atrae humanos desgraciados para crear akumas que cosa más asquerosa y a la vez tan difícil de asimilar...No tengo posibilidades...Tiene gracia yo quería matar al malo de la historia sin matar a sus subordinados, vaya parece que quede como un idiota ante la idea de vengar a mi padre y a la ciudad..."


Cada uno tiene sus propios motivos, a otros simplemente... no se nos ocurre otra forma de dar uso a nuestro tiempo, supongo. —Una sonrisa amarga salio de mi rostro estaba aceptando que la vida que llevaba se había ido... — No es como si tuvieras opción de negarte, pero podemos fingir que sí, en caso de hacerlo, puedo quedarme con tu lanza y dejarte aquí. O matarte, en cierto modo te ahorraría el sufrimiento de que el murciélago gigante o lo que sea que hay en la ciudad te encontrara.
Sus rojizos iris relucieron de forma escalofriante, pura prueba de que hablaba en serio, ella pretendía matarme o meterme en la organización.

"...Se había ido mi vida pasada y mis posibles puertas de mi destino todo reducido a dos puertas una que parecía oscura y con una lanza decorándola, todas las demás puertas abiertas se cerraron de golpe dejándome con dos opciones el camino de la muerte segura y el camino del exorcista."


Deberías decidirte pronto, y yo no voy a ayudarte con eso.


"Ya se la puerta que escogeré aunque me cueste toda mi vida anterior, que sentido tiene sobrevivir a duras penas sin un recuerdo de mi vida pasada y sin saber que nunca podre plantar cara a los responsables de todo esto."


Nine se levanto y se marcho dejándome en la sala, reconsiderando cada uno de mis pensamientos que aclamaban ser atendidos dentro de mi cabeza.

Tras pensar durante un rato mire la punta de mi lanza, me pareció verla resplandecer...

-Tu nombre es "desgracia carmesí" según tu historias traías la desgracia a aquellos que te portaban y a los que te enfrentabas, pues te diré una cosa ya que me has traído a la desgracia ya es hora que le traigas la desgracia carmesí a mis enemigos.-

"Estoy loco, hablando con mi lanza..."


Mi estomago gruño con gran intensidad me levante a inspeccionar el sótano suelen estar en trampillas cerca de la escalera, la encontré sin candado cerrada con un simple pestillo y en efectivamente mucha comida, me abastecí lo suficiente para hacer varios platos de estofado de carne al estilo rural sin preocuparme de el propietario ya que seguramente y por desgracia estaría ya muerto...

La cocina como suponía estaba cuidada, saco dos platos hondos, unos vasos,cubiertos
y puse el mantel en la mesa de la cocina,me lave las manos comencé poniendo una olla a cocer la carne y las patatas y algunas verduras que encontré en una cesta en el sótano encendí el fuego, puse la sartén de cobre en el fuego tras su debida elaboración eche en la olla las verduras y la carne, corte algo de pan y queso; utilice algunos botes de especias molidas, deje todo cociéndose en la olla a fuego lento, fui a lavarme la cara al baño que parecía ser de sirvientes que estaba al lado de la cocina donde pude contemplar la marca del akuma por primera vez.

-Duele a horrores, pero no me hace el feo jejeje... Ahora me siento algo mejor tanto dolor la mayor parte era psicológico por no ver el tamaño de la herida...-


Me refresque la cara con una toalla húmeda limpiando la herida de mi cara, mi cuello y manos los bañe por un rato agua tibia fue aliviador....

Volví a la cocina

Serví en los platos el estofado de carne local con guarnición de patatas y verduras.

¿ Hans ? — Se oyó a Nine llamándome. — Habría que ir pensando en comer, espero que que nuestra charla no te quitara el apetito.

"Que graciosa ella."

-¡Nine estoy en la cocina e preparado algo!-


Cuando entro en la cocina le retire su silla y me senté sirviendo agua en mi vaso dejando la jarra al lado de una botella de vino.

-Espero que te guste mi plato especial, es uno que me enseño mi difunta madre, antes de comer me gustaría pedirte disculpas por mi actitud en general, todo pasa bastante rápido y parece que mis nervios están tomando el control, tras pensarlo mucho e decidido quedarme a de tu lado no puedo dejar que esto le ocurra a más personas o entonces solo sera un circulo vicioso, esta claro que no puedo matar a el conde pero podre fastidiarle lo suficiente, ¿no?.-

Sonreí mirando la botella de vino.

-No sabia si bebes alcohol o no y solo e encontrado vino y cerveza allí abajo...Yo no bebo pero por si acaso te la e subido es de las buenas-



lololo~:
No me digas que lo hiciste desde un móvil, madre mía...

espero que encuentres paz inspiradora pronto oh_002 yo estoy así oh_study XD

P.D: Hans es cocinero por naturaleza estofado del bueno lo e basado en lo que hice hoy de comer jojojojo cocina power :glad:

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Re: Blod og støv, by af aske [Ålborg, Nordjylland]

Mensaje por Invitado el Dom Dic 09, 2012 3:38 am

Sus pasos se detuvieron en la puerta mientras el aroma a carne especiada inundaba sus fosas nasales y las palabras del chico resonaban casi con eco en la enormidad que les rodeaba.

Dudó, curiosa por el sorprendente cambio de actitud sufrido en aquel que minutos antes parecía necesitado de una explosión y que ahora le apartaba educadamente la silla con tranquilidad, pero su estómago crujía clamando por nutrientes y, sabía reconocer las cosas sabrosas con tan sólo olerlas.

Miró la botella de vino con pocas ganas, pero oyendo la decisión de su ''alumno’’, sinceramente no le apetecía rechazarla.

Parecía ser del tipo entusiasta, con lo cual resultaría agotador de entrenar, o de arrancarle siquiera una súplica de descanso.

La cuchara voló a su boca con presteza, mientras estudiaba desde otro ángulo al ya candidato a exorcista.

Hmm, sabe… bien. Gracias por cocinarlo, aunque estoy conforme con cosas menos elaboradas tipo carne en lata o sopa en lata, o algo-no-identificado en lata, me alegro de haberlo probado antes de que el agotamiento no te permita ni levantar un brazo para rascarte la nariz. –comía rápido y de forma eficaz, por decirlo de algún modo. No le gustaba hablar mientras lo hacía, ni ya puestos, que la observaran, por lo que se terminó el plato en apenas un par de minutos y luego se levantó rápido para recogerlo, por poco sentido que tuviera cuidar un lugar que posiblemente acabaría destruido, si no por el akuma, entonces por su mano.

Al volver a la mesa, cogió la botella y leyó sin entender nada de lo que decía la etiqueta en francés, un idioma tremendamente bizarro en su opinión. Pero, tenía que fijar la vista en algo para mentalizarse de sus siguientes pasos.

Nunca había tenido una situación parecida entre manos, no había refuerzos, no había comunicación con la Orden ( al menos hasta que su golem volviera ), y su inocencia no se encontraba precisamente estable o obediente como para poder enfrentarse a un nivel 2 de proporciones grotescas y apetitos caníbales.

Y, como réquiem a su cordura, aquel chico estaba oficialmente a su cargo. Como exorcista de mayor rango, debía protegerle, informarle, enseñarle, entrenarle, y … en resumen, no matarle, pasar tiempo con el en general, en un sitio cerrado y con poca luz.

¿ Claustrofobia time ?

Usó los dientes para arrancar el corcho de la botella, luego lo cogió entre sus dedos y acabó lanzándolo descuidadamente hacia la frente de su proyecto de compañero.

Bebió un trago de alguna forma poco apropiada, pero sin derramar ni gota, saboreando aquella bebida tan clinicamente sofisticada y que sólo le recordaba a la sangre, se viese por donde se viese.

El falso calor producido por el vino le recorrió los músculos, vigorizándolos mientras su lengua notaba la acidez final de la uva. Se miró las manos, pensando bien lo que iba a decir antes de alzar la mirada y clavarla en aquellos ojos extraños para los cuales había creado la denominación verde-azulado.

Depositó la botella en la mesa y se llevó la mano libre a la nuca, girando a su pequeña asesina oscura y alzándola por fuera de su ropa.

No hay un manual para esto, por desgracia, a diferencia de para otras cosas absurdas que no lo requieren pero si lo tienen, así que no esperes grandes cosas de mi como maestra. Si sobrevivimos, podrás ir a quejarte a alguien para que te enseñen apropiadamente. – su inocencia eligió ese preciso instante para relucir de aquella manera azul eléctrica tan insana y hacer aparecer un pequeño cristal de hielo delante de las narices del chico, cosa que provocó que simplemente pareciera deseosa de presumir, si es que aquello era posible en un arma.Sus dientes brillaron unos segundos sin poder evitarlo, en aquella sonrisa tan extraña que le provocaba un objeto supuestamente inanimado. – … Ah, cómo decía, esto es una inocencia, de algún modo es lo mismo que tu lanza. Cada exorcista tiene una, ya sea dentro de su cuerpo o fuera, como es tu caso y el mío. Se conocen como tipo ‘’equipamiento’’, ya que no modifican/dañan demasiado nuestro cuerpo... aunque hay casos y casos. – Había sido mucho sarcasmo para sólo unas horas, pero la realidad era una pura ironía constante. — Cada una tiene un poder diferente, en lo que a mi respecta, esta pequeña alocada es Little Murderer of Ice, y como ya ha dejado bien claro, domina el hielo, la congelación, cristalización a nivel molecular etc etc… No está en su mejor momento, al igual que yo, por lo que no puedo garantizar el buen estado tu integridad física durante los entrenamientos. Procuraré… contenerme. – miró la botella y decidió coger una taza y servirse, quizá si se calentaba un poco, Ice resultaría menos agresiva.O quizá simplemente quería probar qué sucedía con su persona. — Creo que comenzaremos por ver qué puede hacer tu lanza exactamente. Dudo que puedas reunir la concentración necesaria para activarla sin más , pero eres libre de intentarlo si te apetece sufrir un poco. – si lo lograba tendría que felicitarlo en serio, o darle palmaditas o algún protocolo social extraño por el estilo.

Ladeó la cabeza y apoyó la barbilla en la mano mientras devolvía a su pequeña inquieta a su lugar de origen, congelando su espalda a perpetuidad. Las pausas para aquello que tenía que decir estaban calculadas para no permitir que el chico objetara nada.

Por el contrario, si quieres y deberías querer, descansar... aprovecha hoy, dormirás poco luego de mañana, aprovecharemos cada hora de sol que haya para los entrenamientos de control, activación y ataque, si se comporta como los akuma que he conocido, preferirá moverse de noche.

Suspirando, se levantó de nuevo, inquieta por llevar tanto tiempo sentada en el mismo sitio. La taza ya estaba vacía y el calorcillo no la abandonaba, aunque no se sentía mejor ni más amigable.

No hay mucho más que pueda o quiera decir al respecto… medita sobre tu existencia, busca ropa cómoda, algo que no esté cubierto de sangre (todavía), date un baño o escoge un lugar en el que dormir. Estaría bien si averiguaras lo que puede hacer esa amiga tuya, pero tampoco hay necesidad de que tu cerebro reviente pensándolo. En principio, debería reaccionar cuando algo o alguien te ataque seriamente. Es la forma más rápida que se me ocurre, pero recordando el estado en el que te encontré, igual es un poco vaga en ese aspecto. Conforme os vayáis sincronizando, supongo que se comportará de manera más protectora. De momento, creo que como máximo consiente que la toques, tal vez si la cabreo lo suficiente se decida a luchar, quien sabe~ – se dio la vuelta y echó a andar hacia la entrada, pensando en hacer una ronda de vigilancia por si se le había escapado algo.

Antes de salir del todo de la habitación, se detuvo y sacó una pequeña cajita de plástico negro lacado, con el símbolo de la Orden, que le lanzó a las manos. Dentro habría unas quince o veinte pastillas, hacía tiempo que no las reponía pero casi siempre olvidaba emplearlas por mucho que el señor Bak insistiera.

Tómate una para el dolor, inflamación y demás, y dos si no puedes dormir. Y no hace falta que me las devuelvas, las vas a necesitar más que yo. – le comentó relajada, porque en su cabeza ya había organizado un programa de trabajo y las cosas parecían volver a estar bajo control.— Procura tener ese palo con punta cerca, no vaya a ser que alguien decida comenzar el entrenamiento de forma imprevista y acabes convertido en un helado de sangriento limón.

Le hizo un gesto vago con la mano en la que llevaba la taza nuevamente llena de aquel vino que a su contacto, casi parecía caliente. Sus pasos la devolvieron curiosamente a la inmensa habitación, puesto que la altura del techo y la chimenea la atraían cual mosca a la miel.

Pateó uno de los sofás que se deslizó silencioso por el liso suelo como si de una superficie de patinaje se tratara, replanteándose el dormir en el frío sótano mientras se estiraba con la taza bailoteando entre sus dedos ante la calidad de las llamas.

No le preocupaba en exceso el humo, con la cantidad de explosiones e incendios que había sufrido la ciudad, además de que en el nuboso cielo norteño estaba poblado de ceniza humana que camuflaría lo poco que pudiera desprender aquella chimenea.

Aunque quizá el vino tuviera algo que ver en aquel amodorramiento progresivo.

Se sacó la bufanda y las botas, mientras subía los pies a los mullidos cojines de aquel sofá absurdamente ostentoso. Mientras abría su chaqueta, el salado aroma a sangre de sus guantes le picó en la nariz, haciendo que los arrojara cerca del fuego de forma perezosa.

El alcohol es una bendita mierda. – musitó a su taza vacía lamentando no haber cogido la botella entera.

Y al día siguiente le dolería la cabeza y mucho, pero a su cabeza no le importaba demasiado mientras sus ojos relucían absortos en la centelleante danza del fuego del hogar.

Tenía por delante una noche extraña y demasiado larga.




ñam~:

=.= SI lo mandé con un móvil, cofcofdesesperaciónpuracofcof tengo migrañas oculares a causa de ello (?) Al menos este lo he podido escribir y enviar de forma sana.

Awsh, tengo el cerebro seco y no sé que escibir -^- cosas: si, Nine no lleva bien el alcohol pero es escocesa así que en algún momento tenía que beber -w- creo que haré que aprenda el kung fu del puño borracho~

Te dejo a Hans recuperándose (ropa, cama, stuff (?) ) que el pobre debe estar moribundo, es la última vez que se porta ''bien'' con el así que no seas masoquista y aprovecha ;3

Y sobre lo de incluir cosas de mi post en el tuyo, debo decirte que sólo aplica a las palabras dichas en voz alta, no a las descripciones o pensamientos, te lo comento para que no te bajen puntos ok? Revisa que en el anterior se te colaron un par de cosas~

No moar, lamento el retraso, te haré disculpa pública si el alma no se me escapa aún <3
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Re: Blod og støv, by af aske [Ålborg, Nordjylland]

Mensaje por Hans Di Lucia el Lun Dic 17, 2012 3:11 pm

Apareció por la puerta parecía que estaba siendo atraída por el olor de la comida como mosquito a la luz de la vela...

Empezó a comer bastante deprisa desde luego no esperaba eso de ella pero aun no la conocía para nada.

Parecía que no había comido en semanas intente acompañarla en velocidad pero no me daba tiempo a masticar a tanta velocidad como lo hacia ella, recogió rápidamente los platos y volvió a la mesa mientras yo aun estaba por la mitad del plato...

En la mesa, cogió la botella y empezó a leer la etiqueta por su expresión creo que no sabía mucho francés bueno yo tampoco manejo esa lengua con fluidez solo se lo básico y algo de lo avanzado.

Me concentre en devorar lo que quedaba de plato esas especias eran de primerísima calidad creo que con tan buenos ingredientes aunque se me hubiera quemado estaría incluso comestible...

"A veces me preocupa la forma en la que me mira Nine parece que me va a morder..."

Para mi sorpresa Nine arranco con los dientes el corcho de la botella, lo cogió entre sus dedos y acabó lanzándomelo justamente en toda la frente.

"Definitivamente creo que no me contendré en su entrenamiento"

Nine empezó a beber de forma despreocupada me recordaba a mi antes de más o menos alejarme de el maldito alcohol.

Nine Depositó la botella en la mesa y mostró una especie de gema que más que nada parecía una gema que imitaba a la perfección el reflejo brillante del hielo.

"¿Bonito colgante?"

Empezó lo que seria una especie de monologo explicativo en el que atendí de manera inesperada para mi propia persona.

No hay un manual para esto, por desgracia, a diferencia de para otras cosas absurdas que no lo requieren pero si lo tienen, así que no esperes grandes cosas de mi como maestra. Si sobrevivimos, podrás ir a quejarte a alguien para que te enseñen apropiadamente. –

"Creo que prefiero a la mujer-loca-salvadora-cirujana de campo"


– … Ah, cómo decía, esto es una inocencia, de algún modo es lo mismo que tu lanza. Cada exorcista tiene una, ya sea dentro de su cuerpo o fuera, como es tu caso y el mío. Se conocen como tipo ‘’equipamiento’’, ya que no modifican/dañan demasiado nuestro cuerpo... aunque hay casos y casos. Cada una tiene un poder diferente, en lo que a mi respecta, esta pequeña alocada es Little Murderer of Ice, y como ya ha dejado bien claro, domina el hielo, la congelación, cristalización a nivel molecular etc etc… No está en su mejor momento, al igual que yo, por lo que no puedo garantizar el buen estado tu integridad física durante los entrenamientos. Procuraré… contenerme. –


"Contenerte...Creo que me esta infravalorando un poquito solo un poquito..."

. — Creo que comenzaremos por ver qué puede hacer tu lanza exactamente. Dudo que puedas reunir la concentración necesaria para activarla sin más , pero eres libre de intentarlo si te apetece sufrir un poco. –


"La verdad es que eso de que mi lanza tenga cosas como describe ella y me parece poco creíble pero parece que ya no conozco también como creía a este mundo."

Estaba apunto de hablar pero en el momento que guardo su inocencia pues me cerro la boca literalmente con la continuación de la explicación cosa que me recordaba a cuando estudiaba en la escuela y el profesor te decía "Preguntas después de la explicación".

— Por el contrario, si quieres y deberías querer, descansar... aprovecha hoy, dormirás poco luego de mañana, aprovecharemos cada hora de sol que haya para los entrenamientos de control, activación y ataque, si se comporta como los akuma que he conocido, preferirá moverse de noche.-

"No me vendría mal...¿Que estoy diciendo?, creo que si no descanso la palmo mañana"

Tras su leve suspiro asumí que la "charla" llegaba a su final.

— No hay mucho más que pueda o quiera decir al respecto… medita sobre tu existencia, busca ropa cómoda, algo que no esté cubierto de sangre, date un baño o escoge un lugar en el que dormir. Estaría bien si averiguaras lo que puede hacer esa amiga tuya, pero tampoco hay necesidad de que tu cerebro reviente pensándolo. En principio, debería reaccionar cuando algo o alguien te ataque seriamente. Es la forma más rápida que se me ocurre, pero recordando el estado en el que te encontré, igual es un poco vaga en ese aspecto. Conforme os vayáis sincronizando, supongo que se comportará de manera más protectora. De momento, creo que como máximo consiente que la toques, tal vez si la cabreo lo suficiente se decida a luchar, quien sabe~ –

"sincronizarse..."

Antes de salir me lanzo una caja negra lacrada y con lo que parecía el símbolo de la orden parecía un pastillero por el ruido del contenido de la caja.

— Tómate una para el dolor, inflamación y demás, y dos si no puedes dormir. Y no hace falta que me las devuelvas, las vas a necesitar más que yo. –

-Gracias,Nine...-

— Procura tener ese palo con punta cerca, no vaya a ser que alguien decida comenzar el entrenamiento de forma imprevista y acabes convertido en un helado de sangriento limón.-

-Limón...(¿?)...Ey...(¡!)No te metas con mi pelo...Y con mi lanza menos...-

Cuando salí de la cocina tras recogerlo todo subí las escaleras centrales que me llevo a la habitación del alcalde.

Abrí la puerta el olor de persona entrando en la 3ª edad estaba en el ambiente rebusque por toda la habitación pero la ropa no era de mi talla, pero eso me recordó que el hijo del alcalde tenia unos años más que yo pero medía casi lo mismo, aunque no sabia donde andaba su habitación.

Tras explorar casi toda la casa encontré la habitación del dichoso hijo del alcalde, por lo menos encontré ropa más o menos de mi gusto y cómoda para hacer ejercicio,tras coger prendas de mi talla y probarme medio armario, descubrí que el hijo tenia una habitación anexa a su cuarto que era un cuarto de baño propio una sonrisa de me dibujo en la cara.

Empece a desvestirme y ponerme enfrente del espejo para evaluar las heridas de mi cuerpo con seriedad, descubrí pequeños cortes por casi todo el cuerpo y alguna que otra contusión.

Utilice sales de esas que relajan tu cuerpo en la bañera, no mentiré las tire todas al agua me sumergí en un mundo de espuma del cual resultaría difícil salir igualmente todo no era placer pues mis heridas estaban reviviendo el dolor con un lavado a fondo, para des-
infectarlas, tras el placentero baño me vestí con la ropa "prestada" desde luego se sintió bien el cambio de ropa, tire la ropa ensangrentado menos mi bufanda echa por mi madre que lave después con ahincó...


Observe que Nine ya había escogido sitio para descansar yo creí que el cuarto del hijo del alcalde estaría bien, allí deje lo poco que tenia, me tome una pastilla de la cajetilla y me acosté abrazado a la lanza, no tuve ni tiempo para desahogarme de lo ocurrido a solas ya que Morfeo decidió llevarme de fiesta al mundo de los sueños...

Spoiler:
Bueno primero, me alegro muchísimo de que vuelvas en lo que se puede llamar un estado saludable, y ni por asomo quería ofenderte con lo de la caída, perdóname...
Bueno como no es tiempo de exámenes y estoy medio agobiado ademas de ser la época de casi todos los cumpleaños de mis amigos, y entre perder energía física y mental no e tenido tiempo para pasarme siento la espera a partir de este martes termino el ultimo examen de el trimestre, gracias a los dioses XD

P.D:Esperarte merece la pena ya que conforme más conozco a tu personaje y sus reacciones más me gusta XD, aparte de tu forma de escribir pro ya me pondré a mejorar la mía.





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Re: Blod og støv, by af aske [Ålborg, Nordjylland]

Mensaje por Invitado el Sáb Feb 23, 2013 4:49 pm

El chirriar de las contraventanas fue el detonante de su amanecer. Suyo, y de nadie más, porque fuera todavía estaba oscuro como la boca de un lobo.

Por unos instantes, un terror atávico la recorrió, presente siempre que despertaba en un lugar desconocido y sin luces, un instinto que llevaba tatuado en la sangre, siempre previendo lo peor en cada momento, incluso cuando uno descansaba borracho y mareado con una tela de tapiz usada como manta,y que ahora le pesaba toneladas, atragantada entre su cuello y su cara.

Un aullido ululante atravesó los gruesos muros que protegían la sala de los peligros colindantes, marcando su nota más alta en casi un chillido que resultaba homicida para sus sensibilizados tímpanos y descendiendo roncamente hasta desaparecer en la fría y todavía incipiente mañana.

Estornudó mientras se frotaba las orejas, molesta con el sonido, con cualquier sonido en general, y pensando como pequeña compensación que sin duda el akuma debía sentirse muy frustrado al no haber encontrado todavía la suculenta carne del portador de la inocencia.

Careciendo de reloj y en ausencia de su golem, no tenía modo alguno de saber la hora, y la astrología no era su punto fuerte, pero su espalda y cabeza chirriaban demasiado como para haber tenido un gran descanso.

Arrojó uno de los mullidos cojines al moribundo fuego del hogar, y se desperezó mientras repasaba mentalmente la situación, con toda la lucidez que le permitía el recuerdo de la botella de vino.

Hmm... shit, devuelvanme mis pastillas. – gruñó para sus adentros, levantándose con un precario equilibrio, bostezando hasta desencajarse la mandíbula un par de veces y yendo a buscar un lavabo donde asearse para poder poner su plan de entrenamiento ''espartano'' en marcha con un rostro que no pareciera el de una moribunda camino del cementerio.


Tras unos minutos dedicados a su aseo, consistente en agua gélida sobre su cara una y mil veces, absurdo intento de sofocar el dolor de cabeza, y sintiéndose ligeramente peor, se concentró en la búsqueda de su pupilo mientras rastreaba las habitaciones del castillo en absoluto silencio.

Había pensado diferentes maneras de despertarlo, ninguna especialmente agradable o sana.

Los akuma no llamarán a su puerta.

Cuando se hubo decantado por una que no exigiera demasiada concentración por su parte, se agachó y tras congelar literalmente todo el suelo del pasillo y de la habitaciones, llamó suavemente con los nudillos a la única puerta que estaba entreabierta y desprendía una ligera calidez, muestra sin duda de la presencia de un cuerpo vivo.

Todavía estaría dormido, sin duda gracias a los efectos de la pseudo-droga.

¿ Envidia ?

Good morning~ ... Hans, hora de levantarse. Espero que hayas descansado lo suficiente.– entonó con aquella voz suave que ponía en algunas ocasiones especialmente perturbadoras — Tu primera tarea del día será bajar al comedor, hacer el desayuno y... bueno, nada más que eso.

Se encogió de hombros mentalmente decidiendo no darle pista alguna de que algo iba mal. Mientras se deslizaba suavemente por la improvisada pista de hielo, descendió hasta la primera planta, no sin congelar las escaleras también obviamente, y se dirigió hacia la sala donde había dormido, recogiendo percheros y sillas y colocándolos de manera aleatoria por todo el lugar, creando una especie de laberinto sin sentido.

Luego colocó un par de estalactitas sobre la entrada al comedor, que se derrumbarían con tan siquiera un mínimo suspiro, y atravesarían a todo lo que pasara por debajo.

Dudó, antes de seguir congelando el suelo, y decidió reservarlo para la gigantesca sala, puesto que su inocencia todavía no se estabilizaba, tampoco le convenía forzarla en exceso.

Una vez completada su pequeña obra de tortura previa al desayuno, se cubrió con una tela oscura que tapaba uno de los aparadores y decidió aventurarse fuera, tan sólo para contemplar si algo había variado o si, por algún milagro su golem hubiera logrado llegar hasta donde estaban y no pudiera entrar a la casa cerrada a cal y canto.

La puerta se entornó en silencio mientras sus afiladas pupilas estudiaban el aire, la negrura previa al amanecer, intentando discernir presencia de enemigos en las cercanías.

Pero, a parte del espeluznante aullido de antes, nada se movía. La estática calma le recordaba a esa sensación asfixiante que precedía a las tormentas en su tierra, casi como si oliera la sangre en el viento.

Ensimismada en sus preocupaciones, volvió dentro y cerró con cuidado a su espalda. El tiempo se les agotaba, en algún momento aquel monstruo vendría por allí, sería consciente de su aroma, o tal vez sentiría las inocencias, pero tampoco había otra opción. Huir en campo abierto contra un oponente que podía volar era, como poco, suicida.

Y más en un terreno desconocido.

Su semblante se oscureció mientras volvía a la cocina y se sentaba a esperar a la pieza clave de todo aquello.

A uised tae coud dae it, but no nou... – musitó mientras toqueteaba el asa de una taza, esperando que su cocinero no se rompiera las manos antes de preparar un buen café.






Uu:


... perdón. Intentaré volver a ser persona y hacer el próximo más extenso, aunque también tengo que dejar mucho para que tu respondas y no interferir en lo que haga Hans.

Y~ aahm, resumen, me he muerto a base de lesiones, fui a Galicia a estar con mi abuela un tiempo, y he vuelto hace relativamente poco -con mudanza incluida- y hace aún menos tiempo ( 3 días) tengo internet. Mi portátil ha abandonado este mundo tras caerme con el en la mochila por las escaleras y usarlo como escudo, por lo que he tenido que reescribir todos mis post, así que, te prometo que me odio más de lo que me odias tu <3

So, gracias por esperarme.
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Re: Blod og støv, by af aske [Ålborg, Nordjylland]

Mensaje por Hans Di Lucia el Sáb Feb 23, 2013 9:25 pm

Me desperté bañado en sudor frio, demasiado frio para mi gusto, había tenido un sueño horrible en el estaba en mitad de un campo nevado y había cristales de hielo con formas de personas ese tétrico escenario bueno aparte de asustar bastante daba la sensación de que esas figuras con forma humana eran conocidos, amigos y incluso reconocí a mis padres a lo lejos lo que paso a continuación fue lo peor manos oscuras salían de la nieve destruyendo todas las figuras de una de ellas vi volar un objeto punzante que me atravesó y empujo hasta una estatua que tenia una forma de gárgola, esa misma figura se tiño de sangre y en ese mismo instante me empezó a recubrir un hielo rojo que no me quemaba pero me contagiaba un frio glacial por todo mi cuerpo.

El sueño concluyo que dio lugar a un despertar en casi estado de hipotermia con un objeto punzante al lado de la cama que parecía haberme observado la noche entera que me daba ahora escalofríos después de aquel sueño...

Me fui a duchar no soportaba ese sudor frio, tras una ducha tranquila y sin ningún síntoma de dolor por parte de mi cuerpo salvo algunas punzadas en los remiendos estaba sano como un roble o eso creía o deseaba pensar me fui a vestir con el cabello aun mojado.

Me puse los pantalones de deporte que encontré abandonados al fondo del armario me los puse rápidamente ya que unos leves toques de los nudillos de Nine hicieron que me pusiera nervioso y casi cayera patéticamente con los pantalones a medio colocar.

Good morning~ ... Hans, hora de levantarse. Espero que hayas descansado lo suficiente.–Su voz tenia un tono amable que me hacía pensar que ella si había descansado correctamente— Tu primera tarea del día será bajar al comedor, hacer el desayuno y... bueno, nada más que eso
.
"Parece que le gusto lo que cocine ayer, o sera que no es buena cocinando"

Pensé sonriendo casi por inercia al imaginármela cocinando diciendo "buenos días" con una bonita sonrisa cosa que claramente no ocurriría...

Me fui a secar el pelo tranquilamente mientra pensaba como seria mi lanza a pasado a ser un arma que mata demonios en nombre de un Dios que no evito la masacre de la ciudad donde residían multitud de sus creyentes.

Tras dejarme el pelo bien seco y estar completamente seco me acerque a comprobar si Nine aun seguía esperando en el pasillo, cogí mi lanza y nada más salir de mi cuarto se cogió con la mano la planta del pie por el frio que hacia en suelo en menos de lo que me pareció una fracción de segundo estaba en el suelo patinando por el pasillo con solo los pantalones puestos.

-NNOOOOOO WWAAAAHHHHH, QUEMMAAA-

"¡¿Que hace todo este hielo aquí?!"


Como fuese acabe bajando por una especie de tobogán formado a base de hielo cristalino que me llevo hasta la escalera que resultaba que también estaba helada.

-¿EN SERIOOO?-

"¡Aun sueño y todo esto no esta ocurriendo!"


El batacazo fue monumental acabe llegando rodando por el suelo creyendo que había roto algo fue entonces cuando estaba levantándose que vi una sombra cayendo hacia mi eran un conjunto de sillas,percheros y cosas varias.

-Wow-

Salte como gato que huye de una bañera con agua hacia la derecha evitando un golpe que me acarreara posiblemente más dolor la lanza se había clavado junto al suelo.

-PERO QUE DIABLOS A PASADO-

Cogí la lanza que había dejado un agujero en la madera y me fui corriendo a la cocina alterado, estaba claro que los muebles no se confabulan con los elementos naturales para matarme a tenido que ser Nine esto tiene que ser cosa de la inocencia si eso es así yo también podría utilizar este tipo de poder.

Allí estaba ridículamente absorta en el asa de la taza parecía que no se daba cuenta ni de que estaba allí mismo, así que le quite la taza de la mano y me puse a preparar el desayuno para ambos.

-Muy graciosa, ¿sueles entrenar a la gente para que se de batacazos y se queme la espalda con el hielo? , vamos solo por preguntar si en la orden oscura tratan de matarse los unos a los otros es normal y eso.-

"Por un momento creía que me iba a romper el cuello"


Puse a calentar la leche mientas molí el café lentamente saque el pan lo corte en rebanadas bastante amplias saque el aceite, la mantequilla y el azúcar los fui colocando en la mesa sopesando la idea de tirarle el aceite encima a Nine pero al final acabe colocándoselo en la mesa tranquilamente, serví el café en la misma taza que ella escogió y dejandole la cafetera y la leche cerca para que eligiera la proporción de leche y café que quisiera, rellene mi taza de leche caliente y deje un poco de espació para algo de café, unte mantequilla a mis tostadas dando también elección a que ella escogiera su forma de comer la tostada.

El pan estaba riquísimo era de ayer así que no estaba duro y entro bien en el estomago que lo acompañe a sorbos largos del manchado (café), mientras comía pensé que le gustaría ya que la comida y el café estaban bastante buenos no como hacia mi amigo Rens dueño de la taberna cercana a mi casa, que bueno ahora estará ...

" "No pienses ahora en eso diablos..."

Me levante de la silla y empece a cortar otra rebanada esta vez la untaría con mermelada de frambuesa creo que tiene que estar buena con mantequilla y algo más de café manchado.

Tras varios sorbos cortos y miradas fulminantes a Nine por la sorpresa tobogán decidí que ya me había relajado lo bastante, tengo que averiguar como salir vivo de aquí para no sumarme a la lista de desaparecidos misteriosamente de esta ahora desgraciada ciudad...

-Bueno, Nine cuando empezamos las practicas de inocencia... Bueno primero debo ponerme algo de ropa y coger mi arma...("debería matarte por el intento de homicidio")
¿Y por cierto no habías pedido refuerzos a la orden?-

" Por que como fallemos ¿quien se encargara del akuma diabólico...?"


Honk:
No pasa nada, si es verdad que esperaba con ansias postear pero ya se me paso el tiempo de inspiración ese que surge a día si día no bueno me alegro que ya andes de vuelta y no te allá matado unos mafiosos oh_025 (?), bueno pues que te dure el Internet eternamente, la salud, y lo que sea más jajaja oh_007 pos nada un abrazo de tu pupilo y tu muñecos de pruebas de trampas diabólicas de hielo












Última edición por Hans Di Lucia el Lun Mar 25, 2013 6:57 am, editado 1 vez

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Re: Blod og støv, by af aske [Ålborg, Nordjylland]

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